Dimite la colíder de socialdemócratas alemanes y ministra de Trabajo tras las críticas de los socios de coalición
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La socialdemócrata Bärbel Bas, que abandona el cargo por un asunto familiar, se había resistido a las controvertidas reformas sociales y laborales promovidas por la coalición
12 oct 2026 . Actualizado a las 18:42 h.La coalición de Gobierno alemana se ha visto obligada a nombrar un nuevo ministro de Trabajo, Alexander Schweitzer, tras la dimisión de Bärbel Bas, que, además de liderar esta cartera, ejercía como presidenta del Partido Socialdemócrata (SPD). El vicecanciller y colíder de esta formación, Lars Klingbeil, ha cancelado a última hora su viaje oficial a India para encargarse de la sucesión dentro de esta fuerza política. «Tras la muerte de mi hijastra, me di cuenta de que necesitaba tiempo para procesar el duelo. Además, lamento señalar que los ataques públicos contra mí, lamentablemente también desde las filas del socio de la coalición (CDU), se han intensificado aún más en este momento difícil», explicó la ya exministra a través de Instagram. Bas llevaba tiempo resistiéndose a reformas acordadas por la coalición que salpicaban al Ministerio de Trabajo y había cancelado nombramientos importantes por motivos personales. Cuando el colíder del SPD y vicecanciller informó en la noche del domingo al canciller, Friedrich Merz, sobre la inminente dimisión, la noticia cayó como un rayo sobre el Presidium de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el órgano ejecutivo de la formación, que se había reunido en un retiro de crisis durante el fin de semana.
«Como actualmente no puedo reunir fuerzas para llevar a cabo plenamente mi trabajo de gobierno y partido a corto plazo, he decidido renunciar a ambos cargos. Por eso he informado a mi copresidente y vicecanciller Lars Klingbeil que renuncio a mi cargo de presidente del partido a partir de hoy. Al mismo tiempo, pedí al canciller que me destituyera del cargo de ministra federal de Trabajo y Asuntos Sociales», ha indicado Bas en redes sociales. El líder del grupo parlamentario socialdemócrata, Matthias Miersch, ha expresado en un mensaje al partido su «gran respeto por su decisión, lo hace por razones personales que respeto profundamente», pero el vicecanciller ha dejado ver con más claridad la grieta en la gran coalición de Berlín que evidencia la marcha de la titular de Trabajo. «Detrás de los cargos, todos somos solo personas… Los ataques contra ella en los últimos días de su duelo fueron indecentes. Algo así no es apropiado», ha censurado.
Sucesión de críticas
Miersch se refiere sin citarlas, por ejemplo, a las declaraciones del diputado conservador Christian von Stetten, quien afirmó que Bas ya no era apta para continuar como ministra y la acusó de bloquear durante meses las reformas que Alemania necesitaba. Llegó a pedir su salida del Gobierno, argumentando la falta de avances en los proyectos sociales y laborales y considerándola un obstáculo para el programa reformista. El portavoz de la CDU para asuntos laborales, Marc Biadacz, le había exigido reiteradamente que entregara los proyectos de ley acordados por la coalición, pero Bas defendía que los cambios debían incluir garantías para quienes habían planificado su jubilación conforme a las reglas vigentes, intentando ganar en este proceso margen de maniobra sobre las reformas del Estado del bienestar y el mercado laboral. Sectores del partido de Merz reclamaban reformas más rápidas en las prestaciones sociales, la flexibilidad de la jornada laboral y las pensiones. El nuevo ministro de Trabajo es un socialdemócrata con bastante más cintura que Bas y con más ambiciones de futuro
El presidente regional de Renania Palatinado, Gordon Schnieder, ha justificado que «tienes que contar con críticas si no cumples los acuerdos, si no pones los borradores correspondientes sobre la mesa, si no vas al gabinete con ellos, entonces en algún momento tienes que preguntarte por qué no es así« y ha recordado al SPD «su deber de presentar por fin la reforma de las pensiones que se ha debatido durante meses». «Hay un acuerdo claro en el acuerdo de coalición. También hay compromisos claros en el comité de la coalición. La gente necesita una perspectiva para el futuro y ahora su sucesor está llamado a tomar esto en sus propias manos«, ha dicho. El nuevo titular del Ministerio de Trabajo es un socialdemócrata con bastante más cintura que Bas y con más ambiciones de futuro. Procede de la política regional de Renania-Palatinado y ha presidido la Conferencia de Presidentes, que reúne al canciller alemán con los líderes regionales, lo que le proporciona una perspectiva de poder más amplia.
SPD descabezado
Pero si encontrar un nuevo titular para esa cartera ha resultado sencillo, la sustitución de Bas en el liderazgo del SPD parece haberse complicado hasta el punto de que Klingbeil se ha visto obligado a convocar un congreso extraordinario del partido a final de año en el que se procederá a reelegir no sólo un recambio para Bas, sino toda la directiva al completo, incluyendo su propio cago.
Klingbeil ni siquiera ha podido asegurar que vuelva a presentarse y tres nombres en particular suenan con insistencia en la Casa Willy Brandt de Berlín, la sede socialdemócrata. El más repetido es el de Manuela Schwesig, exministra de Trabajo y actual ministra presidenta de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, apodada la Merkel roja. También suenan los de Hubertus Heil y Anke Rehlinger. Schwesig en particular, lo cambiaría todo en la coalición: ella y Merz son incapaces de entenderse y antes entraría un camello por el ojo de una aguja que el programa de reformas del Estado de bienestar por la agenda de esta política.
El canciller, por su parte, tras un retiro de dos días de la directiva de la CDU, se ha limitado a anunciar una reducción del impuesto sobre la electricidad sin dar ningún otro giro a su programa, insistiendo en que “las reformas son muy necesarias para el país” y subrayando también la importancia del cordón sanitario contra la derecha radical de AfD, a pesar de las voces en su partido que piden relativizarlo.