Denuncia más de un año después de que le advirtiese su hija una estafa por más de 55.000 euros
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La Audiencia Provincial de Lugo decreta el archivo provisional de la causa al no haber indicios suficientes contra ninguna persona concreta
01 oct 2026 . Actualizado a las 18:38 h.La Audiencia Provincial de Lugo ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por una mujer que fue presuntamente víctima de una estafa, y de ese modo ratifica el auto dictado por la plaza 2 de la Sección Civil e Instrucción del Tribunal de Instancia de Viveiro, que acordaba el sobreseimiento provisional y el archivo de las diligencias judiciales, al no poderse dirigir la acusación contra un autor conocido o suficientemente identificado. La resolución es así firme. Lo llamativo en este caso es que la hija de la denunciante había advertido a su madre de que estaba siendo timada y ella misma, como cotitular de una cuenta bancaria de la que se extrajo el dinero, acudió a los tribunales más de un año antes.
Las actuaciones se incoaron a raíz de la denuncia presentada por la hija, quien puso en conocimiento policial que su madre podría estar siendo víctima de una estafa. Según la denunciante, entre el 16 de mayo y el 14 de junio del 2023 se efectuaron desde una cuenta bancaria, de titularidad conjunta de ambas, transferencias a otra cuenta por importes de 7.200, 11.500 y 17.000 euros, para un total de 35.700.
La denunciante manifestó que, al preguntar a su madre por el motivo de esas transferencias, «esta le indicó que el dinero se enviaba al Reino Unido, para una supuesta inversión, manteniendo contacto telefónico con una abogada que le habría indicado que de abonar determinadas cantidades recibiría posteriormente 100.000 euros», recoge el auto.
La propia denunciante afirmó «que advirtió a su madre de que podía estar siendo engañada, pero esta se negó a facilitar más información sobre la persona de la que hablaba».
En una segunda denuncia formulada en julio del 2023, la denunciante amplió la información, «indicando que su madre podía tener otras cuentas bancarias a las que ella no tenía acceso, que sospechaba que se habían efectuado más transferencias y que su madre había intentado solicitar un crédito de 10.000 euros». Además, indicaba que había mensajes de Whatsapp en inglés que podrían ser relevantes para la investigación.
Las pesquisas policiales, apunta el auto, pusieron de manifiesto que «la cuenta bancaria receptora de las tres primeras transferencias estaba vinculada a otras investigaciones por estafa, apreciándose indicios racionales de una posible defraudación por 35.700 euros».
La madre no denunció, por estos mismos hechos, hasta el 23 de septiembre del 2024, señalando que la cuantía de la supuesta estafa ascendía a 55.070 euros.
Sin embargo, no se pudo dar con los autores por no haber base indiciaria contra alguna persona concreta, ya que no se acreditó suficientemente una intervención consciente en el engaño.
Las diligencias previas se incoaron el 6 de octubre del 2023, el procedimiento fue archivado provisionalmente el 9 de abril del 2024, y reabierto el 22 de octubre siguiente, tras recibirse atestado ampliatorio de la Policía Nacional de Viveiro. La magistrada instructora razonaba así que el plazo máximo de instrucción se agotó el 19 de abril del 2025. La Audiencia lucense le da la razón, entendiendo que la denuncia formulada por la madre no es sino una continuación de las anteriores, y no una independiente.