Los avilesinos van más al cine desde que no hay cine

Noelia Rodríguez AVILÉS

AVILÉS

El número de espectadores del ciclo municipal se ha triplicado desde el cierre de los Marta en 2013

19 jun 2016 . Actualizado a las 02:31 h.

Desde que en Avilés no hay salas de cine la gente va más al cine. Así se desprende al echar un ojo a los datos de las proyecciones que se realizan en la ciudad, todas ellas desde la iniciativa pública. En los últimos tres años El cine de los martes se ha visto crecer de una manera espectacular triplicando la media de espectadores y agotando las localidades para alguna de sus últimas proyecciones. A ello se suma la actividad de cine del Centro Niemeyer y diversos festivales que se organizan a lo largo del año vinculados con el séptimo arte. «Avilés es una ciudad de cine», dijo la alcaldesa, Mariví Monteserín, hace unas semanas durante la presentación del Festival de Cine LGBTIQ que desde el sábado se celebra en el complejo de la ría. Y parece que razón no le falta.

El cine de los martes es una iniciativa del Ayuntamiento de Avilés que lleva años en marcha pero que no ha sido hasta los últimos meses que se ha consolidado como un referente en la agenda cultural de la ciudad. Se trata de una proyección a la semana en la Casa de Cultura que se organizan en ciclos bimensuales y con las que se pretende acceder a público de lo más variado. «Procuro que coincida con algo que ocurra en la ciudad esos días, como pasó con 'Las sufragistas' el Día de la Mujer», explica Jorge Iván Argiz, responsable del ciclo de cine desde hace un año. Precisamente esa fue la película que atrajo a más espectadores en el último ciclo. Fueron más de 600 las personas que acudieron a ver la cinta de Carey Mulligan. Tuvo una gran acogida pero mayor había sido un mes antes la de 'La novia' que agotó las localidades en la Casa de Cultura dejando a decenas de personas a las puertas y con las ganas de verla. Lo mismo había ocurrido en el Centro Niemeyer días atrás. El complejo organizó tres proyecciones de la cinta basada en 'Bodas de sangre' gracias a la colaboración con el Festival Internacional de Cine de Rotterdam. También agotó todas las localidades.

El Niemeyer es el otro espacio en que se puede ver cine en Avilés, aunque al igual que ocurre con el ciclo de la Casa de Cultura no se trata de propuestas comerciales en la mayor parte de los casos, sino aquellas que se quedan fuera de ese circuito y es muy difícil que lleguen a las salas asturianas. «Nosotros completamos la oferta que llega a las salas comerciales, no tendría sentido que compitiéramos», indica Argiz. Las entradas del ciclo municipal cuestan tres euros y las del Niemeyer entre tres y cinco euros, un precio que sigue estando por debajo de los de cualquier cine asturiano, incluso en el Día del espectador. El precio asequible puede ser una de las razones que expliquen el éxito que tienen las proyecciones cinéfilas en Avilés últimamente, pero Argiz opina que en el caso de su ciclo también influye el hecho de que «el cine está grabado en el ADN de la Casa de la Cultura, donde ya se exhibían películas cuando abrió». Y niega que exista relación entre el cierre de los cines Marta en septiembre de 2013 y el auge del Cine de los martes. Con su desaparición Avilés perdió las últimas de sus salas comerciales y ahora las más cercanas están en Parque Astur (Corvera), lo que obliga a cualquier avilesino a trasladarse en coche o autobús para ver una película.

Público fiel y amante del cine independiente

Reconoce que en los últimos tiempos se ha cambiado el equipo de la Casa de Cultura y ahora hay un sistema digital nuevo que evita que las películas se paren a mitad de la proyección, como ocurría hace unos años. Su objetivo es seguir fidelizando al público y reconoce que «hay un target claro, pero a quien le gusta el cine independiente le puede gustar el drama, la comedia o la ficción». Aún así hay espectadores que son fijos todos los martes y otros que van variando en función de la película que se proyecte. Incluso se está abriendo al público más joven con la presencia de cintas de animación que están teniendo buena acogida. El programador asegura que los espectadores que van a la Casa de Cultura son diferentes de los que se trasladan a una sala comercial, «aquí se ha ido creando un público diferente», pero no duda en afirmar que «yo cambiaría el Cine de los martes por una sala de cine en Avilés».

En la actualidad son unas 200 personas las que acuden cada martes a las sesiones de la Casa de Cultura frente a las 65 que lo hacían hace tres años, cuando aún estaba abierto el Marta. A ellos habría que sumar los que congrega el Centro Niemeyer, que no solo organiza un ciclo de manera continuada sino que a lo largo del año desarrolla varias iniciativas vinculadas con el séptimo arte, buena parte de ellas en colaboración con festivales de cine de otras ciudades del mundo. La recaudación de la sala en 2014 fue de algo más de 7.200 euros y al año siguiente de algo menos 5.300, lo que hace presuponer que cada año se vendieron más de 1.500 localidades.