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Emilio Fernández Corral (Monés, Valdés) es el presidente del Colegio Oficial de Agentes Comerciales de Oviedo, una entidad que está preparando los actos para celebrar este año el centenario de su fundación. Representa a una ocupación a la búsqueda de nuevas personas que den el relevo a las que están alcanzado la edad de jubilación. Como autónomos que ejercen la representación de marcas y empresas ante otros clientes, los agentes tienen libertad para organizarse, buenas formas de conciliación y la posibilidad de que sus ingresos aumenten a medida que consolidan su cartera. Fernández Corral asegura que es una actividad con futuro porque sabe adaptarse a los cambios tecnológicos y cree que, si los jóvenes o las personas desempleadas la conocieran mejor, se animarían a incorporarse. En esta entrevista con el Servicio Público de Empleo del Principado (Sepepa) anima a realizar la formación para acceder al título expedido por el Consejo General de Colegios de toda España.

¿Cómo describiría la situación actual de los agentes comerciales en Asturias? ¿Es una ocupación que ofrece buenas perspectivas de futuro?

Los Agentes Comerciales estamos atravesando un momento dulce. Hay crecimiento económico y eso nos afecta positivamente. Hay buenas perspectivas de futuro. A pesar de los cambios en los métodos de venta, existe un campo importante para productos que requieren de un trato personal en su introducción, para el seguimiento de las ventas y para las rotaciones. Somos un Colegio veterano, fundado en 1926. Estamos preparando los actos de nuestro centenario para un momento más avanzado de este año y tenemos razones para pensar que esta actividad aún tiene mucho recorrido que sumar a esa tradición.

¿Hay puestos de trabajo sin cubrir?

Al Colegio de Agentes Comerciales de Oviedo llegan todos los años entre 60 y 100 ofertas de trabajo. Parte de ellas quedan siempre sin cubrir. A veces el motivo es que son oportunidades que suponen una competencia directa con otras representaciones que ya llevan los profesionales que están trabajando. En cumplimiento del código ético, no las pueden aceptar. Pero también ocurre que a veces no somos suficientes personas para llegar a todo porque no se está produciendo el necesario relevo generacional, al igual que sucede en otros muchos sectores de actividad.

¿Qué tipos de conocimientos y habilidades garantizan la inserción laboral en su sector?

Un agente comercial no necesita un conocimiento específico para ser un buen profesional. Dependiendo de los productos que represente, pueden ser las propias firmas las que contribuyen a su formación. Sí que son importantes el tipo de habilidades transversales y blandas que también se necesitan en otros sectores. Cuenta mucho tener don de gentes, una formación cultural básica, tener gusto por el sector o los productos que va a representar, disposición a viajar, ser emprendedor (ya que cada agente va a ser el dueño de su propio destino), tener ambición si desea a llegar a unos ingresos altos. Pero al final lo más importante son las ganas de trabajar.

¿Qué formación le recomendaría a una persona interesada en comenzar una carrera en el mundo de los agentes comerciales?

La formación que necesita la imparte online el Consejo General, que también le entrega el título de agente comercial una vez que la ha superado y luego expide el carnet profesional.

¿Hasta dónde puede conducir una carrera profesional con el paso de los años?

La gran mayoría de quienes se convierten en agentes comerciales se jubilan en la profesión. Es habitual que muchas personas acumulen 40 años de trayectoria en el momento de retirarse. Yo creo que es fruto de que es una ocupación que aporta ingresos y que permite a cada persona organizar su tiempo como más le conviene.

¿Por qué son importantes los agentes comerciales? ¿Qué aportan al funcionamiento de la sociedad y la economía?

El agente comercial es clave en muchos sectores de la economía. Pone en contacto a quienes fabrican productos u ofrecen servicios con sus potenciales clientes. No supone ningún cargo para las empresas que recurren a él, ya que es autónomo, y facilita a los potenciales compradores el conocimiento y un resumen de las bondades de los productos que representa. Es la imagen de las firmas ante sus clientes. Si consigue inspirar confianza, cada día que pasa trabajando fortalece su posición en el mercado.

¿Ofrece el sector oportunidades para todo el mundo? ¿Pueden las mujeres, los jóvenes o los parados de larga duración incorporarse con facilidad?

Sin duda. Hay ejemplos muy reales. En la actualidad, vemos que está creciendo el número de mujeres que se colegian y acceden a la profesión. Muchas aprecian que les permita una mayor libertad a la hora de conciliar que otras ocupaciones. También se está incorporando un número de jóvenes que aspiran a una vida diferente de la que da el depender de un sueldo fijo.  Y también se unen al Colegio personas desempleadas que, después de trabajar en empresas que han desaparecido, aprovechan todo lo que saben acerca de sectores que conocen muy bien para usarlo como base de una carrera en la agencia comercial.

¿Qué cambios se han hecho en los últimos tiempos para hacer más atractivo su sector? ¿Permiten la conciliación laboral y familiar?

Como otros muchos sectores en esta época de cambio, el nuestro se ha ido adaptando y formando ante unas condiciones que varían. Muchas de esas modificaciones han resultado muy positivas para la reducción de costes y tiempos. A pesar de que al principio hubo reticencias sobre su uso, las nuevas tecnologías nos han traído muchas ventajas. Si en un primer momento hubo el temor de que nos quitaran protagonismo, la verdad es que las estamos usando para mejorar en eficiencia. Aunque la relación personal con los proveedores y los clientes es insustituible, esos avances sí que nos permiten ahorrarnos muchos viales y, en definitiva, tener más tiempo para la conciliación laboral y familiar. Creo que hemos de seguir en esta línea y aprovechar todas las posibilidades que nos aporten las constantes innovaciones que presenciamos.

¿Por qué cree que no acaba de producirse el relevo generacional que necesitan?

Es cierto que, como en otras muchas actividades, afrontamos un problema para dar el relevo a las personas que abandonan la profesión porque han alcanzado la edad de jubilación. Los jóvenes que incorporan son menos que quienes se marchan. Y eso lleva a otra tendencia, la de los agentes que, aunque por edad ya podrían jubilarse, siguen trabajando porque no ven claro el relevo, no encuentra a una persona para traspasarle su cartera de representaciones.  No es que sea difícil de comprender. Un agente consolidado tiene ingresos, trabaja cómodo porque muchos de sus clientes y representados son ya amigos de años y goza de una libertad que le permite disfrutar de su trabajo. La cuestión es por qué no somos capaces de trasladar esas posibilidades a la juventud. Hay chavales que, de entrada y sin haber probado, se creen que no valen para el mundo comercial. Tenemos que conseguir que nos conozcan y sepan al menos valorar esta opción antes de decantarse por opciones que les parecen más fijas y sin riesgo. No sabría explicar las causas, pero sé que las cosas están así en muchos ámbitos del mercado de trabajo.

Se habla mucho del impacto de la inteligencia artificial y de las nuevas maneras de organizar el trabajo en el mundo. ¿Cómo concibe el empleo de un agente comercial a diez o quince años vista?

Tenemos la esperanza de que el futuro nos traiga más ventajas y seguir en la misma línea de los cambios anteriores, que no han sido pocos en los últimos 30 años. No nos cabe duda de que nuestra profesión, por sus características, puede ser de las más beneficiadas por la adopción de nuevas tecnologías. Queremos estar preparados para todo. Nuestros planes pasan por seguir innovando, adaptarnos y aprovechar la formación continua que aporta la organización colegial para que todos los agentes se mantengan al día y saquen el máximo partido al mundo nuevo en que nos movemos.