El presidente desnudo y sordo

.

Hay un tipo de político que siempre tiene una receta mágica para solucionarlo todo y escurrir el bulto mientras su incapacidad conduce a sus gobernados a la ruina, la desesperación y el miedo. Se les llama populistas, pero en realidad son oportunistas. Nicolás Maduro es un claro ejemplo. Mientras el petróleo le sostuvo, jugaba a estadista regional. Ahora, acosado por la crisis y la corrupción, ha revolucionado la economía mundial con la última recomendación de su gurú, el español Alfredo Serrano, que trabajó con Pablo Iglesias y Monedero en el think tank Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, uno de los pozos que financió el nacimiento de Podemos. Con la inflación desbocada, la solución mágica es de monopoly: quitarle ceros (hasta cinco) a los billetes. El resultado es el fracaso. El presidente (Maduro) está desnudo. Y sordo, porque no oye a los millones de venezolanos que le dicen que se vaya.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El presidente desnudo y sordo