La Policía Nacional culmina el desalojo del mayor asentamiento de Ceuta
ACTUALIDAD
Cerca de un millar de migrantes regresó voluntariamente a Marruecos para evitar la filiación
06 oct 2026 . Actualizado a las 08:25 h.La Policía Nacional completó este lunes el desalojo del asentamiento irregular de la playa del Trampolín, en Ceuta, donde cerca de 3.500 personas de origen magrebí permanecían acampadas desde finales de julio. La segunda fase del operativo, ejecutada a primera hora de la mañana, permitió retirar las últimas chabolas y trasladar en autobuses a los migrantes hacia la frontera del Tarajal, poniendo fin a dos meses de ocupación en un litoral cuyas aguas habían sido declaradas contaminadas por las autoridades autonómicas.
El dispositivo desplegado por la Jefatura Superior de Policía estuvo formado por más de 350 agentes apoyados por la Guardia Civil, la Policía Local y las Fuerzas Armadas. Tras una primera actuación el domingo en la que se evacuó a 1.100 personas, la intervención concluyó este lunes sin incidentes tras completar los traslados hacia el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). Aquellos que aceptaron identificarse fueron derivados a las carpas habilitadas por el Gobierno en Loma Colmenar.
El campamento del Trampolín comenzó a formarse a finales de julio tras las entradas registradas a través del espigón fronterizo. Ante la saturación de plazas en los recursos tradicionales como el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), los recién llegados ocuparon la franja de arena levantando refugios con plásticos, telas, cañas y madera.
Retornos voluntarios
El rasgo más determinante de esta intervención ha sido la elevada tasa de retornos voluntarios a Marruecos. Según fuentes policiales, más de 800 personas han optado por regresar a su país en las últimas 48 horas tras ser conducidas al CATE.
La causa de este movimiento radica en la información jurídica que reciben en las dependencias fronterizas antes de someterse al trámite de filiación —el registro policial de sus datos personales, huellas dactilares y nacionalidad—. A los acampados se les notifica que las solicitudes de asilo por motivos estrictamente económicos son desestimadas. Al no concederse la protección internacional ni formalizarse la residencia legal, la identificación inicia automáticamente un expediente de expulsión conforme a la Ley de Extranjería. Esta sanción conlleva la prohibición de entrada en España y en el espacio Schengen durante un período de cinco años. Para evitar quedar inscritos en el registro oficial con esta inhabilitación, la mayoría prefiere cruzar de vuelta la frontera antes de ser filiada.
Retén preventivo
Tras concluir el traslado de los acampados y el repliegue de las unidades de intervención, operarios de la Consejería de Medio Ambiente respaldados por maquinaria pesada iniciaron la retirada de toneladas de basura, ropa y restos de estructuras improvisadas para desinfectar el área y erradicar los focos de insalubridad en la costa.
Sin embargo, la actuación no ha eliminado la presencia en el entorno, ya que cientos de migrantes abandonaron la playa antes de la intervención policial para evitar ser identificados, desplazándose hacia puntos colindantes como la explanada de la Fábrica del Guano o las laderas de los montes próximos al CETI. Ante esta dispersión, la Policía Nacional mantendrá un retén de vigilancia en todo el perímetro litoral para impedir que se erijan nuevos asentamientos, mientras un operativo coordinado entre la Delegación del Gobierno y las autoridades locales buscan mitigar el impacto de los traslados en la trama urbana. Así, al tiempo que las carpas de Loma Colmenar atienden a quienes acceden a ser filiados, los servicios de coordinación social y patrullas de control intensifican las inspecciones en el casco urbano y el área forestal para evitar la proliferación de pernoctaciones a la intemperie.