El plan perfecto en Asturias: historia, tradición y un culín de sidra de tonel
Hay historias que se escriben con el esfuerzo de generaciones y se celebran con un buen culín de sidra.
La del Llagar Castañón es una de esas historias que merece ser contada. Un relato de superación que arrancó en 1938, en plena Guerra Civil, y que casi nueve décadas después se ha convertido en una de las experiencias de sidraturismo más completas de Asturias. Porque, como bien saben quienes ya han descubierto esta bebida milenaria, la sidra no se bebe: se vive.
Los orígenes: cuando un autobús perdido dio paso a un sueño
Corría el año 1938. Alfredo García Menéndez, como tantos otros españoles, sufrió las consecuencias de la guerra al perder su autobús de transporte de viajeros. Lejos de rendirse, decidió invertir lo poco que recuperó del desguace en construir lo que sería el germen del Llagar Castañón en Quintes, Villaviciosa.
Lo que nació entonces como una modesta producción familiar fue creciendo con el relevo generacional. Continuó su yerno, Julián Castañón Gil, y más tarde su nieto, Julián Castañón García, quien junto a su madre Jovita y su hermana Aurora mantuvo vivo el legado en los momentos más difíciles.
Fue precisamente Julián Castañón García, junto a su mujer María Jesús Rilla, quien dio el salto definitivo al construir las modernas instalaciones en Quintueles, Villaviciosa, en 2011. Un paso que supo unir tradición y vanguardia sin perder la esencia artesanal que ha caracterizado a la familia desde sus orígenes.
Hoy, Julián Castañón García representa la tercera generación al frente del llagar, mientras que su hijo Alfonso Castañón —cuarta generación— continúa escribiendo esta historia de éxito con la misma pasión de siempre, combinando el oficio centenario con la innovación.
El resultado: productos tan singulares como el vermut de sidra Roxmut, la refrescante Xiz Frizzante o la Sidra de Hielo La Bonagua, que han sido reconocidos con medallas de oro y plata en certámenes internacionales. Y el reconocimiento no solo viene de fuera: Roxmut ha sido galardonado como el Mejor Aperitivo de Sidra 2026 en Asturias, un premio que refrenda el talento y la apuesta por la innovación de esta familia sidrera.
La experiencia: más que una visita, una inmersión
El Llagar Castañón abre sus puertas para mostrar al público los secretos de la bebida más icónica de Asturias a través de un recorrido dinámico y divertido: desde la manzana hasta el vaso. Y lo hace con dos opciones pensadas para todos los públicos.
Opción V1 | Tour & Cata: Esencia e Innovación
La puerta de entrada perfecta para una primera inmersión en el mundo de la sidra. Un recorrido práctico por las instalaciones y la Sala de Toneles para conocer de primera mano el proceso de elaboración y la importancia de la manzana autóctona.
Incluye:
- La experiencia única de probar la sidra espichada directamente del tonel —un lujo que pocos pueden permitirse—
- Una cata comparativa de cuatro productos muy especiales: Sidra Natural, Val de Boides con Denominación de Origen Protegida, la refrescante Xiz Frizzante y el innovador Vermut de Sidra Roxmut
Duración aproximada: 45 minutos.
Opción V2 | Castañón Experience: Tour, Culín y Pinchín
Considerada por muchos como la ruta premium de la sidra asturiana, esta experiencia va más allá de la cata para sumergir al visitante en el auténtico espíritu de la espicha asturiana en "modo vermut".
Incluye:
- El recorrido completo y la cata comparativa
- Compartir un culín de sidra de tonel acompañado de una tabla de queso y embutido asturiano
- Degustación final de Roxmut y Xiz Frizzante
Duración aproximada: 1 hora y 15 minutos.
El sidraturismo, una tendencia imparable
El Llagar Castañón no es un caso aislado. El sidraturismo gana fuerza en Asturias y aspira a consolidarse de la mano del reconocimiento de la cultura sidrera como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco. Cada vez son más los viajeros que buscan experiencias auténticas vinculadas a la tradición sidrera, y los llagares se han convertido en paradas imprescindibles para conocer el alma de Asturias.
El perfil del turista de sidra responde, sobre todo, a parejas de entre 30 y 50 años, aunque también se suman familias con niños y grupos de amigos. La mayoría son visitantes nacionales procedentes de Madrid, Cataluña o Andalucía, pero cada vez es más notable la presencia de público extranjero, llegando de países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania o Países Bajos, atraídos por la autenticidad de una tradición que no tiene equivalente fuera de Asturias.
Conscientes de esta creciente demanda internacional, en el Llagar Castañón se esfuerzan por derribar la barrera del idioma. Explicar los secretos de la sidra —con sus términos y matices— resulta todo un reto incluso en español, pero el equipo está habituado a realizar tours en inglés y hace todo lo posible por adaptar la experiencia a los visitantes de otros países. Para quienes buscan una atención más personalizada, se ofrecen tours VIP a demanda y experiencias exclusivas, siempre bajo reserva previa.
El verano sigue siendo la época estrella, si bien la primavera y el otoño están ganando terreno gracias a iniciativas como la Primavera Sidrera o Mayando con Sidraturismo Asturias, que animan a los viajeros a disfrutar, respectivamente, de la espectacular floración de los manzanos y de la mayanza (triturado) de las manzanas. Porque la sidra, como dice el refrán, «no tiene fronteras ni estaciones».
Un brindis por el legado
El Llagar Castañón es, sin duda, uno de los mejores exponentes del sidraturismo asturiano. Una experiencia que combina la emoción de una historia familiar de casi un siglo y ahora Alfonso dando continuidad al legado— con el placer de descubrir los secretos de la sidra.
Un plan perfecto para quienes buscan algo más que un simple viaje: una inmersión en la auténtica cultura de Asturias, sellada con un buen culín.
¿Te animas a vivir la experiencia?
La historia del Llagar Castañón te espera en Quintueles, Villaviciosa. Ya sea para una visita exprés o para disfrutar de la experiencia completa con culín y pinchín, te aguarda un viaje al corazón de la sidra asturiana.
Y si lo que quieres es llevarte un pedazo de esta tradición a casa, no te vayas sin pasar por la tienda física, donde encontrarás todas las referencias de la casa: desde la sidra natural Val de Boides DOP y la afrutada Xiz Frizzante hasta el innovador vermut de sidra Roxmut —recientemente galardonado como Mejor Aperitivo de Sidra 2026 en Asturias—, pasando por la sidra espumosa Sidra Castañón y la Manzana Helada. Perfectos para regalar… o para regalarte.