«Coles» que no cierran en todo el año

Los talleres de vacaciones en Avilés ya abarcan todo el periodo no lectivo y estudian ampliarse a los adolescentes


AVILÉS

Más allá de los fines de semana y los días de fiesta hay colegios avilesinos que no cierran en todo el año. Las prácticas en favor de la conciliación familiar y laboral han hecho que en los últimos años se haya ampliado la oferta de actividades lúdicas en periodo no lectivo y en la actualidad no haya ningún día de vacaciones en que los padres no puedan dejar a sus hijos en el aula. El martes acababan las clases en los centros y ayer mismo, sin tiempo a que los pequeños vaciaran la mochila, se ponía en marcha el primero de los seis talleres infantiles que se celebrarán a lo largo del verano hasta enlazar con el inicio del nuevo curso. Los colegios de Versalles y El Quirinal son los que siguen teniendo clase en vacaciones en Avilés y para las que se han habilitado medio millar de plazas de Infantil y Primaria. Pero no se trata de clases al uso, sino que se busca un aspecto más lúdico, que no deja de lado la educación y se centra en temas que no suelen formar parte de la programación educativa.

Hip hop, deportes o cocina son algunas de las actividades que han programado desde la concejalía de Educación de Avilés para los participantes de la TIA (Talleres Infantiles Avilés), pero en los primeros días lo que se han organizado son excursiones. Ayer visitaron el pantano de Trasona y también irán a la mina de Arnao o a Cogersa. «Acabaron el curso el martes y no queríamos que al día siguiente volvieran a clase, sino que tuvieran la sensación de estar de vacaciones», asegura José Ramón Núñez, del área de Educación. Esta medida, entre otras, era bien valorada ayer por los padres que iban a recoger a sus hijos a El Quirinal. «Si llegan a tener que volver a clase me iban a decir que no querían venir y con lo de las actividades por fuera están encantados. Ahora no quieren marchar», aseguraba Natalia Cima. Ella es una de las madres que meses atrás solicitó que la duración de la TIA fuera más allá de julio y agosto y abarcara todas las vacaciones de verano ()finales de junio y principios de septiembre) y sus dos hijos son parte de los 66 que inauguraron los talleres estivales este año.

Las inscripciones para los últimos días de junio son menores de las julio, cuando hay 226 niños inscritos, y ocurre lo mismo con las que hubo también por primera vez las pasadas Navidad y Semana Santa, pero todas ellas han sido reclamadas por parte de las familias. No hay casos de alumnos que estén apuntados en la TIA durante todo el verano, pero sí es habitual que soliciten varias quincenas (cada taller es de dos semanas) y el resto de las vacaciones las amolden con las de sus padres.  La principal razón por la que apuntan a sus hijos a estos talleres es la conciliación y muestra de ello es que el 57% de las matrículas incluyen el servicio de comedor. Pero hay casos en los que no es así. Elena Laguardia es de San Agustín de la Florida (Estados Unidos) y pasa parte del verano con sus parientes de Avilés. Ha encontrado en estos talleres la forma de que sus hijos aprendan español de un modo fluido porque en su ciudad de origen no hay cursos de idiomas que se adapten a las necesidades de los pequeños de 7, 9 y 11 años.

Desde que la TIA se puso en marcha en 2008 desde Educación se han ido realizando cambios, ampliando la duración de los talleres al tenor de las peticiones que les habían hecho los padres de los alumnos. Otra de las novedades de este año es que el horario se amplia y los pequeños pueden estar en el colegio desde las 7.30 hasta las 15.30 horas, a fin de amoldarse mejor a los horarios laborales de la familia. Pero hay quien sigue teniendo sugerencias de cara a próximas ediciones de la TIA. Beatriz Rabanillo considera que estos talleres no sólo ayudan a la conciliación, sino que se han vuelto «imprescindibles» para que su hija de siete años pueda estar atendida mientras ella trabaja. Es de las que también disfruta del servicio de comedor y ahora pide el de desayuno, que existe durante el curso escolar. «Tienen que madrugar mucho para llegar a las 7.30 y si les dieran el desayuno mientras llegan otros niños podían dormir un poco más», explica.

Talleres para alumnos de Secundaria

De momento TIA se centra en atender a los alumnos de Infantil y Primaria durante las épocas no lectivas, pero desde hace un tiempo se estudia ampliar a los que son algo más mayores. En ese caso habría que planificar otro tipo de actividades, acorde a sus edades, ya que cuando se trata de adolescentes no es un problema de conciliación, sino de ocio.«Cuando son más mayores los padres pueden dejarlos solos mientras trabajan pero nos dicen que preferirían tener alguna alternativa para que no se pasen el día con videojuegos o viendo la tele», explica Núñez, que apunta a que plantean «opciones más educativas, deporte, hábitos saludables».

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