Los Reyes del Goxu y la Faba preparan su reinado y piden la participación de toda la ciudad. Este año hasta las mascotas se disfrazan
30 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Las funciones de un rey suelen ser gobernar al pueblo, promover su bienestar o actuar en favor del crecimiento del país. Raras veces se tienen que preocupar de que sus vasallos lo pasen bien, disfruten en la calle y se vistan como si fueran dibujos animados infantiles. Y precisamente estos últimos son los mandatos de los Reyes del Goxu y la Faba, como monarcas que son del Antroxu avilesino. Y los futuros monarcas, que de momento tan sólo son príncipes, están centrados en conseguir involucrar a toda la sociedad avilesina para que se disfrace, salga a la calle, disfrute de las actividades y promueva las suyas propias. Cuando se les pregunta cuál es su objetivo lo tienen claro: «pasarlo bien», lo que implica que sus súbditos también lo pasen bien. «Los arronxaus» están a las puertas de su coronación -será el próximo 24 de febrero- y se muestran previsores para que durante los siguientes días todo salga a pedir de boca y su reinado sea lo más fluido posible, tanto como los vehículos que descenderán por la calle Galiana el sábado de Carnaval.
De hecho ahí es donde nació su relación con el Antroxu avilesino, vinculación que les llevó a dar el paso y presentarse a las elecciones para ser Reyes del Goxu y la Faba -estos son los únicos monarcas del mundo que se eligen por votación popular y no por mandato divino o línea de sucesión. «Éste va a ser nuestro sexto Descenso y en el primero bajábamos sin nombre siquiera de la peña. Alguien nos comentó que íbamos dos empujando y el resto arronxaos y no lo pensamos más y ese fue el nombre que nos pusimos», explica Daniel Delgado. Él es uno de los diez miembros de esta peña en la que ninguno de ellos supera los 29 años. Son conscientes de que el Antroxu avilesino está un poco de capa caída respecto a hace 15 o 25 años así que se muestran dispuestos a que su mandato sea esplendoroso y lleno de participación, recordando los tiempos pasados. Por ello hacen un llamamiento a la participación. «Queremos involucrar a todos y que la gente no marche de Avilés», apunta Nerea Rivas. Como parte de su labor de concienciación tienen previsto reunirse con los comercios y visitar colegios para fomentar el espíritu antroxero por todos los rincones de la ciudad y conseguir que sea una fiesta que se contagie. Tal esa así que una de las novedades -aún se está cerrando el programa- es que este año hasta las mascotas avilesinas se disfrazarán. Para el domingo de Carnaval hay convocado un concurso de animales de compañía antroxaos, que se suma a otras competiciones como la del propio Descenso de Galiana, el concurso de murgas o el desfile del martes de Carnaval.
Son muchos los actos sociales a los que deben acudir los Reyes del Goxu y la Faba y son conscientes de lo apretada que va a estar su agenda, tanto que alguno de sus miembros planea cogerse algún día libre en el trabajo para cumplir con sus obligaciones antroxeras y el pueblo no note su ausencia en los actos. Por eso ya trabajan desde hace días en la preparación de la carroza con la que descenderán por las «aguas» de Galiana. No han dudado en ponerse manos a la obra, como si fueran un vecino más, y pasan el tiempo que el trabajo les deja libres soldando y diseñando el vehículo real. «Hay que echarle muchas horas», reconoce Delgado, y eso que ellos ya tienen experiencia como creadores de vehículos para el Descenso, con varios premios a sus espaldas. Se trata de uno de los momentos grandes del Antroxu avilesino, especialmente en este año que celebra su 30º aniversario. Junto al artilugio de «Los arronxaus» se calcula que otra veintena -aún están abierto el plazo de inscripción- bajen entre mares de espuma por el casco histórico de la ciudad. Muchos de ellos ya empiezan a tomar forma en la nave que la concejalía de Festejos les ha cedido en el entorno de la ría de Avilés.
Temática de los dibujos de la infancia
A la hora de disfrazarse cualquier temática es bienvenida en Avilés, aunque los Reyes del Goxu siempre eligen una que sirve al pueblo de inspiración y orientación a la hora de escoger en qué transformarse -también es una forma de fomentar la imaginación y evitar año tras año repetir el mismo modelo. En esta ocasión el leitmotiv son los dibujos animados de la infancia, con indiferencia de en qué década ésta tuviera lugar. «Precisamente lo escogimos porque así todo el mundo podía participar y elegir los dibujos de su época, ya sean los de ahora o de hace 20 o 30 años», explica Delgado. Esa fue su primera decisión que tomaron «Los arronxaus», antes incluso de ser elegidos Reyes. Ahora sus deseos son órdenes para sus súbditos.