El ave que no volaba, el fósil que desafía a la evolución

La Voz REDACCIÓN

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Reconstrucción del ave «Yuezhuornis yangyuanensis», que vivió en el Jurásico Superior hace 150 millones de años.
Reconstrucción del ave «Yuezhuornis yangyuanensis», que vivió en el Jurásico Superior hace 150 millones de años. Chung-Tat Cheung

El hallazgo de un fósil del Jurásico de hace 150 millones de años, con dientes de dinosaurio y patas de ave, plantea un nuevo escenario

14 oct 2026 . Actualizado a las 19:26 h.

La evolución de las primeras aves no fue necesariamente una carrera hacia el dominio del aire. Un fósil descubierto en la provincia china de Fujian, con una antigüedad de entre 148 y 150 millones de años, y extrañamente muy bien conservado apunta a que algunos de estos animales pudieron seguir un camino evolutivo diferente: adaptarse a la vida terrestre y prescindir del vuelo. El protagonista del hallazgo es Yuezhuornis yangyuanensis, una nueva especie del Jurásico Superior descrita en una investigación publicada en Nature. El ejemplar, de tamaño comparable al de un cuervo, combina características propias de las aves con otros rasgos heredados de dinosaurios carnívoros. Esta mezcla anatómica cuestiona la idea de que la evolución temprana de las aves estuvo impulsada principalmente por las adaptaciones necesarias para volar.

«Al examinar a Yuezhuornis, nos sorprendió su extraordinaria combinación de características», explica Min Wang, autor principal del estudio e investigador del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias. «Posee estructuras pélvicas y de las extremidades posteriores similares a las de las aves, pero conserva el pie especializado depredador y los dientes de un pequeño dinosaurio carnívoro. Esto nos demuestra que la evolución temprana de las aves fue mucho más compleja de lo que creíamos».

Un ave con rasgos de dinosaurio depredador

El esqueleto conserva una combinación de características que permite reconstruir parte de su singular anatomía. Entre ellas destacan unos dientes aserrados y muy juntos, poco habituales en las aves, y un segundo dedo del pie especialmente flexible, provisto de una garra curvada en forma de hoz.

Este último rasgo recuerda al de los deinonicosaurios, un grupo de dinosaurios depredadores que incluye a los dromeosáuridos —entre ellos, Velociraptor— y a los troodóntidos. Su presencia en Yuezhuornis aporta información sobre la persistencia de características anatómicas ancestrales en los primeros representantes del linaje aviar.

El animal también presentaba unas extremidades anteriores aproximadamente un tercio más cortas que las posteriores. A partir de sus proporciones corporales, los investigadores estiman que pesaba alrededor de 821 gramos. Sin embargo, más allá de su anatomía, el aspecto más relevante del descubrimiento es lo que sugiere sobre su forma de vida. Los análisis de las proporciones de sus extremidades, comparadas con las de 377 especies de aves actuales, muestran mayores semejanzas con las aves terrestres que con las adaptadas al vuelo.

Entre sus posibles equivalentes ecológicos actuales se encuentran aves que pasan buena parte de su tiempo en el suelo, como los faisanes. Estas similitudes no significan que Yuezhuornis tuviera exactamente los mismos hábitos, pero respaldan la hipótesis de que se desplazaba principalmente por tierra y no podía volar.

Una evolución con más de un camino

Para situar a la nueva especie en la historia evolutiva de las aves, el equipo realizó análisis filogenéticos mediante los métodos de máxima parsimonia y de inferencia bayesiana. Los resultados la sitúan dentro de Avialae, el grupo que engloba a las aves actuales y a sus parientes extintos más próximos, en una posición evolutiva temprana.

«Los resultados situaron de forma consistente a Yuezhuornis firmemente dentro de Avialae, justo por debajo de Archaeopteryx y como taxón hermano de Zhengheornis», señala Zhonghe Zhou, coautor del estudio.

Esta posición resulta especialmente interesante porque indica que la diversidad ecológica de las primeras aves pudo ser mayor de lo que sugería el registro fósil conocido hasta ahora. En lugar de evolucionar siguiendo una trayectoria única hacia una capacidad de vuelo cada vez más desarrollada, algunos linajes pudieron explorar formas de vida alternativas.

El hallazgo también invita a revisar el papel que desempeñó el vuelo en la evolución temprana de este grupo. Aunque la capacidad de volar fue fundamental para la diversificación posterior de las aves, Yuezhuornis sugiere que no todos sus primeros representantes dependían de ella para sobrevivir y ocupar un nicho ecológico.

Un fósil excepcional, pero todavía quedan preguntas

El ejemplar procede de la fauna de Zhenghe, un conjunto de fósiles del sureste de China que está adquiriendo una importancia creciente para comprender una etapa todavía poco documentada de la evolución de las aves durante el Jurásico.

La escasez de fósiles de aves de este período dificulta reconstruir con precisión cómo se diversificaron los primeros avialanos y qué estrategias ecológicas desarrollaron. En este contexto, Yuezhuornis proporciona una nueva pieza para entender la transición evolutiva entre los dinosaurios y las aves. No obstante, las conclusiones deben interpretarse con cautela. La especie se conoce a partir de un único ejemplar incompleto, por lo que serán necesarios nuevos hallazgos para precisar sus capacidades locomotoras, sus hábitos y su posición evolutiva.

Aun con estas limitaciones, el descubrimiento refuerza una idea fundamental de la evolución: no siempre existe una única dirección hacia la que avanzan los organismos. Hace unos 150 millones de años, mientras algunos linajes desarrollaban adaptaciones relacionadas con el vuelo, otros pudieron explorar alternativas terrestres. La historia de las aves, por tanto, no comenzó con una sucesión ordenada de mejoras para volar, sino con una diversidad de formas y estrategias mucho más compleja.