Salutación del equilibrista


Dentro de una semana ya sabremos en qué quedó la moción de censura de Podemos. No hace falta ser profeta para vaticinar que Rajoy seguirá en la Moncloa. Tampoco se conmoverán los mercados y el único que debe estar medianamente intranquilo es Pedro Sánchez, por si Pablo Iglesias consigue seducir más a la izquierda que el Partido Socialista. Ese es, según interpretación muy extendida, el auténtico objetivo de la moción. Mientras Iglesias busca frases para ganar titulares, este cronista quiere saludar la última cualidad del líder de Podemos, descubierta en la entrevista de Alfredo Menéndez en Radio Nacional. Señores, estamos ante un gran equilibrista. Pertenece ya a la selección de políticos capaces de transformar las dificultades en méritos y de driblar los problemas con un arte solo comparable al de Messi. Lo demuestran algunas de sus respuestas a Alfredo. Las que expongo solo son una mínima antología.

Según la prensa de ayer, la alcaldesa Carmena se ha distanciado un poco más de Podemos al recibir a los padres del preso político venezolano Leopoldo López y anunciar un acto público para reclamar su libertad. Y Pablo, lejos de irritarse con esa información, ¿qué dice? Nada. Solo se deshace en elogios a la alcaldesa, a su capacidad de diálogo y a su papel institucional. Era escucharle y pensar que él, si fuese el alcalde, haría lo mismo y se pondría a reclamar la liberación de todos los presos de Venezuela. Después condenó la violencia política en ese país; pero lo hizo con tal sutileza que, sin que el entrevistador lo percibiera, solo citó los casos violentos que se pueden atribuir a la oposición.

También ayer, la prensa publicó que el candidato de Podemos a la alcaldía de Madrid será Julio Rodríguez, el que fue jefe del Ejército. Y Pablo asegura que quiere que Manuela Carmena repita porque necesita cuatro años más para desarrollar su programa de transformación de la ciudad. ¿Alguien puede argumentar después de esto que el líder de Podemos anotó la distancia de Carmena? ¡No, por Dios! Si la alcaldesa decidiese repetir como candidata, el líder siempre podrá decir que es su candidata. Y don Julio, una ocurrencia de otros.

Y el gran equilibrio, al confesar quiénes son sus personajes vivos más admirados: el papa Francisco y Rodríguez Zapatero; un pontífice y un promotor del laicismo; un defensor del matrimonio como sacramento y el autor de la ley de matrimonios gais. ¿Son compatibles? Claro que sí: les une la inquietud social y el ansia de paz. A lo mejor el futuro de la izquierda en España está en un comunismo católico. Bueno, en un católico populismo. De momento, Pablo Iglesias tiene futuro: les gana a todos los demás políticos en su capacidad de simulación.

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