Avilés busca ideas para el proyecto con el que planea recuperar la actividad en un espacio que había caído en desuso
18 ago 2016 . Actualizado a las 14:55 h.El parque de El Muelle de Avilés conoció días de mayor gloria y eso es precisamente lo que busca el Ayuntamiento: devolverle el esplendor de antaño y que vuelva a ser un lugar al que acudan los vecinos para disfrutar de su tiempo de ocio. Para ello ha puesto en marcha un proyecto con el que busca «respetar su protección y condición histórica», al tiempo que convertirlo en un espacio lleno de actividades. En definitiva, recuperar la vida que tuvo antaño. La idea pasa también por recuperarlo como un espacio para el disfrute de vecinos, con lo que parte de su entorno se peatonalizaría, sacando de ese lugar el tráfico rodado. La intención de llevar a cabo un lavado de cara al parque de El Muelle está clara, otra cosa es cómo hacerlo, porque aún no se ha decidido. Lo primero es trabajar en la elaboración de un estudio para ver «cómo abordarlo de la mejor manera», asegura el concejal de Urbanismo, Luis Ramón Fernández Huerga. A partir de ahí queda por ver cómo se hace.
Lo que sí adelanta es la intención de que qué hacer con el parque de El Muelle no será algo que parta únicamente de los técnicos municipales o de los concejales del consistorio. Se busca «incorporar a otra gente de la ciudad». Esto podría pasar por un concurso de ideas o abrir un proceso de participación ciudadana en que los vecinos sugirieran propuestas, como ocurre desde hace años con los presupuestos, o darles a elegir entre varias alternativas. Eso fue lo que se hizo meses atrás a la hora de decidir el diseño de la intersección de Santa Apolonia, y los ciudadanos de la zona optaron porque se construyera una rotonda. «Queremos que sea más abierto, más allá de la gente del ayuntamiento, pero aún estamos viendo cómo encajarlo administrativamente», indica Fernández Huerga.
El parque de El Muelle fue hasta hace poco menos de tres décadas una de las zonas más concurridas de Avilés. Allí tenían parada varias líneas de autobús y era un espacio de disfrute para los vecinos. Sus jardines y el kiosco de la música eran utilizados frecuentemente. Sin embargo, con la aparición de nuevos parques, el traslado de las marquesinas y la evolución propia de una ciudad en crecimiento fue quedando de lado, incluso durante una época llegó a ser frecuentado por drogodependientes. Se ha recuperado en parte, aunque no deja de ser un lugar de paso, por el que se va a coger un autobús o a cruzar al otro lado de la ría. La intención del Ayuntamiento de Avilés es que se convierta, como fue antaño, en un lugar en que ir a disfrutar y en que los avilesinos y visitantes puedan realizar actividades. No en vano es una de las primeras imágenes de la ciudad que reciben quienes llegan a Avilés a bordo de un crucero y acceden al centro de la ciudad a través del parque. Es un referente turístico de la villa, pues el parque alberga la estatua de Pedro Menéndez, el marino local que pasó a la historia por descubrir la primera ciudad norteamericana: San Agustín de la Florida. Los cuatro cañones que rodean su figura están incluidos desde hace unos meses en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias, al igual que el propio parque, lo que otorga a ambos el segundo nivel más alto de protección.
La idea del gobierno es que ese tránsito al casco histórico sea en realidad una continuación, de ahí que se plantee una peatonalización que una la plaza de Pedro Menéndez y el parque de El Muelle de manera que comunique con el barrio de Sabugo y el entorno de la muralla. Así se sacarían a los coches de los alrededores del parque, pero supondría buscar una forma de regular el tráfico en la zona. Un reto al que debe hacer frente el consistorio, puesto que la zona comunica con las principales calles de la ciudad y además acoge el mercado de abastos, donde el tráfico de vehículos de carga y descarga es habitual a diario. También deberá plantearse cómo costeará la recuperación de El Muelle, puesto que es muy probable que los trabajos tengan que prolongarse durante varios ejercicios porque «con los presupuestos que tenemos últimamente no parece que pueda hacerse algo como esto en un sólo año», reconoce Fernández Huerga.
Pocas alegaciones al plan del Casco Histórico
La idea de darle una nueva vida al parque de El Muelle lleva rondando desde hace años, pero se empezó a ver como algo a convertir en realidad durante las negociaciones para la aprobación inicial del Plan Especial de Mejora y Reforma Interior del Casco Histórico de Avilés al ser la condición que puso el PP para aprobar el proyecto que le presentaba el gobierno socialista. El documento urbanístico, que incluye 11 actuaciones y presta especial atención a la recuperación y puesta en valor de la antigua muralla de la ciudad, se encuentra aún en periodo de exposición pública. Hasta el momento ha recibido tres alegaciones, aunque el edil de Urbanismo espera que se presenten más antes del 2 de septiembre, día en que finaliza el plazo. «No quiero aventurar si puede haber problemas porque es pronto, pero con el anterior plan -que finalmente tumbaron los tribunales- a estas alturas ya se veía difícil», indica Fernández Huerga. Las reclamaciones son alusivas a un edificio de la muralla, una catalogación ajena a las actuaciones incluidas y a aspectos generales del plan urbanístico.