«El vidrio no es un residuo: se puede reciclar indefinidamente»

¿Sabías que reciclar tres botellas de vidrio ahorra tanta energía como para cargar un smartphone durante un año o para poner tres lavadoras? Germán Fernández, gerente de Ecovidrio para Asturias y Galicia, nos desvela más datos

Germán Fernández
Germán Fernández

Explica Germán Fernández, gerente de Ecovidrio para Asturias y Galicia, que esta entidad sin ánimo de lucro se encarga de la gestión de los residuos de envases de vidrio en toda España. «Somos un sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor: nos responsabilizamos mediante la recogida selectiva con los iglús que tenemos ubicados en todo el país, nos encargamos del transporte, del tratamiento de esos residuos de vidrio y posteriormente de su comercialización. Desde que entra en vigor la Ley de Envases en 1997 las empresas envasadoras asumen esta responsabilidad como productores financiando el sistema mediante el Punto Verde». Más de 2.600 empresas envasadoras de los sectores cervecero, vinícola, sidrero o de aguas están asociadas a este modelo de gestión. Después de veinte años de funcionamiento se han reciclado 11 millones de toneladas de envases de vidrio con sus correspondientes beneficios medioambientales, como reducir las emisiones de CO2 de 1,8 millones de vehículos retirados de las carreteras o el consumo energético de todos los hospitales de España durante cuatro años. En su vigésimo aniversario, el mismo tiempo que se implantaron en Asturias, el Principado ha pasado de recoger 1,5 kilos de vidrio por habitante y año a los 15,3 kilos de la actualidad.

-¿Cómo funciona Ecovidrio?

-Hacemos una triple labor: reciclado, prevención y concienciación de la ciudadanía y hostelería. Trabajamos con todos los ayuntamientos y en el caso de Asturias con Cogersa. para cerrar el círculo del reciclaje del vidrio, ponemos los contenedores en los municipios para facilitar a la ciudadanía que pueda depositar y también a la hostelería. Gracias a la colaboración con el Consorcio de Residuos gestionamos el transporte de vidrio a las plantas para que se pueda tratar y se convierta en materia prima para utilizar en las fábricas de envases. Hacemos una función de sensibilización al ciudadano porque el consumidor responsable que separa en su casa es fundamental para que se pueda iniciar la cadena de reciclaje que va a permitir que el vidrio tenga otra nueva vida. Y por último una labor de prevención ante las empresas envasadoras para que apliquen ecodiseño desde el origen y los envases tengan menos impacto desde el origen.

-Y se financian a través de las empresas envasadoras asociadas.

-Lo que hacen las empresas envasadoras que se asocian a Ecovidrio es cumplir la normativa de envases y responsabilizarse de los productos que ponen en el mercado. Nosotros nos financiamos a través del Punto Verde que estas empresas pagan por cada producto que ponen en el mercado. Hay una doble financiación: una es ésta y la otra es la venta del material que se recicla. Como somos una entidad sin ánimo de lucro invertimos todo lo que ingresamos para mejorar el reutilizado. Los datos de 2016 del Ministerio para la Transición Ecológica revelan una tasa estatal de reciclado del 71,8%. En 2017 calculamos que estaríamos en un 73%: más de 7 envases de cada 10 son reciclados gracias al esfuerzo de todos.

-Pero la ciudadanía no sabe si le cuesta el reciclaje.

-El ciudadano tiene que ser consciente de que la tasa de basura que paga al ayuntamiento corresponde al servicio de recogida de los residuos domésticos, los no reciclables, o la limpieza de las calles. La recogida del vidrio está financiada al 100% por Ecovidrio y no implica ningún coste para el ciudadano. Nosotros tenemos dos modelos de gestión: llevamos a cabo una gestión integrada, somos nosotros los que nos ocupamos de los contenedores, la limpieza, hacemos la recogida y transporte. Por otro lado está la gestión que realiza el ente local, o en el caso de Asturias Cogersa, al que nosotros financiamos los costes del servicio de reciclaje de vidrio. El ciudadano debe tener en cuenta que si el vidrio acaba en el vertedero y tiene que ser gestionado por los ayuntamientos con el resto de residuos, mayor será la tasa de basuras. Lo que hacemos es contribuir a que se reduzca el impuesto.

-Hay concejos donde la recogida la realizan empresas públicas o privadas, Cogersa o bien Ecovidrio.

-En Oviedo FCC recoge para la hostelería y el bolseo ciudadano y Cogersa se ocupa de los contenedores de la zona rural. En Mieres desde junio recogemos nosotros. Independientemente de uno u otro modelo, nosotros no nos limitamos solo a financiación, sino que hacemos campañas de comunicación o colaboramos con Cogersa. Hay un convenio marco que regula nuestras obligaciones. Llevamos también a cabo acciones solidarias, operativos especiales en fiestas o el verano…

-¿Cuáles son los beneficios ambientales?

-Fundamentalmente cuatro, y de esto debe ser consciente la ciudadanía: ahorramos materias primas, si se recicla vidrio ahorramos extraer nuevas materias primas (aproximadamente por cada tres botellas se ahorra un kilo de materia prima); ahorramos energía porque la temperatura que se necesita para fundir el vidrio reciclado es menor que el de la materia prima; reducimos las emisiones de CO2 y enviamos menos residuos al vertedero. El año pasado en Asturias se reciclaron 16.000 toneladas de envases de vidrio, aproximadamente 58 envases por ciudadano. En términos ambientales hemos evitado la emisión de 10.595 toneladas de CO2 que aproximadamente es el equivalente de retirar 2.600 coches de la carretera durante un año. Ahorramos en consumo de energía más de 35.000 megavatios/hora y evitamos casi 19.000 toneladas de materia prima, que viene a ser dos veces el peso de la torre Eiffel. El vidrio puede tener muchas vidas, no es un residuo: se puede reciclar indefinidamente.

-¿Es el vidrio lo más fácil de reciclar?

-Llevamos veinte años haciendo economía circular en el que un envase da vida a otro y además se puede hacer infinitamente. Tenemos una recogida de calidad con una tasa de contenerización alta que permite que toda la ciudadanía participe, un nivel bajo en impropios al ser monomaterial, apenas un 2%. Incidimos con planes especiales para la hostelería, ya que es muy importante su participación: más del 50% de los envases que se generan están en sus manos. Somos capaces de conseguir entre todos que las cifras se incrementen anualmente y que estemos en unas tasas importantes por encima de lo que se nos marca legislativamente. Somos ambiciosos y no nos conformamos, queremos reciclar el 100% de los envases y por eso seguimos haciendo un montón de cosas. Hay que ponerle los medios al ciudadano para que lo pueda hacer, destacando la importancia de los beneficios medioambientales, no sólo económicos, que también los hay porque no se va a tratar como residuo.

-¿Cómo le afecta el plástico al vidrio?

-El abandono de residuos es un tema de responsabilidad, de sensibilización, de educación ambiental. Con respecto al vidrio, los componentes vienen de la naturaleza, donde está en grandes proporciones: el vidrio es arena, sílice, carbonato de sodio y caliza. Dependiendo del tipo de envases se fabrican con un alto porcentaje de vidrio reciclado, que se recicla infinitamente sin que se modifiquen las propiedades. Es un material inerte, la composición lo hace químicamente estable. Un residuo que no haya sido gestionado por el ciudadano y al final se deposita en la naturaleza no va a reaccionar física ni químicamente con el entorno. El vidrio que se abandona en el mar apenas llega al 1%. Incluso a nivel de directivas europeas está alejado del foco.

-Aquí el vacío de sidra siempre se retornó a su origen sin pasar por un intermediario.

- La reutilización es una medida de prevención que no genera residuos, muy positivo para el medio ambiente. Cuando se acabe convirtiendo en residuo, a través de Ecovidrio será gestionado adecuadamente. El sector sidrero es muy importante dentro de Ecovidrio, de hecho nuestro presidente hasta ahora era representante de este sector. Ellos pagan al Punto Verde para que Ecovidrio lleve esa gestión por ellos y garantice que ese material se va a reciclar y no se va a convertir en un residuo.

- ¿Qué lugar ocupa Asturias en el reciclaje del vidrio?

- Estamos intentando mejorar las actuales estadísticas. Asturias está con 15,3 kilos (58 envases por habitante) frente a los 16,9 de media estatal, con una tasa de contenerización mejorable que corresponde a 237 habitantes por contenedor (la media nacional es de 213). Se creció un 3% en reciclaje respecto al año pasado. Se están haciendo cosas muy potentes y Gijón y Oviedo están con unas cifras fantásticas, con unas tasas muy por encima de la media estatal. Pero tenemos muchas diferencias entre municipios, ahí es donde tenemos que hacer más cosas con ellos, que se están haciendo. Somos insistentes con la hostelería pero es fundamental: el hecho de que se recicle o no el envase que se consume como ciudadano no va a depender de ti, sino de que el hostelero lo quiera reciclar. Echamos en falta unas ordenanzas municipales que les obliguen a hacer esa separación por el volumen que generan. Creo que hay una serie de medidas que se pueden tomar desde la Administración que van a garantizar que se incremente el reciclado.

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