El 76 % de los españoles quiere que el Estado intervenga el mercado inmobiliario, según el CIS de Tezanos
ACTUALIDAD
Nueve de cada diez encuestados en el barómetro exprés consideran que se deberían construir más vivienda pública
08 oct 2026 . Actualizado a las 21:30 h.El vuelco que ha dado la crisis de la vivienda desde el desahucio de Maricarmen Abascal —fallecida el miércoles en el hospital, dos semanas después de ser expulsada de su piso— ha llevado al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) a realizar una encuesta exprés a los españoles. Una fotografía de la principal preocupación en el país antes de una campaña electoral precipitada y que se antoja, según todos los indicios, particularmente convulsa.
Tres de cada cuatro encuestados ven el intervencionismo estatal como una posible salida al encarecimiento vertiginoso de pisos y casas. Esa es la conclusión más clara del Barómetro de vivienda 2026, publicado este jueves por el instituto estadístico que dirige José Félix Tezanos, en medio de un estallido social que no se vivía desde el ya lejano 15M. Es decir, que el 76 % de los españoles estarían a favor de bloquear la ley de la oferta y la demanda, cortar el flujo del libre mercado e imponer medidas regulatorias desde el Gobierno.
Aún mayor fue el consenso cuando a los encuestados les preguntaron si se debería construir más vivienda pública: nueve de cada diez dijeron que sí. No es de extrañar, cuando el sondeo refleja, una vez más, que la urgencia habitacional es la principal preocupación de los españoles, llamados a las urnas el 29 de noviembre. A ocho de cada diez la situación actual les preocupa mucho o bastante, mientras que el 40 % se considera directamente perjudicado por la crisis.
A pesar de que España ha sido tradicionalmente un país de propietarios, entre los encuestados por el CIS solo la mitad (54,9 %) son dueños de su casa o piso. Dentro de ese segmento, el 54,2 % la tiene totalmente liquidada, el 36,7 % aún tiene pagos pendientes y el 7,8 % la ha recibido por herencia o donación. Entre ellos, probablemente, se reparte el escaso 11,7 % del total que asegura no estar preocupado ante las dificultades para acceder a una vivienda. La norma general es querer ser propietario —hasta el 93,5 % lo prefiere—, pero también admitir que el precio es «demasiado alto para sus ingresos». Por esa razón el 85,6 % no ve posible comprar.
Medidas concretas
El sondeo comandado por José Félix Tezanos profundiza en el tema del intervencionismo y mide el respaldo que tendrían diferentes medidas en esa línea. La que más destaca en aceptación, con diferencia, es la reducción de impuestos en la compra de la primera vivienda, apoyada por el 95 % de los encuestados. La siguen el refuerzo de garantías a los propietarios ante posibles impagos (85,7 %), la salida de suelo urbanizable al mercado (84,3 %), la recuperación de edificios públicos vendidos a empresas (83,1 %) y la creación de una compañía pública estatal de vivienda (76,3 %).
Las propuestas que menos gustan son la expropiación de suelo para construir viviendas (49,9 %) y la confiscación de inmuebles vacíos, que solo apoyaría el 40 % de la muestra.