Acusan a Estados Unidos de provocar la caída del primer ministro rumano
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«Wall Street Journal» reveló que la embajadora de EE.UU. en Atenas, Kimberly Guilfoyle, alardeó de la injerencia en una conversación que mantuvo con el ministro griego de Energía
29 sep 2026 . Actualizado a las 08:22 h.Unas filtraciones sobre una supuesta injerencia de la Administración Trump para provocar la caída del Gobierno rumano del conservador Ilie Bolojan, presuntamente por su rechazo a importar gas estadounidense por encima del precio del mercado, sacuden al país balcánico a dos días de una incierta votación para investir a su sucesor.
Varios medios del país se hicieron eco este lunes, según recoge Efe, de informaciones según las cuales bajo el mandato de Donald Trump, la Administración estadounidense habría impulsado entre bambalinas el proceso que llevó, mediante una moción de censura, a la destitución de Bolojan en mayo.
El escándalo surgió a raíz de un reciente reportaje del diario estadounidense Wall Street Journal (WSJ), donde se afirma que la embajadora de EE.UU. en Atenas, Kimberly Guilfoyle, alardeó de ello en una conversación que mantuvo con el ministro griego de Energía, en la que habría insinuado que se podría hacer lo mismo en Grecia. «Podemos hacerle esto a cualquier país que queramos», es la cita publicada de la diplomática, una expresentadora de Fox News conocida por su cercanía a Trump —fue prometida de su hijo Donald Jr.— y que asumió hace un año el cargo de embajadora en Grecia.
Según el reportaje, Guilfoyle mantuvo reuniones secretas con dirigentes del Partido Socialdemócrata Rumano (PSD), incluido su presidente, Sorin Grindeanu, antes de que esta formación impulsara junto al ultraderechista y prorruso AUR la moción de censura contra Bolojan, supuestamente por negarse a aceptar un costoso acuerdo para importar gas estadounidense.
El PSD, que formaba parte de la coalición cuatripartita de partidos europeístas que lideraba Bolojan, admitió los encuentros, pero negó que su actuación haya tenido motivos vinculados a los intereses de la Casa Blanca en el sureste europeo, como dice el WSJ.
«Las conversaciones con la embajadora de EE.UU. en Grecia versaron sobre aspectos relacionados con el ‘Corredor Vertigal de Gas', una ruta energética en la que Rumanía puede desempeñar un papel de tránsito importante (...) Los demás aspectos mencionados son meras invenciones y no formaron parte de la conversación», declaró el PSD, según recoge el portal Digi24.
«Ilie Bolojan no fue derrocado por los estadounidenses, ni por el monstruo del lago Ness, ni por Bigfoot. Fue derrocado por el 88 % de los rumanos (según sondeos) que afirmaron que el país iba por mal camino y que él gobernaba mal», aseguró este lunes Grindeanu en declaraciones a la prensa en Bucarest.
Desde la caída de Bolojan, Rumanía vive un periodo de gran inestabilidad política.
Los analistas estiman poco probable que el eurodiputado Siegrid Muresan, también conservador, al igual que Bolojan, logre reunir suficientes votos parlamentarios para ser investido el próximo miércoles como nuevo primer ministro, tras ser designado el pasado día 17 por el presidente del país, Nicusor Dan.
Muresan, el tercer primer ministro designado por Dan desde la caída de Bolojan, cuenta solo con el apoyo del democristiano PNL, el centrista USR y el partido de la minoría húngara UDMR, que juntos suman 169 votos en un Parlamento de 466 escaños.
Los dos principales partidos del Parlamento, el socialdemócrata PSD y el ultranacionalista AUR, han rechazado hasta ahora su designación y su proyecto de Gobierno.