Obras a contrarreloj para las campanadas en Avilés

Noelia Rodríguez AVILÉS

AVILÉS

El corte de uno de los carriles de la avenida de Cervantes esta semana
El corte de uno de los carriles de la avenida de Cervantes esta semana

En las últimas semanas del año el ayuntamiento apura una veintena de trabajos que de no estar acabados a 31 de diciembre perderían su financiación

19 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Los últimos días del año suelen ser un tanto apurados para tratar de acabar el trabajo que estaba pendiente y que se quiere dar por finalizado antes de que den las campanadas de fin de año. En Avilés este año lo está siendo aún más si cabe. En el último mes se han venido apurando al máximo algunas de las obras pendientes por finalizar y que estaban presupuestadas para este ejercicio. El apuro es mayor que en años anteriores, cuando no resulta problemático que un trabajo se prolongue algún día más de lo debido. Pero en esta ocasión se trata de obras acometidas con cargo al remanente de tesorería de 2015, y según las últimas directrices del Ministerio de Hacienda, han de haberse culminado antes del 31 de diciembre. De no ser así no pueden financiarse con esa partida, habría que buscar el dinero de otra parte, y el sobrante del remanente habría que destinarlo a amortizar deuda municipal. Así que los trabajos se están haciendo a contrarreloj y eso se nota en la propia ciudad, donde algunas calles o partes de las mismas se han cortado al tráfico en una de las temporadas en que más desplazamientos por carretera se producen.

La ejecución de las obras con cargo al remanente ha obligado al consistorio a trabajar a toda velocidad desde hace varios meses, aunque la situación se ha vuelto más urgente ahora, cuando apenas quedan dos semanas para que llegue la fecha tope marcada por el Gobierno de la nación. Hay que tener en cuenta que este año no se llegó a aprobar un presupuesto nuevo, se prorrogó el del año anterior, y para hacer inversiones se recurrió al remanente de Tesorería y a un préstamo bancario, que no recibieron el visto bueno del pleno hasta finales de mayo. Ahí se incluían medio centenar de inversiones, aunque tres de ellas, las relativas a asfaltado de vías públicas, caminos y aceras comprendían un total de 26 trabajos que en su mayor parte se han ejecutado de manera individual. De este modo los contratos prioritarios han acabado por ser medio centenar pero los trabajos asociados al préstamo bancario han llevado otro ritmo. 

Las inversiones del remanente son de escasa cuantía, básicamente se pueden considerar labores de mantenimiento, y que en la mayor parte de los casos se están ejecutando en un plazo de entre uno o dos meses. Las más caras son las relativas al asfaltado de nueve vías públicas, que rozan el millón de euros, así como el arreglo de caminos, que supera el medio millón de euros. Los presupuestos medios se sitúan por debajo de los 100.000 euros. Sin embargo, llevan un proceso administrativo igual de largo que otros trabajos de mayor consideración, lo que ha supuesto una carga para los técnicos municipales, que conllevó que el Ayuntamiento de Avilés no pudiese sacar las primeras licitaciones hasta el verano. A fin de reducir los tiempos se optó por un negociado en la mayor parte de los trabajos a ejecutar, cuando su presupuesto permitiese acudir a esta fórmula. Las previsiones son que la totalidad de las obras puedan finalizar a 31 de diciembre, aunque no será hasta los últimos días del año cuando los servicios técnicos municipales evalúen los trabajos pendientes y confirmen los que cumplen y los que no con el objetivo marcado. Hay casos como el asfaltado de la avenida de Cervantes, cuyos trabajos se dieron por finalizados hace un mes, que esta misma semana estaban rematándose.

¿Qué obras se han acometido?

Las obras que se pueden acometer con cargo al remanente de Tesorería del año anterior han de cumplir varios requisitos para cumplir con lo estipulado por parte del Ministerio de Hacienda y su Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Por un lado deben estar finalizadas antes de que acabe el ejercicio en curso y, por otro, deben tener un carácter sostenible, esto supone que tengan una vida útil de más de cinco años. Esta condición obliga a consistorios como el de Avilés, que ha recurrido en más ocasiones a esta fórmula, a seleccionar las inversiones que asocie con el remanente. En 2016 ha elegido medio centenar que, en su mayor parte, tienen que ver con el mantenimiento de calles o equipamientos públicos, así como inversiones energéticas, como la instalación de luminarias led y la adquisición de un vehículo para su colocación.

Así, en este bloque de inversiones entran partidas tan dispares como el arreglo del firme de varias calles del casco histórico, un generador para el complejo deportivo de La Magdalena, habilitar aparcamientos en los barrios, unos nuevos vestuarios en La Toba, adecuar los baños del albergue de transeúntes o mejoras en el teatro Palacio Valdés y el quiosco de la música del parque de Ferrera. Entre todas suman 3,6 millones de euros, a los que hay que sumar otra veintena de obras previstas para acometerse con cargo a un préstamo bancario y los casi tres millones de euros destinados a la reurbanización de Santa Apolonia, que ya se sabe que pasarán a 2017 porque se está ultimando en estos días su adjudicación.