La dana Adam azota Valencia y despierta temores aún recientes

Andrés Rey REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Dos hombres abandonan, con sus perros, la zona de la playa de Bellreguart, en Valencia.
Dos hombres abandonan, con sus perros, la zona de la playa de Bellreguart, en Valencia. Manuel Bruque | EFE

Las lluvias, que ya dejan al menos tres muertes en esta provincia, una en Barcelona y otra en Málaga, se dirigen al nordeste y mantienen en alerta a Cataluña

19 oct 2026 . Actualizado a las 22:28 h.

Con otro nombre, Adam, pero la misma fuerza que hace dos años, una dana envuelve desde el pasado fin de semana la Comunidad Valenciana. Este lunes el peligro persistía —aunque a última hora remitió en gran medida—, con cientos de calles inundadas, marañas de vehículos y muebles amontonados, al menos 2.141 evacuados y 496 rescatados, según el balance de la Guardia Civil.

Las tormentas más graves, informa Colpisa, cayeron sobre las comarcas valencianas de la Marina Alta y la Safor, especialmente en el municipio de Oliva. Su Ayuntamiento confirmó dos víctimas mortales: una mujer que perdió la vida en su casa (se desconoce si a raíz de las inundaciones o por causas naturales) y un hombre de 70 años que falleció de un infarto en el Eurocamping Oliva, una de las zonas más afectadas dentro de la región, junto con las inmediaciones de la playa.

Al menos 30 personas avisaron desde el cámping a los servicios de emergencia porque no tenían adónde ir y, de hecho, uno de los helicópteros del instituto armado centró todos sus esfuerzos en atenderlas. La treintena se unía a cerca de 200 atrapados en Oliva, donde los rescatadores, divididos en medios aéreos y lanchas, trabajaron sin descanso a lo largo de todo el día. El gran volumen de llamadas de auxilio se repartió entre unas cuarenta patrullas de agentes y el Ayuntamiento puso a disposición de las víctimas el Centro Polivalente, donde poco a poco fueron llegando quienes ya habían sido rescatados.

Cinco fallecidos

Además de las dos muertes en Oliva, el fin de semana se confirmaron otras dos: una en Cabrera de Mar (Barcelona), donde el domingo se encontró el cuerpo de una mujer que había sido arrastrada por una riada; y otra en Sagunto (Valencia), donde otra mujer, de 55 años, perdió la vida mientras se bañaba en la playa de Almardá.

Por otro lado, a última hora de este lunes se confirmó un quinto fallecido en Benaoján (Málaga); un hombre que viajaba en coche cuando le cayó encima una roca de grandes dimensiones. El accidente dejó también tres heridos, cuyo estado se desconocía.

A Oliva, donde cayeron al menos 450 litros por metro cuadrado en 24 horas, solo la superó Pego, con 490. Su alcalde, Enrique Moll, contó a Europa Press que no habían sufrido daños personales, aunque sí habían tenido que rescatar a más de 25 habitantes y contabilizaban «numerosos» daños materiales: árboles y muros caídos, algún coche que se quedó entre barrancos y muchas casas en las que entró agua.

Desde las dos de la madrugada entre el domingo y el lunes, apuntó Moll, se empezaron a recibir avisos de personas atrapadas encima de sus casas que acabaron pasando «seis o siete horas a la intemperie, con la que estaba cayendo». No hubo «ninguna forma material» de acceder a ellas hasta que por fin se hizo de día.

Situación «caótica»

También prestó declaración el alcalde de Els Poblets (Alicante), José Luis Mas. Aseguró, tras el desbordamiento del río Girona a su paso por el municipio, que la situación era «caótica», aunque había bajado el nivel de agua y no se había encontrado ninguna víctima mortal. «Todos son daños materiales, que eso al fin y al cabo se puede recuperar», dijo, después de agradecer haber tenido el tiempo suficiente para avisar a la población y sacar a las personas de sus casas.

De forma similar al río Girona, aunque sin llegar a desbordarse, el barranco de la Palmera, la Séquia Mare y el río Bullent estaban este lunes por encima de su capacidad. Más al sur, en Jávea, 135 personas fueron evacuadas, si bien quedaban 93 alojadas en un albergue. La alcaldesa de la ciudad, Rosa Cardona, apuntó que estaban centrando los esfuerzos de rescate en vehículos que se habían quedado inundados, ya que «la prioridad» era «atender a las personas».

Sánchez pide «precaución»

Cuando Pedro Sánchez se refirió a la dana Adam, lo hizo para pedir «mucha precaución» a la población afectada y para anunciar el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la zona hasta última hora de este lunes.

Sus efectivos se incorporaron a un dispositivo especial de 15 helicópteros, que protagonizó «centenares» de rescates de personas atrapadas por el agua, en palabras del consejero de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama, y de la delegada del Gobierno en la comunidad, Pilar Bernabé. Ambos comparecieron después de una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) que duró más de diez horas, y en la que también participó el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca.

Después de «una noche muy dura [la del domingo]» y una mañana «también complicadísima», el líder valenciano visitó el Centro Polivalente de Oliva. Desde allí rechazó de plano hacer comparaciones entre la gestión de este temporal y la de la catástrofe del 2024, que provocó más de 200 fallecidos. Asimismo, pidió esperar para hacer balance de afectados y evaluar daños personales, porque la «prioridad», apostilló, «son las personas» y todavía quedaban muchas por rescatar.

La Generalitat mantenía confinados a 145 municipios a primera hora del lunes: 78 en el litoral sur de Valencia y 67 en el norte de Alicante. La medida afectaba a unos 850.000 habitantes. Sin embargo, después de la reunión del Cecopi, a las dos de la tarde, se decidió levantar las restricciones de movilidad salvo en ocho municipios: Bellreguart, Daimuz, Miramar, Oliva y Piles, en Valencia; y Jávea, Pego y Els Poblets, en Alicante. Cerca de las nueve también se levantaron allí.

Clases suspendidas

Más de 100.000 alumnos valencianos no fueron este lunes a clase. Los colegios e institutos también permanecieron cerrados en Mallorca, Ibiza y Formentera (la dana causó más de 300 llamadas de alerta en Baleares), y la Generalitat catalana pidió a las direcciones educativas que los alumnos permanecieran en los centros si llovía mucho entre las doce del mediodía y las seis de la tarde. Se espera que las precipitaciones se intensifiquen este martes en Cataluña, a medida que el foco de la dana se traslada hacia latitudes más septentrionales.

Al mismo tiempo, estaban cerrados múltiples tramos de 23 carreteras en la Comunidad Valenciana, la mayoría en los municipios sobre los que se mantuvo el confinamiento a última hora. También la Junta de Andalucía cortó el tráfico por inundaciones en cuatro carreteras de Córdoba y Sevilla, según informó el Ministerio del Interior.

La Aemet rebajó al mediodía los avisos de nivel rojo en el sur de Valencia y norte de Alicante, y los pasó a naranja y amarillo. La situación parecía ir a mejor, después de al menos 1.249 incidentes desde el inicio de las tormentas: 808 en Valencia, 433 en Alicante y 8 en Castellón, según Valderrama, el consejero de Emergencias.

«Retraumatización»

La psicóloga especializada en emergencias Mónica Pereira advirtió de que esta nueva dana puede provocar procesos de «retraumatización» en quienes aún no se han recuperado después de la del 2024. En este contexto, algunas personas «experimentan una ansiedad tan intensa que les impide actuar», relató Pereira a Europa Press, y puso especial atención en el papel de los padres. Para ayudar a los niños a procesar lo ocurrido, dijo, hay que mostrarles la realidad tal y como es, pero siempre transmitiendo seguridad y confianza en la ayuda que se está recibiendo.