La estrategia de doble real decreto genera malestar entre los socios del Gobierno

Andrés Rey REDACCIÓN / LA VOZ

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En una decisión inusual, los ministros del PSOE (a la izquierda) y los de Sumar (a la derecha) comparecieron por separado tras el Consejo de Ministros.
En una decisión inusual, los ministros del PSOE (a la izquierda) y los de Sumar (a la derecha) comparecieron por separado tras el Consejo de Ministros. R. Jiménez, G. Valiente | EFE, Europa Press

El Congreso votará este viernes las dos ordenanzas sin una mayoría clara

29 sep 2026 . Actualizado a las 21:50 h.

Toda la noche del lunes duraron las negociaciones entre el PSOE y Sumar. De hecho, el anunciadísimo Consejo de Ministros de este martes —que debía concluir con la aprobación del decreto Maricarmen— se retrasó una hora, hasta las diez y media de la mañana, y terminó con un acuerdo y un cisma. Acuerdo, porque socialistas y magentas llegaron a un texto que se votará el viernes, en un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados. Cisma, porque ese texto se ha dividido en dos reales decretos: «Unas cosas se habían debatido con los grupos y otras estamos a tiempo de hacerlo», explicó la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en una rueda de prensa posterior al Consejo. La realidad es que la segunda ordenanza solo incluye la prórroga automática de alquileres, la medida más difícil de masticar para muchas formaciones.

Desde la Moncloa, Rodríguez explicó detalladamente las resoluciones —cuya complejidad no ocultó—, agradeció a Sumar la «generosidad» y pidió «altura de miras» de cara a la votación del viernes. Al mismo tiempo, el partido magenta reunió a sus cinco titulares en la sede del Ministerio de Trabajo para una rueda de prensa que varios medios tacharon de «contraprogramada». El grupo se felicitó por haber logrado «un paso decisivo» para solventar «el principal lastre para las clases trabajadoras en nuestro país», y el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, explicó por qué las negociaciones con los socialistas se alargaron toda la noche: «Evidentemente, nosotros queríamos que la renovación automática de los contratos fuera en el primer decreto, junto con todo lo demás». Sumar había llegado a amenazar con no participar en el Consejo de Ministros si la ordenanza quedaba «descafeinada»; la misma estrategia que aplicó hace seis meses con otro decreto de alquileres indefinidos que fue rechazado posteriormente.

A Podemos y Compromís también les habría gustado que el real decreto no se hubiese partido. Lo acordado es «una trampa» que solo busca «lavar la cara al Gobierno y contener la movilización social», consideró la líder del grupo morado, Ione Belarra. «El divide y vencerás no va a funcionar», auguró. Àgueda Micó, diputada de Compromís, se mostró decepcionada e, igual que Belarra, rechazó anticipar el voto de su formación.

Aprobar uno, frustrar con el otro

De los dos decretos que se votarán el viernes, uno está hecho para ser aprobado y el otro para que «lo tumbe Junts» y «frustrar» a la izquierda, apostilló el portavoz de ERC en la Cámara Baja, Gabriel Rufián. A ambos les sobra temporalidad y les falta ir al «meollo», dijo. Pronto le hizo sombra el presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa, cuando anunció un fondo de 25 millones de euros para comprar pisos de familias en riesgo de ser desahuciadas, y otro de cien millones con una fórmula inédita de compra conjunta. Los de Junts lo acusaron de «propagandista» y, en cuanto al doble real decreto, rechazaron pronunciarse «hasta leer el texto completo».

«No apoyaremos la medida si pone al mismo nivel a fondos buitre y a pequeños propietarios», sentenció el portavoz parlamentario del PNV, Joseba Díez Antxustegi. El diputado del BNG Néstor Rego pidió medidas «más claras», pero adelantó que su formación no va a ser «un impedimento».

«No nos vamos, nos quedamos»

Desde la Puerta del Sol, en Madrid, el Sindicato de Inquilinas rechazó desconvocar la acampada y alertó de un llamamiento ultra para echar a los manifestantes. «Me acaba de decir un pajarito que esta noche habrá fiesta en la puerta de los piojosos… ¿Las 12 campanadas?», posteó en X Daniel Esteve, líder de Desokupa. «No nos vamos, nos quedamos», corearon los campistas en respuesta.