El túnel del tiempo


Las noches de los lunes se han convertido, por azar o con intención, en un túnel al pasado a través de la pantalla. A las colosales aventuras que plantea en La 1 El ministerio del tiempo, embarcado este lunes en la conquista de América, se suma Antena 3 con Me cambio de década, una mirada cómica a las modas y los modos de vida de la historia reciente.

Toda generación lleva consigo un abuelo Cebolleta en potencia predispuesto a revivir viejas épocas con nostalgia. Sin embargo, el programa, basado en un formato británico de éxito, no acaba de conquistar a la audiencia en España con su propuesta de convertir a la familia Vela Cedena en unos Alcántara exprés que viajan por el espacio-tiempo para descubrirle los teléfonos de disco a la prole millenial. El aliciente del programa es observar su torpeza al manejar una cinta de vídeo Betamax o descubrir que los walkie-talkies de antena retráctil les suenan a atrezo de Stranger Things.

Esta semana el programa que introduce Arturo Valls llegó a «los deslumbrantes años ochenta» y a sus tiempos de hombreras infinitas y cardados imposibles en los que más era más. Épocas de nocilla y bollicaos, decoraciones en color pastel, pósteres de la Superpop, Naranjito, muerte de Chanquete e igualdad de la mujer. Pero lo más evocador del programa fue su incontestable banda sonora.

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