La plantilla avilesina de Alcoa confía en una inminente venta de las plantas españolas
AVILÉS
Los trabajadores creen que se podría llevar a cabo este mes y que traería inversiones para unas instalaciones envejecidas
02 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La plantilla de Alcoa en Avilés está contenta y esperanzada. Probablemente es la primera vez, desde que en 2010 una inundación causase graves daños en las instalaciones que las sensaciones en la planta de San Balandrán son positivas. Los trabajadores asturianos dan por hecho la venta de la aluminera y entienden que esto sólo puede suponer que el nuevo propietario tenga intención de hacer inversiones y hacer las instalaciones, actualmente muy envejecidas, más competitivas. Entre el medio millar de empleados de la fábrica circula el rumor de que en este mes de septiembre podría hacerse efectiva la venta y esto ha aumentado los ánimos de la plantilla. Sin embargo la postura de la multinacional es igual de hermética que cuando hace más de cuatro meses saltó la noticia de que se planteaba vender las tres plantas españolas en un lote -a la avilesina se suman las gallegas de A Coruña y San Ciprián. «No hay ninguna novedad», explica un portavoz de la empresa al ser preguntado por el proceso. «La posición de Alcoa es que revisa todas las posibilidades y no hay ninguna decisión tomada», apuntan. Prácticamente las mismas palabras que vienen repitiendo Alcoa desde mayo a la prensa y a sus propios trabajadores.
En Avilés el trabajo se mantiene constante,como cualquier otro verano. Ahora mismo están trabajando en las cubas y no en refundición, pero «esto es algo normal en estas fechas», asegura José Manuel Gómez de la Uz, presidente del comité de empresa de la planta. Él personalmente no es tan optimista como sus compañeros ni cree que de producirse una venta sea inminente. «Tienen que convocar al comité europeo en cuanto haya algo en firme y no se ha convocado. A partir de ahí podemos pedir informes y solicitar documentación. Es un un proceso que es lento», reconoce. Tampoco observa movimiento por la fábrica, algo que sí detectaron los empleados cuando saltó la noticia de la posible venta. Por entonces habían detectado «visitas sospechosas», que posteriormente se atribuyeron a enviados de los interesados en hacerse cargo de las plantas alumineras. Ha habido rumores acerca de los interesados en Alcoa y el fondo de inversión estadounidense Atlas fue uno de los primeros en salir a la palestra. Ya se hizo con otras dos instalaciones de la aluminera en España, así que quedarse con las tres que quedan es algo que se ve probable. El pasado mes de julio se habló de una posible alianza de Atlas con el grupo español Alibérico, pero no se pasó de habladurías. Aunque todo el mundo pone el ojo en la venta las opciones a las que siempre aluden los responsables de la planta son tanto vender como permitir la entrada de capital ajeno o mantenerse como está y con el fantasma del cierre sobrevolando.
La subasta eléctrica en noviembre o diciembre
En Avilés los trabajadores piensan que habrá una venta, a no mucho tardar, pero apuntan al secretismo con el que se está tratando el asunto. «Nadie dice nada, lo llevan desde Estados Unidos y ni siquiera a nivel de Europa saben lo que hay», asegura Gómez de la Uz, que en los últimos meses se ha reunido en varias ocasiones con representantes de la patronal sin obtener más información. Y mientras los trabajadores de Alcoa siguen esperando a saber más acerca de si cambiarán de propietario próximamente fijan sus ojos en el Gobierno de España, del que esperan convoque la subasta de ininterrumpibilidad que le permitirá hacerse con un precio competitivo de la energía a gastar a partir del 1 de enero. Los rumores apuntan a que el futuro de la empresa podría decidirse antes de que se celebrará la subasta, que no tendrá lugar antes de noviembre o diciembre a la vista de los plazos que se están dando.
Acaba de finalizar el periodo con que contaban las empresas para inscribirse en la subasta y ahora queda conocer las condiciones de la misma. «Estamos pendientes de saber la fecha, los bloques que se ofertan, el presupuesto...», indica el representante de la multinacional en España. Desde Madrid habían asegurado que no se pueden determinar hasta que no haya un gobierno que no esté en funciones, porque se necesita un ejecutivo así para poder aprobar los reglamentos previos a la convocatoria. Esto es algo que el comité de empresa de Alcoa en Avilés no se cree. «Forma parte del proceso de parálisis en que el gobierno quiere hacer ver que estamos, dice que no puede sacar la subasta para presionar al resto de grupos y que les den su apoyo. Y mientras tanto nos tienen en vilo a 200 empresas que aspiramos a participar en ella», asegura Gómez de la Uz. Si el candidato del PP, Mariano Rajoy, no es elegido presidente en la votación de este viernes, tal y como todo apunta, y hay que recurrir a unas terceras elecciones que se celebrarían el 25 de diciembre es imposible que diera tiempo a convocar una subasta. Los precios determinados en ella tienen una validez de un año, desde el 1 de enero de 2016 a 31 de diciembre del mismo año, por lo que al día siguiente la energía no estaría bonificada para las grandes industrias que habrían de pagarlo al precio del consumidor, algo inasumible para muchas de ellas, especialmente Alcoa.