El presidente del Ejecutivo insiste en que apoyarlo es una cuestión «humanitaria y no ideológica»
28 sep 2026 . Actualizado a las 08:52 h.La vivienda es el principal problema para los españoles, según recoge la encuesta de Sondaxe. Siempre ha estado latente, pero estos días vuelve a la primera línea política con cientos de personas acampadas en la puerta del Sol de Madrid como sucedió con el movimiento del 15M. El desahucio de Maricarmen, una madrileña de 87 años el pasado miércoles después de cuatro intentos, ha activado el movimiento ciudadano, poniendo en manos de los grupos parlamentarios la aprobación del real decreto de Vivienda que el Consejo de Ministros quiere aprobar el próximo martes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trató este domingo de recuperar la iniciativa, después de ocho años sin lograr un acuerdo, y apeló a sus socios a que apoyen la medida «por Maricarmen y por todos los que sufren la crisis». Fue durante el acto de presentación de candidatos socialistas en Madrid cuando Sánchez reclamó «un último esfuerzo» para avalar la iniciativa «porque no es una cuestión de ideología, es de humanidad», dijo.
Sánchez, que no hizo ninguna referencia a la acampada en la Puerta del Sol, cargó contra PP y Vox por haber rechazado en su momento un decreto que «hubiese impedido que Maricarmen estuviese hoy desalojada». Ayuso y el tema del polémico inmueble en Chamberí también estuvo entre los argumentos del presidente: «No tuvo dinero para proteger a Maricarmen, pero sí para comprarse un aticazo», dijo.
La posición de sus socios
Sánchez habló ayer de una negociación contra el reloj, en la que la posición de Junts será de nuevo clave para lograr el respaldo parlamentario que ansía el presidente del Gobierno. El secretario general del partido catalán, Jordi Turull, volvió a abrir la puerta a un diálogo con los socialistas roto desde hace meses, pero con matices. Sí a parar los pies a los fondos buitre, pero no a costa de «criminalizar» al pequeño propietario. «El Gobierno lo sabe. Si quieren mezclar cosas, no van a tener nuestro voto. Y creo que aquí todos los partidos hemos de hacer un esfuerzo», dijo en declaraciones a los medios desde las Campas de Foronda de Vitoria, donde participó en el Alderdi-Eguna del PNV. Su anfitrión, Aitor Esteban, presidente de los nacionalista vascos, ve factible todavía aprobar el decreto. «Aquí hay algunos partidos que van a máximos, y lo que hay que hacer es ir al mínimo común denominador entre todos, pero que salve de situaciones terribles e inaceptables», matizó.
En esos máximos está Sumar a quien no le vale que el próximo martes se apruebe «cualquier real decreto», sino uno que diga «que ya está bien de esos fondos de inversión, que no tributan impuestos en nuestro país y que se están forrando a lomos de la gente trabajadora», según manifestó Yolanda Díaz en Madrid al tiempo que exigió «un paso al frente» ante el «principal problema de la ciudadanía».
Desde el PP cargan contra la gestión del Gobierno y contra el contenido de sus anuncios en materia de vivienda. El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP y diputado, Juan Bravo, criticó que Sánchez pretender arreglar en cuatro días lo que ha destrozado en ocho años» y cuestionó que el Ejecutivo haya impulsado únicamente «500 de las 184.000 viviendas prometidas». Los populares proponen construir un millón en la próxima legislatura, liberalizar procedimientos y suelo y reducir los impuestos para facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda.