Los seis grupos de la oposición responden a si hubieran cerrado a la actividad económica y cómo hubieran afrontado el auge de los contagios en otoño

L. Ordóñez

Asturias destacó en la primavera como una de las comunidades con mejor respuesta a la primera oleda del coronavirus, no sólo en España sino en el conjunto de Europa. Pero la llegada del otoño y la segunda oleada hizo estremecer los cimientos del sistema asturianos al que llevó al límie. Un auge muy rápido de contagios llenó las camas de los hospitales y las unidades de cuidados intensivos, la comunidad ha superado a finales de año el millar de fallecidos y aunque la curva empieza a aplanarse de nuevo ha sido con unas de las restricciones a la actividad más severas del Estado. 

¿Cuál hubiera sido la respuesta de los grupos de la oposición? La Voz de Asturias ha planteado a los seis partidos con representación en el parlamento autonómico un cuestionario común:

  • De cara al impacto de la segunda ola en Asturias, ¿qué medidas cree que se deberían haber tomado en el momento en que se dispararon los contagios?
  • ¿Comparte la adopción de los cierres perimetrales, en municipios y la comunidad?
  • ¿Hubiera cerrado el pequeño comercio? De no ser así ¿habría decretado límites de aforo, cuáles?
  • Del mismo modo ¿habría decretado el cierre de la hostelería? ¿se podría haber mantenido abierta con restricciones? ¿cuáles?
  • ¿Qué medidas adicionales que no se hayan adoptado hubiera promovido?

Estas son sus respuestas.

Por el Partido Popular responde el diputado Pablo González 

«Lo que ha fallado sobre todo es la falta de previsión, el Gobierno de Adrián Barbón ha ido siempre a rebufo de esta segunda ola tras el exceso de confianza que mostraron en la ola anterior.

En Asturias, a diferencia de otras Comunidades, no se ha apostado pronto por los test rápidos de antígenos, como pedimos desde el PP, con el objetivo de hacer cribados masivos y los consiguientes aislamientos selectivos mediante el uso test de antígenos en zonas de alta incidencia (sin olvidar las PCR para zonas de menos incidencia).

Este Gobierno no ha reforzado el número de profesionales, a los que tampoco ha proporcionado formación adecuada para atender la dotación de camas UCI. Y tampoco ha sabido aprovechar todo el potencial de la red pública y privada en la lucha contra esta pandemia.

La postura del PP no excluye ninguna medida que sea verdaderamente eficaz contra la expansión de la pandemia. De hecho, es justo lo que venimos reclamando (también en el TSJA), que si hay cierres de cualquier índole, se respalden con informes justificativos que relacionen directamente esos cierres con una mejora sanitaria. Sin discriminar a nadie, y respetando en la máxima medida posible a los sectores económicos y el empleo.

Sin embargo, las decisiones de cierres del Gobierno de Barbón tanto en cuanto a actividad económica como en cierres perimetrales, han llegado siempre sin el aval de ningún informe técnico justificativo. Eso es lo que denunciamos desde el PP, la falta de falta de motivación de unas medidas de las que en ningún momento se acredita que vayan a contribuir a mejorar la situación sanitaria.

Las medidas del Gobierno asturiano se han caracterizado, además, por la falta de proporcionalidad ante la arbitrariedad del cierre de unos comercios frente a otros.

En relación al pequeño comercio y a la hostelería, repito que nuestra postura no excluye ninguna medida que sea verdaderamente eficaz contra la expansión de la pandemia. Pero, siempre es imprescindible contar, primero, con informes que relacionen esos sectores con focos de contagio, cosa que no ha sucedido. Y segundo, si se detectan focos identificados con sectores, nuestra recomendación es ir aplicando medidas graduales (mediante por ejemplo limitaciones de aforo, horario y/o restricciones de uso en zonas de interior exterior); para proteger la salud y a la vez, en la máxima medida posible, respetar a los sectores económicos y el empleo.

Y en cualquier caso, además, estas medidas deben tomarse siempre escuchando y pactado con los sectores afectados. Una cuestión que tampoco ha cumplido este Gobierno».

Por Ciudadanos responde su portavoz Susana Fernández

Creo que se llegó tarde, hubo un exceso de confianza. Las previsiones se cumplieron y la segunda ola fue mucho más virulenta que la primera. Lo que hubiera hecho en el caso de presidir esta comunidad, es adelantarme a esa situación, y antes de que se produjera el descontrol de la pandemia tomar medidas. Los datos no se dispararon de un día para otro, fueron incrementándose día tras día, un claro síntoma de lo que se nos venía encima. Además teníamos la referencia de otras CCAA que ya estaban sufriendo de lleno esta segunda ola. Por tanto, además de haberlo previsto, habría establecido, cuanto antes y con claridad, umbrales  cuantitativos basados en indicadores socio-sanitarios, por encima de los cuales se deberían aplicar medidas restrictivas en algunos sectores. Habría puesto en marcha un plan de compensaciones económicas para los autónomos y pequeñas empresas que se vieran afectados.Habría implementado protocolos sanitarios en las residencias de ancianos, dada su vulnerabilidad. Habría generalizado la presencia de la figura de la enfermera escolar en los centros educativos. Fomentado y favorecido el teletrabajo, entre otras medidas.

No creo que los cierres perimetrales sirvan para mucho, porque lo que hemos comprobado es que los contagios se han seguido produciendo, fundamentalmente porque la población se ha seguido desplazando, para trabajar, para ir a los colegios…etc. En lo referente a las principales ciudades, tenemos dudas de que haya sido una buena idea cerrar sobre sí mismos a los núcleos con mayor densidad de población, e impedir la dispersión temporal y parcial hacia territorios menos poblados. Vivimos en una región en la que el 80% de la población se concentra en el 10% del territorio. ¿Hay más riesgo de que un ovetense, un gijonés o un avilesino propague el virus caminando por el extenso y despoblado mundo rural asturiano que en un paseo por el muro de Gijón, la calle Uría de Oviedo o el casco antiguo de Avilés? Nos crea dudas. Además los cierres afectan principalmente a los fines de semana, en los que en las grandes poblaciones lo que se ha conseguido es que la mayor parte de la gente salga a pasear masivamente por las zonas verdes y espacios comunes.

No hubiera cerrado el pequeño comercio, habría decretado limitaciones de aforo similares a los establecidos durante la fase de desescalada. Los comerciantes han cumplido escrupulosamente con las medidas sanitarias para evitar la propagación de virus. Por el contrario, habría establecido ayudas para que en el caso de que algunos comercios tuvieran la posibilidad de acogerse a un cierre, como ocurrió con los trabajadores y los ERTes, contasen con compensaciones como las decretadas en Alemania.

La hostelería se podría haber mantenido abierta, al igual que el pequeño comercio, mediante restricciones de aforo y favoreciendo lo máximo posible la instalación de terrazas.

Hubiera evitado el triunfalismo que demostró el gobierno asturiano durante los meses anteriores a esta segunda ola y como ya he dicho, me abría anticipado a la situación para establecer todas aquellas medidas de control, que por razones que desconocemos, el Gobierno del Principado no adoptó habiendo tenido tiempo desde el mes de abril para poder adelantarse a esta terrible segunda ola, ya anunciada entonces.

Por Podemos Asturies responde Covadonga Tomé

Cuando a finales de Septiembre comenzó el aumento significativo de los casos de Covid19 en Asturies,  el refuerzo  del equipo de rastreadores con profesionales adecuadamente formados, habría servido para dos objetivos clave. Uno, optimizar la identificación de casos y contactos, aislamiento de los mismos  y seguimiento estrecho del cumplimiento de las cuarentenas. Y dos,  disminuir la presión sobre la Atención Primaria.  Este refuerzo con resultados a corto, medio y largo plazo, no fue suficiente y contribuyó al paso a una fase de transmisión comunitaria descontrolada.

En el momento en que  la trasmisión comunitaria se disparó,  se pusieron en marcha algunas medidas como los cierres perimetrales por municipios.  Nos parecen una medida que ha demostrado su eficacia en otros territorios, tanto en otras comunidades autónomas como en otros países del entorno. Y en Asturies la tendencia actual a la baja en el número de contagios  lo confirma.

Sin embargo mayor agilidad y más antelación en la toma de estas medidas de restricción de la movilidad habría permitido disminuir  el elevado número de ingresos, enfermos críticos y fallecimientos de las últimas semanas. Desde Podemos Asturies  reclamábamos medidas más restrictivas de la movilidad desde mediados de Octubre, y el 1 de Noviembre trasladamos al gobierno comunitario la necesidad de un periodo de confinamiento, que finalmente no fue aprobado por el gobierno central.

Dentro de las medidas adoptadas, es lógico que esté incluido el cierre temporal del pequeño comercio y de la hostelería. En ambos casos, el hablar de aforos tiene cabida únicamente, una vez superada la fase álgida de transmisión comunitaria, en el contexto de una desescalada que ha de ser siempre progresiva y prudente. En cualquier caso hemos insistido siempre que tanto en el caso del comercio, como la hostelería y otros sectores afectados, el cierre debe ir siempre de la mano de un paquete de medidas compensatorias, suficientes y en el corto plazo.

Por último hemos echado de menos  medidas eficaces dirigidas al verdadero blindaje de las Residencias de ancianos, donde esta segunda onda epidémica está siendo especialmente agresiva. Un total de 28 brotes entre el 17 y el 24 de Noviembre, con  casi 400 nuevos casos y 57 fallecimientos, son las últimas cifras de un sistema socio-sanitario visiblemente débil en su función de proteger a nuestros mayores. El aprendizaje de la primavera y de lo ocurrido en otros territorios no parece haber sido suficiente. Deberían haberse inspeccionado las residencias para adecuar sus recursos materiales y humanos, mejorar las condiciones y la formación de las plantillas en el manejo de los casos sospechosos y positivos, realizar mayor número de test a trabajadores y residentes.

Por Izquierda Unida responde su portavoz Ángela Vallina

Asturias creo que ha respondido con acierto dentro de sus posibilidades. Quizá la medida que debería haberse tomado fue el confinamiento en el momento en que se solicitó por parte del Gobierno de Asturias. Lamentablemente, no se atendieron las peticiones de la Comunidad Autónomas y asistimos con perplejidad como se cedía a las de Madrid, que no ha sido precisamente un buen ejemplo de gestión. En el primer confinamiento, durante la ola inicial, Asturias, con una situación epidemiológica muchísimo mejor que otros territorios, fue solidaria y aceptó sin ambages el confinamiento total, en lo que realmente podemos calificar como una decisión solidaria; en la segunda ola, con una situación distinta pedimos el confinamiento sólo para nuestro territorio, sin exigir ese sacrificio al resto de Comunidades, pero no se nos tuvo en cuenta y creo que hay que decirlo.

Creo que respecto a los cierres perimetrales es imprescindible atender a lo que se plantee desde la perspectiva de la seguridad socio-sanitaria. En Asturias hay un comité de expertos que son los que están orientando sobre las medidas a adoptar. Creo que se ha tratado de garantizar la salud cerrando aquellas zonas en las que había una mayor incidencia de la enfermedad con el fin precisamente de evitar su propagación.

Es fácil decir que no lo hubiera cerrado, del mismo modo que es muy fácil hablar de lo que tendría que haberse hecho una vez las cosas suceden.. La cuestión es definir los aforos y ahí no queda otro que atender a lo que digan las autoridades sanitarias. El resto es simplemente hacer demagogia. Creo que se han tomando las decisiones atendiendo a criterios de seguridad sanitaria y pueden gustar o no, pero creo que aquí no sirven opiniones personales si no están sustentadas en criterios científico técnicos.

Mi respuesta es muy parecida: se trata de encajar mantenimiento de actividad económica y seguridad sociosanitaria. No es sólo unas cuestión de cerrar, o abrir, establecimientos hosteleros o de cualquier tipo; es también una cuestión de responsabilidades individuales. En un bar se puede ser escrupulosamente responsable, pero también irresponsable, como en la calle. Creo que nuevamente las decisiones deben adoptarse en función de criterios socio-sanitarios, no de opiniones sin más base que la propia ideología personal.

Quizá un fomento del teletrabajo allí donde fuera posible. Y cuando hablo de ello me refiero a todos los sectores, no sólo es una cuestión de la administración, sino también de las empresas privadas que deben corresponsabilizarse. Con ello habríamos logrado mantener «más despejados» los transportes públicos, reduciendo las probabilidades de contagios en los desplazamientos para aquellas personas que no tienen otra alternativa que trabajar en sus propios centros laborales; otras medidas pues explorar las posibilidades de «ampliar» mientras dure la pandemia la caducidad de las recetas electrónicas en los pacientes con enfermedades crónicas; con esto se aligeraría una parte importante del trabajo habitual en los centros de salud; De todas formas, es una situación difícil en la que creo que tenemos que confiar en nuestro comité de expertos siendo conscientes de que la pandemia es nueva para todos.

Por Foro responde su portavoz Adrián Pumares

El Principado debería haber recurrido mucho antes a los test de antígenos como método de cribado; fuimos la última Comunidad Autónoma peninsular en hacerlo y se ha podido comprobar su utilidad.

Se debería haber abierto antes el Hospital de la Feria de Muestras en esta segunda ola y haber puesto a disposición más camas UCI. El problema es que esa falta de previsión parece que se va a repetir en una posible tercera ola.

Rotundamente no. La ciencia nos dice que estas medidas no son eficaces porque el problema está en la densidad y no en la movilidad. Son estudios científicos y también sentido común: el problema no es ir al monte o a observar la naturaleza. Por lo tanto, si no hay una base epidemiológica sólida y contrastada, estos cierres nunca debieron adoptarse. Son una restricción al derecho fundamental a la libertad de movimientos que no se puede tomar tan a la ligera.

Los datos, los estudios científicos, muestran claramente que el pequeño comercio no es ni era un foco de contagio. Sí es oportuno limitar aforos y reforzar las medidas, algo que el comercio hizo y sigue haciendo pero el cierre era una medida demasiado gravosa que no se sustentaba científicamente y no se debería haber llevado a cabo.

En lo que debería estar trabajando ya el Consejo de Gobierno es en la elaboración de los protocolos de apertura para que en cuanto la Incidencia Acumulada (IA) baje del umbral correspondiente, se pueda proceder a la desescalada. Sin perder el tiempo, porque decenas de miles de trabajadores y empresarios no pueden permitirse perder un minuto. El problema es que no se está trabajando en esto, ni hay sobre lo mesa los marcadores que, de una manera objetiva, indicarán la reapertura o las posibles restricciones. Parece, en demasiadas ocasiones, que las medidas se toman cuando la situación ya es insostenible.

Hubiésemos abierto mucho antes el Hospital de la Feria de Muestras, dispuesto de más camas UCI y puesto en marcha protocolos para evitar que muchas operaciones no demorables, como las relacionadas con patologías oncológicas, se retrasen o postpongan, algo que está pasando y es muy grave. Además, creemos que se deberían haber reforzado las medidas de seguridad en el transporte público así como una mayor capacidad de rastreo y seguimiento de los casos positivos. Hemos denunciado que el sistema tiene fallos generalizados. Hacen falta más rastreadores que alivien la presión en los Centros de Salud. También hubiésemos recurrido mucho antes a los test de antígenos.

Por Vox responde su portavoz Ignacio Blanco

Esperar a que se disparen los contagios no es la solución. Deberían haberse tomado medidas mucho antes. Durante el verano VOX propuso hacer PCR financiadas por el Principado al personal de hostelería, pero PSOE, IU y Podemos votaron en contra a nuestra Proposición no de Ley. No se tomó ninguna medida de prevención. Por otro lado, cuando se empiezan a disparar los contagios deben tomarse medidas sanitarias, que no se han tomado realmente y esta segunda ola ha cogido completamente desprevenido al Gobierno. No se ha preparado, por ejemplo, un protocolo para mejorar la inmunidad fisiológica al virus, como por ejemplo con la prescripción de Vitamina D, y todas las propuestas del gobierno son la prevención tópica, limpieza de manos y mascarilla. Habríamos puesto en funcionamiento los códigos QR para control de contactos e infectados. Habríamos propuesto confinamientos muy selectivos, no de ciudades. Y por supuesto habríamos hecho muchos más test, quizás no tanto PCR y más test rápidos y de antígenos, que son más rápidos.

No. Se han demostrado contraproducentes y otras comunidades han levantado los cierres perimetrales. Arruinan a miles de asturianos y no permiten controlar la pandemia, como se ha demostrado en Asturias. Cerrar las poblaciones con mayores tasas de contagio lleva a que haya más contagios en esas ciudades. Históricamente los cierres perimetrales se adoptaron para que no entrara la enfermedad, no para que no saliera y se contagiaran todos los vecinos. Hay que protegerse frente a la entrada del virus. Tiene más sentido el cierre perimetral cuando en una ciudad no hay contagios y sí lo hay en las ciudades de alrededor, pero no tienen ningún sentido un cierre perimetral cuando la ciudad que cierras es la que más contagios tiene. Una decisión que, al contrario de lo que hace Asturias, lo aplican comunidades como por ejemplo Castilla y León que anuncia que cierra perimetralmente las provincias con menor incidencia de Covid.

No. No hay constancia de que se produzcan brotes relevantes. Miren los concesionarios de automóviles, somos la única comunidad autónoma que los mantiene cerrados, y no ha habido contagio alguno en los mismos, pero mientras tanto, cientos de familias arruinadas. El propio presidente reconoció que si se cierran actividades en las que apenas hay brotes se debe a que se busca 'lo más parecido al confinamiento domiciliario'. Es decir, no deberían estar cerradas porque no hay brotes, pero las cierran igualmente. Eso en derecho se le llama fraude de ley, no tiene la competencia para confinar domiciliariamente a las personas y a sabiendas que hay actividades sin brotes relevantes las cierra para conseguir o que la ley no le consiente.

No. Habría propuesto sin más que se mantuvieran las distancias y en espacios cerrados el uso de mascarillas.

No. La hostelería se cerró en noviembre y seguimos con tasas altísimas de contagios. No se ha acreditado que hubiera focos de contagio relevantes. Es una actividad que ordena la vida social, quizás en único lugar donde se puede controlar la distancia de seguridad y las medidas sanitarias. Ahora los ciudadanos se relacionan igualmente, pero fuera del alcance de la vista del hostelero, que respetaba las normas. Ahora en lugar de en la barra del bar, vemos que las personas se sientan en los bancos públicos a tomar el café. Se ha utilizado como chivo expiatorio. Las ansias del presidente del Principado de una acción constante, sin medir las consecuencias.

Por supuesto, como han hecho la mayoría de ciudades europeas, o por ejemplo en Madrid. Mantener la distancia de seguridad y uso de mascarilla en lugares cerrados. Porque en espacios abiertos no hay prueba alguna de que se eviten contagios por llevar la mascarilla caminando sólo por una calle. El problema es el espacio cerrado y la falta de ventilación, es donde se producen los contagios. Y con estas leves medidas, con ventilación adecuada y uso de mascarillas en el interior, podría haberse mantenido abierta la hostelería.

Trasladar realmente la responsabilidad a los asturianos y dejar de tratarlos como a niños. Pretenden hacernos creer que el Presidente, Adrián Barbón, se preocupa más por nuestros padres o abuelos, que nosotros mismos. Si alguien no es prudente y convive con una persona mayor o grupo de riesgo no puede el presidente de un gobierno tratarnos a todos como irresponsables porque no lo somos, y quién lo sea, será esa persona la responsable, pero no toda la sociedad a la que se la arruina y no se detienen los contagios.