Tesla presenta un Roadster eléctrico capaz de volar y acelerar de 0 a 100 en menos de un segundo
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El nuevo deportivo está equipado con propulsores desarrollados con tecnología de SpaceX que le permiten elevarse del suelo y realizar maniobras aéreas
16 oct 2026 . Actualizado a las 17:43 h.El dueño de SpaceX y Tesla, Elon Musk, ha vuelto a revolucionar el mercado automovilístico, ahora desafiando tanto a las leyes de la gravedad como a las de circulación. Tesla Motors asombró ayer a todo el mundo con un coche capaz de circular perpendicular a la pared y del revés, así como de tomar vuelo y hacer acrobacias en el aire.
El pasado jueves por la tarde en horario estadounidense, la madrugada de ayer en España, el magnate sudafricano sorprendió a más de 600.000 usuarios de internet con la presentación del nuevo Tesla Roadster, «el resultado de la colaboración entre la mejor empresa de coches [Tesla] y la mejor empresa de cohetes [SpaceX])», presumió Musk durante el evento en la instalación de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas.
Comenzaron con una demostración de cómo puede mantenerse quieto el vehículo en un ángulo de 90 grados. Según explicaron, lo lograron gracias a un sistema de ventiladores, cuya fuerza de succión duplica la de la gravedad y permite adherir el coche a la carretera sea cual sea el ángulo de la pendiente, incluso si está boca abajo. Pero, lo más sorprendente sucedió segundos después, cuando, sin previo aviso, el coche aceleró por un rampa con forma de ‘C' hasta colocarse del revés para saltar boca abajo, en el aire, rotar sobre su propio eje y descender de manera controlada con sus diez propulsores de aire comprimido, tal y como lo haría Iron Man.
Así lo hizo frente a el público que solicitó el mismo Elon Musk para garantizar que lo que estaba pasando era real, y no un montaje de la inteligencia artificial.
250 kilos de aire comprimido
«El primer coche volador producido en masa» tiene detrás una tecnología similar a la de los cohetes espaciales. Con dos depósitos de aire comprimido que almacenan hasta 600 litros —o, lo que es lo mismo, 250 kilos de aire—, los propulsores de gas frío logran liberar aire «a velocidades supersónicas a través de toberas de cohete, generando miles de libras de empuje instantáneo», según explicó el diseñador jefe y director creativo de Tesla, Franz von Holzhausen. Por su parte, el vicepresidente de Ingeniería de vehículos de la empresa, Lars Moravy, matizó que los propulsores expulsan aire con una fuerza de 80 kilonewtons, algo similar a la potencia de los motores de los aviones comerciales de vuelos regionales.

También demostraron que el Roadster Rocket puede saltar por encima de cuatro coches y de una cabeza de tráiler con sus cuatro propulsores inferiores, además de hacer piruetas con los laterales. Todo ello gracias a un sistema de compresión de aire que llena el propio coche de manera autónoma.
Al margen de lo espectacular de las piruetas, el fundador de Tesla admitió que estas funciones no son demasiado prácticas para el día a día de los conductores, por lo que explicó que las innovaciones también se podrán aplicar para romper los límites de la velocidad.
En el mismo evento comprobaron que el coche llega a 100 kilómetros por hora en menos de un segundo, gracias a los cuatro propulsores traseros. Y explicaron que la fuerza de succión no solo sirve para ponerse en perpendicular al suelo, sino que también genera una mayor fuerza de agarre, con lo que se podrán tomar las curvas a una mayor velocidad sin volcar.
Aún no se podrá volar
A pesar de las expectativas y lo espectacular del Roadster, solo accederán al modelo Rocket —el que puede volar— quienes dispongan de una invitación, ya que ni está homologado para circular ni cumple con los requisitos de seguridad. De todos modos, los modelos Performance, que solo cuentan con los sistemas de succión y de «aerodinámica activa», y el Thrust, que además tiene los propulsores traseros, comenzarán a producirse a partir del 2028 y se venderán por 50.000 y 250.000 euros, respectivamente.
La segunda generación del Roadster fue presentada inicialmente en el 2017, con la promesa de comercializarse en el 2020 por unos 200.000 dólares. Desde entonces, el proyecto ha sufrido sucesivos aplazamientos mientras Tesla priorizaba otros vehículos, como el Model Y y el Cybertruck, y posteriormente sus programas de conducción autónoma y robots humanoides.