La Starship llegó a orbitar la Tierra, liberó 26 satélites pesados y amerizó de manera controlada, marcando otro hito espacial
30 sep 2026 . Actualizado a las 08:39 h.En el lanzamiento número 14 de la nave Starship, el cohete SuperHeavy que la impulsaba explotó en el mar, el vuelo previsto de diez horas se quedó en apenas tres, un motor se apagó por el camino y la propia nave, donde se supone que deberían ir los futuros astronautas hacia la Luna y Marte, también reventó al tocar el océano frente a las costas de Chile. Justo después, la empresa lanzó un mensaje congratulándose del éxito: «Confirmado el amerizaje. ¡Felicitaciones a todo el equipo de Space X por el primer vuelo orbital de Starship!». Su dueño, Elon Musk, también mostró su entusiasmo. «¡Primer vuelo orbital de Starship exitoso!». Tanto la empresa como el propietario están exultantes y tienen motivos para ello.
¿Qué han conseguido Musk y SpaceX?
Demostrar que en estos momentos los viajes espaciales, comerciales o no, están en sus manos. Las restricciones con las que opera la NASA, el retraso que llevan sus competidores privados y el camino que todavía le queda por recorrer a China hacen que llevar al espacio cargas pesadas obligue a pasar por la taquilla de SpaceX.
¿Qué logros concretos alcanzó este lanzamiento?
La misión 14 alcanzó por primera vez la órbita de la Tierra a más de 275 kilómetros. Los trece lanzamientos anteriores, con ocho éxitos y cinco fracasos, fueron suborbitales. Aunque ya habían realizado otros once vuelos anteriores —conocidos como saltos, entre el 2019 y el 2021—, el primero de esta serie, los Integrated Flight Tests (ITF) con la configuración completa de nave Starship y cohete SuperHeavy arrancó el 20 de abril del 2023. Por tanto, toda esta evolución se ha producido en apenas dos años y medio. En esta ocasión el conjunto llevaba 33 motores raptor en el cohete (primera etapa) y otros seis en la nave (segunda etapa). Uno de estos últimos dejó de funcionar sin que todavía se sepa el motivo y, pese a ello, la Starship completó su misión. Fue también la primera vez que esta nave puso en órbita carga comercial y funcional. Lo hizo antes de encender los motores para salir de la órbita de la tierra, sobrevivir a la reentrada en la atmósfera y completar su maniobra de rotación para lograr un amerizaje controlado en las aguas del Pacífico. El prototipo demostró su utilidad como nave funcional.
¿Qué carga llevaba y para qué va a servir?
En el momento del despegue, con los tanques de metano y oxígeno del cohete llenos, el conjunto rondaba las 5.000 toneladas. Solo la Starship sin carga está entre las 100 y las 150 toneladas, dependiendo de la configuración. En este caso puso en órbita 26 satélites Starlink V3, que iban saliendo de sus entrañas con la aparente facilidad de quien reparte cartas en un juego de naipes. Cada uno de ellos pesa entre 1.250 y 2.000 kilos, casi el doble de sus antecesores, los V2 Mini actualmente en funcionamiento, que están por debajo de los 800. De ahí también la importancia de la Starship por su enorme capacidad de carga. Los lanzadores de la generación anterior de SpaceX, con los cohetes Falcon 9, se habían quedado pequeños.
¿Cómo cambia Starlink con los nuevos V3?
Una de las primeras publicaciones de Elon Musk el martes fue: «Todos los 26 satélites operativos Starlink V3 desplegados y funcionando normalmente». No era un objetivo menor. La empresa del multimillonario sudafricano ha lanzado ya casi 13.000 satélites y quiere llegar a los 42.000 para ofrecer internet satelital de alta velocidad en todo el planeta. Los V3, con sus nuevos chips de formación de haces, permiten hasta diez veces más usuarios por cada celda que sus antecesores reduciendo así la congestión.