El Gobierno francés trata de atajar las protestas contratando a 3.000 profesores más

Asunción Serena PARÍS / E. LA VOZ

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Los jóvenes se subieron a la base de la Columna de Julio en la Bastilla durante la manifestación
Los jóvenes se subieron a la base de la Columna de Julio en la Bastilla durante la manifestación FIRAS ABDULLAH | EFE

Los universitarios se suman a una revuelta que se hizo fuerte en París, donde la policía usó gases lacrimógenos y un cañón de agua contra los jóvenes

09 oct 2026 . Actualizado a las 08:17 h.

Las palabras del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, la noche del miércoles, prometiendo que dará una respuesta a los estudiantes a finales de mes, no fueron suficientes para rebajar la tensión, y los jóvenes volvieron a salir ayer a la calle. No obstante, los bloqueos disminuyeron notablemente en comparación con la víspera. Aunque la normalidad reinó en «cerca del 96 %» de los 3.700 institutos públicos, fueron miles los estudiantes, esta vez sin la presencia de los sindicatos, que salieron a la calle, especialmente en París, donde unos 24.500 jóvenes tomaron la plaza de la Bastilla.

Hayam, Faira y Beverly, tres alumnos de la universidad de Créteil, acudieron a la cita para apoyar a los estudiantes de secundaria. Para Faira, matriculada en Químicas, «el primer ministro no ha comprendido nada y reduce las protestas de los estudiantes a la violencia, a pesar de que son una minoría». En la misma línea, Hayam, de Físicas, lamentó que «se ponga el foco solo en los cubos de basura o los institutos ardiendo, porque no refleja la realidad», mientras que Beverly, estudiante de Ciencias de la Salud, reprochó a Lecornu que «se lo tome a la ligera». Las tres coinciden en que Parcoursup, la plataforma que canaliza las peticiones de la comunidad educativa para realizar estudios universitarios, deja mucho que desear.

En la manifestación parisina también se encontraba el alcalde de La Francia Insumisa en Saint-Denis, Bally Bagayoko, quien el martes causó sensación cuando fue fotografiado interponiéndose entre la policía y los manifestantes, antes de ser evacuado tras recibir gases lacrimógenos. La escena se hizo viral, y ayer Bagayoko volvió a la calle convertido en héroe, robándole el protagonismo al líder de su partido, Jean-Luc Mélenchon, con quien los estudiantes también se disputan hacerse selfis.

Al margen de las manifestaciones y concentraciones, que transcurrieron pacíficamente y «sin incidentes graves», según el Ministerio del Interior, hubo que lamentar varios episodios de gran violencia, como en Marsella, donde el subdirector del instituto Victor-Hugo fue brutalmente golpeado cuando intentaba apagar un incendio en unos contenedores de basura con un extintor.

Un saqueo en Burdeos

En Lormont, cerca de Burdeos, un grupo de jóvenes enmascarados saqueó un instituto, robó una decena de ordenadores y prendió fuego a un almacén de papel, causando daños por valor de varios cientos de miles de euros. En la plaza de la Bastilla, en París, varios cientos de manifestantes se resistieron a marcharse. Tras varias advertencias, la policía acabó lanzando gases lacrimógenos e hizo uso de un cañón de agua para dispersarlos. Ya por la noche, el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció que «gracias a un programa informático, se ha podido identificar a los centros que se encuentran en una situación muy problemática». Han detectado 114 institutos que están en rojo y 400 en naranja, y van a asignar docentes: 3.000 profesores sustitutos que no tienen destino fijado y que podrán «incorporarse a estos centros en las próximas horas».