El escritor británico y ganador del premio Kelvin 505, Joe Abercrombie, ha sido uno de los protagonistas de la jornada inicial del Festival Celsius de Avilés
21 jul 2016 . Actualizado a las 17:22 h.Joe Abercrombie es uno de los máximos referentes de literatura fantástica en la actualidad y el ganador de uno de los premios Kelvin 505 que concede este año por primera vez el Celsius 232 por la trilogía juvenil Medio hombre. Ha sido uno de los protagonistas en la jornada inicial del festival literario que se celebra esta semana en Avilés.
-Es el cuarto año que viene al Celsius y ha conseguido ganar el Kelvin 505, ¿significa esto que no volverá por aquí?
-Ya lo tengo todo hecho, no tengo necesidad de volver, pero siempre me gusta volver así que volveré.
-Ha sido premiado por Medio hombre, una trilogía para el público juvenil cuando hasta entonces había escrito novelas y otra trilogía para adultos, ¿ha notado mucha diferencia al trabajar para grupos diferentes?
-El público juvenil son adultos, pero más jóvenes. Y he escrito lo que a mi me gustaba leer con 12 años, pero es una obra para lectores de entre 12 y 112 años. Ha sido un reto y quería hacer un libro del que yo me sintiera orgulloso.
-¿De dónde le viene la afición a las trilogías?
-Hay una tendencia por la que la fantasía tiene que ser cada vez más grande. Cuando yo leí El señor de los anillos me parecía enorme y no quería hacer algo así, pero sí que fueran libros que tuvieran calidad épica. Los lectores de fantasía esperan que los libros sean grandes. He llegado a ver a una mujer en una librería pesando dos para decidir cuál se llevaba.
-¿No tiene miedo que un día uno de sus lectores sufra un accidente con semejantes volúmenes?
-No soy responsable de cómo los utilicen. Es su riesgo cómo operen con mi obra. Además, un accidente me daría publicidad.
-Aun así tiene una carrera muy prolífica: nueve novelas publicadas en 12 años.
-Empecé a escribir en 2001 y no se publicó hasta 2006, para entonces tenía dos libros y medio así que engañé un poco. Pude ponerme un poco al día con los libros para jóvenes porque tardé entre ocho y diez meses en escribirlos cuando los de adulto me llevan año y medio. Hay gente que escribe mucho más rápido que yo y lo haría más rápido si no jugara a videojuegos, que es una parte fundamental del proceso. Es fácil dejarse seducir por la idea de que escribir es magia, romanticismo pero para mi es un trabajo y viéndolo así no quito la magia pero me permite progresar cuando la inspiración no está ahí.
-Se define como un escritor de personajes, ¿lo que importa en la fantasía no es la historia?
-Es lo que me sale natural, es lo que me gustaba leer cuando era joven, meterme en la cabeza de los personajes. Siento que a veces la fantasía puede perderse viendo la acción desde lo alto y así me parece más real y, para mi, la mejor forma de escribir.
-Pero hay pocos personajes femeninos en sus obras.
-Cuando empecé a escribir nunca pensé cuántos personajes femeninos tenía que haber ni si tenía que existir un equilibrio. Hice lo que me parecía natural y lo que había leído en el pasado. Estaba interesado en arquetipos, los de Tolkien y que van hasta el rey Arturo y Merlín. La primera novela fue muy masculina. Hice lo más fácil, no me reté a mi mismo. Tenía pocos personajes femeninos y esos representaban a toda la feminidad. Luego vi que tener a más mujeres en un libro lo hace más interesante, te dan más conversaciones, más escenas porque hasta entonces las relaciones entre un hombre y una mujer eran siempre la misma. Creo que es el camino hacia el que ir, pero será un largo camino.
-Sus libros están cargados de humor e ironía, algo poco frecuente en la literatura fantástica.
-Me gustan las cosas que me hacen reír, poner a los personajes en una situación que sea divertida. Es una forma de que se ganen simpatía. La obra de Tolkien tiene muchas cosas maravillosas, pero no tiene humor. Creo que es ridículo que la fantasía tenga que ser tan seria. Hay espacio para los personajes que no se toman a si mismos en serio. Puedes tomarte la escritura en serio con personajes que no lo sean.
-Al hablar de literatura fantástica siempre mencionan a Tolkien, pero lo que se hace ahora no es igual que lo que hizo él.
-Es una gran sombra sobre la literatura fantástica y se buscaba imitarle. Hay gente que cree que es la definición de fantasía, porque es lo que ha leído hasta que llegó Juego de tronos. Es interesante ver qué aparece en los próximos 20 años, porque Juego de Tronos será la gran influencia que Tolkien tuvo en mi y él no será una influencia tan grande.
-Hablando de libros que se adaptaron al cine y la televisión, ¿le gustaría ver sus historias en pantalla?
-Se pueden contar con los dedos de una mano los autores que te dirían que no quieren ver sus obras adaptadas. Si es una mala adaptación te dará publicidad y no altera el libro. Y si es buena es un éxito como ocurrió con Juego de tronos. Querría ver cómo lo visualizan y hasta hice un guión de Medio hombre pero el proyecto no salió, quizás algún día lo haga.