Teresa Perales, la mujer que renació en el agua

BEATRIZ BLASCO

ASTURIAS

La nadadora española Teresa Perales
La nadadora española Teresa Perales

La vida de la galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Deportes 2021 es una historia ejemplar de superación y búsqueda

21 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo fácil sobre Teresa Perales sería decir que su vida es una historia de superación. Y sería verdad, claro, pero aparte de recurrir al supermanido tópico deportivo, habría que acometer un ejercicio imposible para explicar sus logros: meterse en su cuerpo (y su mente), sentir cómo una joven de 19 años perdió la movilidad en las piernas y tuvo que reconstruir su biografía, toda la que quedaba por escribir. Casi desde cero.

Con toda seguridad, de no haber sufrido la neuropatía que la llevó a una silla de ruedas, Teresa sería también una persona extraordinaria: la capacidad de lucha, de compromiso y la valentía se suelen llevar como una (a veces pesada, pero siempre honrosa) maleta desde la niñez hasta la vejez. Pero quizá no sería tan conocida como lo es ahora.

En su biografía oficial del Comité Paralímpico Internacional se cuenta que Teresa asimiló su nueva situación y se adaptó al que sería su medio, el que no le traicionaría: el agua. Hizo bastante más que aprender a nadar sin valerse de sus piernas. En poco más de un año, empezó a competir y lo hizo con éxito.

El palmarés es asombroso. Su primera aparición internacional fue en el año 1998, durante el Campeonato Mundial de Natación IPC en Christchurch, Nueva Zelanda, donde ganó una medalla de bronce en los 50 metros estilo libre.

 Juegos Paralímpicos

Para un deportista, llegar a la más famosa competición internacional es ya un triunfo en su carrera. Perales lo ha hecho ya seis veces y ha conseguido en total 27 medallas paralímpicas.

Actualmente existen 22 disciplinas consideradas como deportes paralímpicos, que son tanto a los deportes convencionales que pueden ser practicados sin modificaciones por personas con discapacidad (como la natación) como los deportes adaptados para discapacitados y los creados específicamente para estas personas.

Al igual que hace el Comité Olímpico Internacional (COI) con los deportes olímpicos, el Comité Paralímpico Internacional (CPI) es el organismo encargado de supervisar los Juegos Paralímpicos, a través de sus federaciones nacionales.

Dos años después de ganar en Nueva Zelanda, llegaron los Juegos Paralímpicos de Sydney 2000, donde ganó la plata en los 50 mariposa y cuatro medallas de bronce en los 50, 100, 200 estilo libre y 50 metros espalda. Después de sus cinco medallas en Sydney, logró mejorar este resultado en los Paralímpicos de Atenas 2004, donde sumó dos medallas de oro a su ya brillante colección.

«Al regresar al escenario de los Juegos Paralímpicos dos años después en Beijing, Perales realizó su mejor actuación hasta el momento», dice el Comité Internacional, ya que se hizo con tres oros y rompió dos récords mundiales. Llegó primera en los 50 metros estilo libre en un tiempo récord mundial de 35,88 y en los 100 metros estilo libre, también en el tiempo récord mundial de 1:16,65. No tuvo suficiente, porque también obtuvo la plata en los 50 espalda y el bronce en los 100 braza.

Se puede decir que España es una potencia en los Juegos Paralímpicos de Verano y concretamente en natación. Ha participado en 13 ediciones y de las 650 medallas que obtuvieron sus atletas, más de la mitad corresponden a la natación, el deporte por excelencia del paralimpismo.

Teresa Perales es la principal proveedora de preseas a la suma total, aunque no es la única: Siete de los nueve deportistas que más metales han conseguido practican este deporte. Un escalón por debajo de Teresa está Richard Oribe con 16 medallas entre Barcelona 1992 y Londres 2012. Con el mismo número de metales y ganados en cuatro ediciones, se encuentra Sebastián Rodríguez Chano. También Xavi Torres tiene 16, que las consiguió entre Barcelona 1992 y Pekín 2008. María Teresa Herreras (13), Pilar Javayolas (12) y Alberto Gómez Pozo (10) son los otros tres nadadores que cierran este cuadro de honor de medallistas paralímpicos.

Todos son luchadores, todos se han ganado a sí mismos en una interminable carrera vital.

 Otra medalla: ser madre

Puede que uno de los logros de su vida personal haya llenado a Teresa más que todas las medallas. Se tomó un respiro, una pausa entre tanta brazada para dar a luz a su hijo. Después regresó al escenario internacional en julio de 2011, donde reapareció en el Campeonato Europeo de Natación del IPC en Berlín. «Y qué remontada tuvo, ganando un total de ocho medallas, incluida una de oro en los 100 metros estilo libre, cuatro de plata y tres de bronce», señala el Comité.

Por cuarta vez, en Londres 2012 Teresa alcanzaba unos Juegos Paralímpicos. Retuvo su título de 100 metros estilo libre por tercera vez consecutiva. En Río 2016, dicen que cambió de táctica y decidió centrarse en los 50 metros espalda, un evento en el que nunca había ganado el oro en muchas apariciones en el podio. También lo consiguió, y llegaría a sus quintos juegos.

Fuera del agua

Aparte de sus hazañas atléticas, Teresa Perales es una defensora del Movimiento Paralímpico y también tiene inquietudes políticas. Fue elegida diputada del Partido Aragonés (PAR) por Zaragoza en las Cortes de Aragón tras las elecciones autonómicas de 2003, por lo que se le propuso asumir la Dirección General de Atención a la Dependencia. Su última participación en el mundo político fue en las elecciones generales anticipadas del 20 de noviembre de 2011, Teresa ocupó el puesto número 7 en las listas al Congreso de los Diputados en la coalición PP-PAR.?

En 2007, publicó con la ayuda de su marido su libro autobiográfico Mi vida sobre ruedas y La fuerza de un sueño (2014), y también participó en la obra colectiva Cuentos para ser felices ¡por narices! (2014). Entre sus múltiples apariciones en los medios, fue coprotagonista, junto a otros cuatro deportistas paralímpicos, de la película-documental dirigida por Mabel Lozano La Teoría del Espiralismo en la que se muestra su día a día.

Doctora honoris causa por la Universidad Miguel Hernández (Elche, 2017), Perales es miembro de la Real Orden del Mérito Deportivo de España en las categorías de Bronce, Oro y de Gran Cruz. Además, ha obtenido numerosos reconocimientos entre los que destacan las medallas al Mérito Deportivo del Gobierno de Aragón (2000) y del Ayuntamiento de Zaragoza (2004). Es Hija Predilecta de la ciudad de Zaragoza y en 2008 recibió la Medalla de Defensora y Heroína de la Fundación de Los Sitios de Zaragoza. También tiene el Premio a la Mejor Deportista Paralímpica Diario As (2008), el Premio de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (2013), el Premio Marca Leyenda (2015), el Premio Infanta Sofía de los Nacionales del Deporte (2016), la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2017) y la Orden Olímpica del Comité Olímpico Español (2019).

Es, además, miembro del consejo asesor de la Fundación Princesa de Girona, embajadora de la Fundación Telefónica, imagen de la Fundación Renault para la movilidad sostenible y la inclusión, y patrona de la Fundación Sanitas. Para todo ello ha tenido tiempo fuera de la piscina.

Este año se le concedió el Premio Princesa de Asturias de Deportes. Veamos lo que dijo el acta del jurado: «Teresa es una extraordinaria deportista y un icono del movimiento paralímpico internacional. A lo largo de su dilatada y brillante trayectoria, que la ha llevado a participar en cinco Juegos Paralímpicos y en la que se ha mantenido en lo más alto de la competición hasta la actualidad, ha configurado un excepcional palmarés solo equiparable a su profundo, activo y valiente compromiso social. Su figura reúne de manera ejemplar los más admirables valores deportivos. Con este premio se reconoce el esfuerzo y la capacidad de superación de todo un colectivo en el mundo». Poco que añadir.