La herencia de los «runners» en Avilés

Los niños se inician en el deporte a edades más tempranas, crece el número de carreras y se crean grupos de corredores

Un grupo de corredoras toma la salida en la milla urbana de Avilés.Un grupo de corredoras toma la salida en la milla urbana de Avilés
Un grupo de corredoras toma la salida en la milla urbana de Avilés

Avilés

Darse una vuelta por el parque Ferrera y no encontrar a nadie corriendo es prácticamente imposible en los últimos tiempos. Practicar running, para los más modernos, se ha convertido en una tendencia a la que Avilés no es ajena. Todo lo contrario, puede ser una de las localidades asturianas en las que más fuerte ha pegado esta costumbre al tenor de la cantidad de gente pertrechada con zapatillas y ropa deportiva que a diario se dejan ver por el pulmón verde de la ciudad; pero también en el casco antiguo, en las carreteras de la periferia o en zonas deportivas, como la de La Toba o el paseo de la ría. Y no se queda sólo en aficionados que salen a correr por su cuenta de forma más o menos organizada, sino que ante la cantidad de runners que han aparecido en Avilés se han creado grupos que quedan para correr, aumentado el número de carreras que se organizan y se empieza a detectar un interés cada vez más temprano entre los niños tanto por el atletismo como otros deportes.

Entre las diversas iniciativas relacionadas que han aparecido en la ciudad en los últimos tiempos, una de las más interesantes, a la par que numerosa, es el grupo Yes we run, formado por corredoras. La idea nació hace casi cinco años, de la atleta profesional Alba García, quien tras acudir a la Carrera de la Mujer de Gijón se le ocurrió qué hacer para fomentar el running femenino en su ciudad. Empezó por organizar quedadas en el parque Ferrera, «moverlo» en redes sociales y crear un blog que ha dado a conocer la iniciativa avilesina lejos de Asturias. En septiembre el tour Yes we run llevará a García por toda España. Asegura que cuando empezó a dar vueltas a la idea era porque veía que a la mujer le faltaba un empujón para acceder al deporte, «parecía que aún costaba ponernos unas mallas» y que parte de su labor consistió en «quitar los mitos que existían en torno a correr. Al final ven que es lo mejor porque necesitamos menos tiempo y no hace falta poner un horario». Reconoce que cuando alguien se plantea empezar a correr va a tener «unos inicios duros, pero después de un mes o mes y medio ves que avanzas, te sientes mejor, te ayuda a relajar». El éxito del grupo, en el que están activas cerca de medio centenar de avilesinas, radica en el hecho de que «hay un espacio en que pueden preguntar y ven que hay otras personas como ellas», junto al asesoramiento de la atleta.

Las mujeres que forman parte de Yes we run son de lo más variado, desde las que empiezan siendo apenas adolescentes hasta una que roza los 80 años «y viene para caminar», pero el grueso de las participantes tienen edades comprendidas entre los 30 y 50 años. Algunas siguen desde los inicios y otras han ido creando su propia rutina a la hora de correr. «No quiero que sea una obligación, que quien quiera vaya el día que quedamos», dice la atleta avilesina. Los encuentros para correr son todos los domingos a las 10.30 de la mañana en el parque Ferrera, uno de los momentos en que más corredores se puede encontrar por la zona.

Buena parte de los runners del pulmón verde de la ciudad han dado el salto y ya no sólo corren para liberar el estrés o para estar en forma, sino que también se preparan para competir en carreras con más o menos nivel. En Avilés se han incrementado el número de competiciones de este tipo que se celebran. «Ha habido un despunte en los dos últimos años», asegura la concejala de Deportes, Ana Hevia. Los clubs, en colaboración con la Fundación Municipal Deportiva, organizan cada vez más eventos y pueden coincidir  varios fines de semana consecutivos, como ocurrió en mayo y junio, en que se suceden las carreras. «El año pasado empezamos con la carrera de los 10 kilómetros, que era la que nos faltaba, y ya se ha quedado consolidada», explica la edil a modo de ejemplo del fervor que existe en las ciudad por estas pruebas de atletismo.

Deportistas más pequeños

Y no sólo se celebran cada vez más, sino que también han percibido como el número de inscritos se incrementa de manera notable, incluso de una edición a otra. Una muestra de ello es la San Silvestre, que en los dos últimos años agotó el cupo de inscripciones días antes de celebrarse. Tanto que en la prueba para los más pequeños, el cross de Navidad, hubo que incluir más categorías. Desde la Fundación Municipal de Deportes han detectado cómo el interés por el atletismo, pero también por otros deportes, se despierta cada vez a edades más tempranas entre los avilesinos y tratan de adaptarse a esta nueva tendencia. Prueba de ello es que en el campeonato de baloncesto de 3x3 a celebrar en las próximas fiestas de San Agustín se ha creado este año la categoría de babies, para menores de siete años. En la Atlética Avilesina no saben si el fervor del running entre los adultos afecta a que cada vez haya más niños que quieran empezar a correr, pero lo cierto es que en la pasada temporada notaron un importante incremento de inscritos con respecto a años anteriores. «Cerramos con 190 cuando solíamos estar en torno a los 150», indica Gerardo González, presidente de la asociación deportiva.

Para la próxima temporada tan sólo manejan previsiones y a falta de las inscripciones trabajan pensando en que con las bajas que se puedan producir y las nuevas altas andarán por los 180 atletas. Hasta ahora los niños que se inscribían tenían que tener seis años, pero viendo que el interés aparece cada vez a edades más tempranas tienen previsto abrirlo a aquellos que ya hayan cumplido los cinco años. Parece que la afición por practicar deporte empieza cada vez más temprano.

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