Junts reprocha al Gobierno que «engañe a la gente» con leyes que «agravan» los problemas
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Protestas ante la sede del partido de Puigdemont en Barcelona
03 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El partido de Carles Puigdemont ha puesto contra las cuerdas al Gobierno de coalición. La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, acusó ayer al Ejecutivo central y a Pedro Sánchez de «engañar a la gente», de «alimentar una mentira» y de darle una «falsa esperanza» con un decreto de vivienda que, a su juicio, ni frena los desahucios ni impide la especulación. La posconvergente defendió su rechazo a las dos normativas y reclamó al socialista que rectifique sus políticas, en vez de ser «reincidente» con ellas, y que presente «leyes que funcionen y no que agraven los problemas».
Nogueras, que recordó que desde que el pasado martes el Consejo de Ministros aprobó los dos textos se han retirado del mercado del alquiler más de cuatro mil viviendas, insistió en que a su formación no le da miedo el «chantaje ideológico de los extremos» que ha arrastrado al Gobierno a un camino que los «aleja del consenso» cuando hace pocos días estaban «muy cerca» de un acuerdo entre ambas partes. «No buscamos la derrota de nadie, lo que queremos es una solución», agregó la secesionista, quien apuntó que el PSOE, PP, Vox y sus socios «están más interesados en la campaña electoral que en solucionar los problemas».
Mientras, frente a la sede de los posconvergentes en Barcelona, se congregaron medio centenar de miembros del Sindicat de Llogateres acampados en la plaza Catalunya y de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que silbaron y profirieron gritos de «fuera» para clamar contra Junts por su rechazo a los dos reales decretos leyes. Ante un importante dispositivo policial de los Mossos d’Esquadra que protegía la sede de los de Carles Puigdemont, los manifestantes corearon lemas como «Junts, cabrones, queremos soluciones»; «Huelga, huelga general»; «El que siembra miseria recoge rabia»; «No es un suicidio, son asesinatos», y «No toleraremos más desahucios», entre otros.
La crítica más dura a los posconvergentes llegó del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que les reprochó que estén «pagando una deuda» con su voto: «No quiero una Cataluña con gente que se dedica simplemente a putear a mi pueblo», les espetó, antes de equiparar su bandera con un billete de cincuenta euros.
En el turno de EH Bildu, Oskar Matute dijo estar «profundamente cabreado» por la posición de PP, Vox y Junts, a los que acusó de anteponer cálculos políticos a una situación de emergencia. También la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, censuró a esas tres formaciones: «Cada vez que haya un desahucio serán ustedes, señorías del PP, de Vox y de Junts, quienes con sus propias manos estén echando a la gente».