Lula y Flávio Bolsonaro disputarán la Presidencia de Brasil en segunda vuelta

Héctor Estepa
Héctor Estepa NUEVA YORK / E. LA VOZ

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El senador Flávio Bolsonaro durante sus declaraciones tras conocerse los resultados oficiales de los comicios
El senador Flávio Bolsonaro durante sus declaraciones tras conocerse los resultados oficiales de los comicios Andre Borges | EFE

El líder de la ultraderecha, Bolsonaro, logra el 47,45 % de los votos, frente al 44,66 % del dirigente progresista

05 oct 2026 . Actualizado a las 13:28 h.

El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro disputarán la Presidencia de Brasil en una segunda vuelta electoral el próximo 25 de octubre, según los resultados oficiales de los comicios celebrados este domingo, con el 96,60 % del censo escrutado.

El primogénito del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, con el 47,45 % de los votos, y el dirigente progresista, con el 44,66 %, fueron los dos más votados en una primera vuelta sin opciones para los otros diez aspirantes a la jefatura del Estado, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), según informa Efe.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, estuvo desde el inicio del recuento por delante de Lula, que empeora sus resultados con respecto a la primera vuelta de 2022, cuando alcanzó el 48,4 % y 57,2 millones de votos.

Este domingo se votaban dos proyectos antagónicos en Brasil, el del presidente progresista Lula Da Silva, apoyado por el centro derecha, y el del ultraderechista Flávio Bolsonaro, que se enfrentaron en unos comicios inusuales porque en la calle se siente que buena parte de los votantes vota en rechazo del rival más que por el convencimiento con su candidato. Las últimas encuestas arrojaban una ventaja de apenas tres puntos de Lula sobre Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de Golpe de Estado, una tendencia que cambió según avanzaba la jornada.

«Lo que está en juego es la definición de un proyecto de Brasil. El pueblo va a tener que elegir entre fortalecer el régimen democrático o la barbarie, entre el desarrollo o el atraso», señaló el mandatario de 80 años al ejercer su voto en un colegio del extrarradio de São Paulo, donde hace medio siglo se convirtió en un líder sindical. «El pueblo es soberano y el resultado será aceptado por los 215 millones de brasileños. Tengo mucha confianza, no solo por el Gobierno que hemos tenido sino también por la campaña que realizamos», añadió Lula.

A su favor juega el descenso del desempleo y el crecimiento del país en los últimos años, mientras en contra está el desgaste del poder, las acusaciones de corrupción contra uno de sus hijos y uno de los principales representantes de su Partido de los Trabajadores (PT) así como la alta inflación que han incidido en los bolsillos de sus votantes.

Dos personas fallecieron aparentemente por causas naturales en las filas de votación en una jornada en la que -al cierre de esta edición- no se habían producido incidentes violentos o electorales de relevancia. Muchos acudieron a sus centros de votación ataviados con el rojo del PT o el amarillo que representa a los Bolsonaro —como la camiseta de la selección— algo que es legal en el gigante sudamericano. «Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso», dijo por su parte Bolsonaro al emitir su voto en un colegio de Río de Janeiro, asegurando que el país «requiere un cambio». Tiene el apoyo de las influyentes iglesias evangélicas y un programa de mano dura, con la construcción de megacárceles, que está logrando apoyos en un país en el que la seguridad pública es la mayor preocupación ciudadana. En su contra juega la filtración de mensajes en los que llama «hermano» a Daniel Vorcaro, el banquero protagonista de un megacaso de corrupción, a quien le pidió más de 20 millones de dólares para producir una película sobre su padre.