Los japoneses lo utilizan como aperitivo y ahora ha triunfado en la cocina internacional. Te contamos sus beneficios y cómo introducirlo en tu dieta

La Voz

Es la aceituna de los japoneses. El aperitivo habitual de cualquier restaurante asiático. Bajo en calorías, libre de gluten y de colesterol, es una fuente de hierro, calcio y proteínas. Hablamos del edamame, las vainas sin madurar de la soja que se sirven hervidas como tentempié. Su aspecto es el de unos fréjoles pequeños que ya se pueden comprar casi en cualquier supermercado. La razón es que este producto ha dado el salto de la cocina nipona a la internacional y se ha convertido en un producto de moda que se integra con naturalidad en las dietas saludables. Te contamos sus beneficios y te ofrecemos algunos consejos sobre cómo introducirlo en tu alimentación.

El edamame es el nombre que reciben las vainas de soja inmaduras, hervidas en agua con sal y servidas enteras. Las vainas verdes de soja se recogen antes de que estas maduren y se cortan sus extremos. Se trata de una leguminosa de sabor dulce y mantecoso. En el interior de la vaina verde se encuentran unas habas, que es lo que ingieres. Su bajo aporte en calorías, su contenido en proteínas, carbohidratos, fibra y su aporte extra de minerales como hierro o vitaminas del grupo B o K avalan su buen perfil nutricional. Es una gran fuente de energía, equiparable a las espinacas, las lentejas o los huevos. Así que supone una alternativa baja en grasas o azúcares frente a snacks ultraprocesados.

Si ya estás convencido, has ido a tu supermercado y has comprado las vainas adecuadas, te contamos qué hacer con ellas. Lo sencillo es preparar ese aperitivo del que te hablamos, para sortear el hambre entre horas o entretener a los comensales que tienes sentados a tu mesa hasta que saques el primer plato. La cocción puede hacerse al baño maría, al vapor o hervidas. Solo tienes que ponerlas en agua hirviendo durante cinco minutos o en estuche durante ocho minutos al vapor. Una opción extra: tres minutos en el microondas. Una vez listas, se sazonan con la sal y con las especias que prefieras, pimentón picante, ajo en polvo y orégano. Lo más frecuente es servir el edamame templado o frío y acompañado de salsa de soja y jengibre.

Otra opción es que lo utilices como guarnición. Olvídate de las patatas o del arroz y pásate al edamame. Además de ser una guarnición de lo más nutritiva, también pueden resultar de lo más apetecible. Así que quizá puedas preparar una merluza. Tan solo es necesario hervir las vainas, sacar las habas del interior y después saltearlas en una sartén, para añadirlas a unos lomos del pescado que previamente has pasado por la sartén cinco minutos. 

Puede enriquecer tus platos. Utilízalo como un producto a añadir a tus ensaladas o a un salteado con arroz. Incluso puedes convertirlo en hummus. Son solo tres ideas pero cualquier otra opción que se te ocurra puede ser buena. Estás sumando multitud de nutrientes saludables a tus platos. Si necesitas un empujón más, te proponemos una original ensalada templada de edamame y calabaza asada, con rúcula, canónigos y frutos secos. Es muy sencilla de preparar y rápida. Incluso puedes preparar una crema, con dos cebollas, patatas, leche entera, mantequilla y una pizca de nuez moscada. La decoración final puede ser un crujiente hecho con miga de pan seca triturada y tostada con aceite, con un ajo y semillas de sésamo.

Si eres de esos a los que les gusta arriesgar, prueba a cocina un pokebowl, una receta de origen hawaiano con la que puedes sumar dos placeres: probar platos nuevos y cuidar tu salud.