Asturfeito ultima la gran vasija que acogerá al JT-60SA, un dispositivo que permitirá experimentar la fusión de plasma
06 jul 2016 . Actualizado a las 17:54 h.La fusión nuclear puede crear una energía más limpia pero de la que, de momento, se sabe poco. Hasta ahora se ha investigado y experimentado pero no se ha podido comprobar su viabilidad debido a la necesidad de tener la maquinaria adecuada para hacerlo. Una de esas máquinas tendrá el sello de «made in Avilés», aunque se trata de un proyecto japonés en el que participan países de todo el mundo. El papel de España dentro del JT-60SA (nombre que recibe este reactor nuclear) es crear el crisotato, recipiente en que se instalará la maquinaria y que ha sido diseñado por el Ciemat y construido por la empresa avilesina Asturfeito. En sus instalaciones del PEPA (Parque Empresarial Principado de Asturias) se ultima la creación de una gran vasija de 15 metros de alto, 12 metros de diámetro y cerca de 500 toneladas de peso, todo en acero inoxidable, cuya función es acoger todos los elementos del reactor nuclear, que a su vez se están construyendo en otros países, como las bobinas que se hacen en Francia e Italia.
Las particularidades del gigantesco recipiente es que permite hacer vacío, que la máquina esté sellada perfectamente y se eviten de este modo pérdidas térmicas. Esto es algo fundamental puesto que la fusión nuclear se basa en poder alcanzar unas temperaturas muy elevadas para generar la fusión de núcleos atómicos que den lugar a energía. Se consigue mediante el plasma, un gas que se comporta como fluido al calentarlo a temperaturas muy elevadas -más de 3.000 grados.
«Esta energía resuelve un problema importante respecto a los residuos, porque los materiales pueden ser reutilizados en cien años mientras que los de los materiales de fisión tienen miles de años acumulados», explica Javier Alonso, responsable de ingeniería del Ciemat. Participa estos días en Avilés con otros responsables del proyecto JT-60SA en una reunión para evaluar el desarrollo del mismo. Las previsiones son que en mayo del próximo año Asturfeito haya culminado la construcción del crisotato y que a finales de 2018 el reactor, que se instala en la ciudad japonesa de Naka, esté listo y pueda empezar a experimentar la fusión nuclear.
La diferencia entre la fisión y la fusión es que la primera, con la que se trabaja actualmente en las centrales nucleares, divide los átomos para crear energía y la segunda los fusiona con el mismo objetivo. Hasta ahora se ha estudiado cómo se comporta el plasma en una reacción de fusión y lo que ahora quieren los científicos es «demostrar la viabilidad tecnológica de la fusión», en palabras de Alonso. «Hasta que no se compruebe cómo lo hace nadie va a hacer fusiones para crear energía», explica, antes de añadir que aún habrán de pasar varios años para que pueda hacerse y que no bastará sólo con el JT-60SA, que en realidad es sólo una de las máquinas. Ya hay en mente otro proyecto denominado Demo, que sería un segundo paso hacia la aplicación definitiva de la fusión nuclear pero de ese, de momento, «sólo hay ideas» y se plantea iniciar en 2025. Posteriormente habría otra tercera fase, que se ve lejana en el tiempo. «No sé si llegaremos a verla nosotros», bromea Luis Álvarez, jefe del proyecto en Asturfeito, en el que han participado en los últimos tres años medio centenar de trabajadores.
Idesa hizo la base de la estructura
Aquí han creado el recipiente para el reactor dividido en 12 piezas, que se integran en cuatro sectores. Álvarez explica que el material en que están hechas es acero aisi 314 para que no tenga atracción magnética porque la realidad de su interior será plasma en suspensión que no toca las bobinas que estarán dentro del crisotato. En Avilés se ultima ahora la construcción de la vasija que contendrá el reactor pero previamente ya salió de la ciudad otra pieza. Se trata de la estructura que sirve de base, que construyó Idesa y que forma parte también del crisotato. Hace tres años se envió a Japón, donde ya se ha instalado. En unos meses se colocarán encima las piezas elaboradas por Asturfeito, que también viajarán en barco y no se montarán hasta llegar allí.