La histórica banda de punk The Dictators, liderada por Richard Manitoba, actuará el próximo 19 de abril en Avilés
11 abr 2017 . Actualizado a las 20:51 h.The Dictators son uno de los precursores del punk rock. Cuando hace más de 40 años empezaron a tocar este género apenas existía y quizás eso fue lo que hizo que necesitaran varios años más para alcanzar el reconocimiento. Con apenas un puñado de discos a sus espaldas los neoyorkinos se encuentran inmersos en una intensa gira europea que el próximo 19 de abril les llevará el Centro Niemeyer. Además, Richard Manitoba, el nuevo cantante, está escribiendo canciones inéditas con vistas a editar un nuevo álbum que saldría el próximo año.
-Con más de 40 años de vida, ¿cuál es el secreto de The Dictators para seguir funcionando?
-Mucha suerte y bendiciones del universo. Y algo debemos estar haciendo bien para que la gente decida pagar por vernos. Deben divertirse y pasarlo bien y es una absoluto regalo conseguir que la vida de la gente sea mejor por haber venido a verte actuar.
-Una vida larga, pero en la que en realidad han sacado muy pocos discos, apenas ocho, ¿por qué?
-El que escribía las canciones ya no hace muchas y yo empecé hace dos años. Escribí una, luego otra y otra. Y conocí a Jon Tiven, que es un gran letrista, productor y arreglista con el que he escrito 12 canciones. Aún no están terminadas, pero lo estarán.
-Hubo un tiempo, hace unos años, que dijeron que no podrían escribir más canciones.
-Yo no era el letrista principal, pero fue positivo para mi desde el momento que encontré a gente como Jon Tiven y Palmyra Delran, que creen en mi talento y son grandes creadores de canciones. En el momento en que estoy con gente como ellos las canciones me salen todas. Escribiré más temas que el anterior letrista y creo que muchas son mejores que algunas de las suyas, pero no todas.
-Con todo lo que ocurre en la actualidad, ¿no cree que puede haber fuente de inspiración suficiente para sacar un nuevo álbum, o varios?
-Sí, estoy preparando un nuevo disco que saldrá el próximo año. Con suerte, seguro.
-De hecho, el reconocimiento a The Dictators llegó mucho más tarde de que sacaran el primer disco, ¿a qué cree que se debió?
-Llevó un tiempo que el mundo nos conociera. Bromeo diciendo que estando en todos los libros de punk rock y rock and roll existe la oportunidad de ser escuchados por otras generaciones y recordar los 70. Cuando el punk rock empezó era más fácil que la gente accediera a mucha música para disfrutar. También es un misterio que el público siga ahí después de 40 años. El asunto es que grandes músicos y artistas han hecho un maravilloso trabajo y murieron antes de que pudieran ser reconocidos. Al menos nosotros seguimos vivos para cuando nos reconocen.
-Muchos grupos que triunfaban por aquel entonces ya están retirados, ¿de verdad creen que sois los que salvaréis el rock and roll, como se titula uno de sus álbumes?
-Alguien más joven que nosotros salvará el rock and roll. Creo que somos guerreros leales a la música difundiendo el evangelio.
-Su gira europea lleva por título We...are...live, ¿era necesario recordar que están vivos?
-Soy un gran seguidor del campeonato UFC y cuando anuncian el inicio de una pelea lo hacen con un grito muy grande «estamos vivos». De ahí viene.
-La gira es muy intensa, tienen conciertos cada día en una ciudad diferente, mi miedo es que salgan vivos de ella, ¿no cree?
-Lo he hecho antes y volveremos a hacerlo. Se vuelve más fácil, no difícil, según pasa el tiempo. Es como cuando vas al gimnasio y levantas pesas. Los siguientes días los músculos te duelen, porque no están acostumbrados, pero si sigues yendo día tras días es más fácil y ya no duele. Lo llamamos «músculo de la carretera». Los dos primeros conciertos crean el músculo y en los días siguientes se vuelve más fácil.
-¿Los rockeros llegan a retirarse algún día? ¿Tienen pensado The Dictators retirarse algún día?
-Es como explico mi éxito en la vida: no hay magia. Me levanto, tomo un café y salgo. Hago lo que tengo que hacer para encargarme de mi familia, mi bar -Manitoba’s- y del programa nacional de radio por satélite que hago. Un día me levantaré, tomaré una taza de café y no seré capaz de hacer esas cosas con la energía que lo hago. Pero no me he sentado a pensar en ese día. No quiero retirarme nunca del todo, quiero ir dejándolo poco a poco cuando sea mayor. No quiero dejar de hacer las cosas que llevo 45 años haciendo para sentarme a no hacer nada. Es algo que realmente me asusta.