Avilés quiere ser una ciudad para peatones

Noelia Rodríguez AVILES

AVILÉS

Crear itinerarios seguros y accesibles a pie, así como favorecer su convivencia con coches y bicicletas son la base del futuro plan de movilidad

18 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

En 2008 Avilés blindó las calles peatonales del centro de la ciudad a los vehículos con la instalación de los bolardos, un sistema que sólo permite el acceso de aquellos autorizados. Iniciaba así una vieja pretensión de recuperar la ciudad para los peatones, algo que ha conseguido en parte, pero para la que queda aún trabajo por realizar. Poco después vendría la creación de la zona azul, con la que se buscaba disuadir a los vecinos de utilizar el coche particular y apostar por el transporte público y los recorridos a pie. En este tiempo se ha visto como, además, se reducían las plazas de aparcamiento en favor de aceras más anchas por las que caminar, incluso se hicieron cambios en el tráfico rodado para que el tránsito peatonal fuera más cómodo y medidas encaminadas a hacer las calles más accesibles. En los próximos años se dará el paso definitivo para que Avilés vuelva a ser un espacio para los peatones mediante una serie de medidas que habrán de incluirse en el Plan de Movilidad, que está previsto el Ayuntamiento adjudique a lo largo de los próximos meses.

Una empresa externa al consistorio será la encargada de redactarlo, pero los objetivos ya se han marcado claramente y pasan por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos con menos emisiones contaminantes y ruido. Esto supone potenciar el uso del transporte público -algo que hasta el momento no se ha conseguido- y que los peatones recuperen su espacio, especialmente en el centro de la villa. Para ello se buscará crear itinerarios seguros y accesibles a pie por toda la ciudad, con especial atención a los cruces de las vías del tren, las entradas a los centros educativos y de mayores y el casco histórico de la ciudad. El convertir a Avilés en un lugar más atractivo por el que pasear pasa por facilitar al máximo ese paseo y haciéndolo seguro y compatible con la existencia de otros tráficos, como es el de vehículos y bicicletas, muy demandado éste en los últimos años por la sociedad avilesina. Así, entre las medidas que ha de incluir el plan de movilidad se encuentran propuestas específicas para evitar accidentes, fijando especial atención a aquellos que se puedan producir en las inmediaciones de los centros educativos y los frecuentados por personas mayores.

A LA CABEZA EN ATROPELLOS

Avilés se encuentra a la cabeza de las ciudades asturianas en lo que a atropellos de peatones se refiere. En 2015 se produjeron 52, uno por cada 1.500 habitantes. En Oviedo se dio un accidente por cada 2.000 habitantes y en Gijón uno por cada 1.800 vecinos, a pesar de tener un parque de vehículos muy superior al de la Villa del Adelantado. En los últimos meses se han registrado graves atropellos en Avilés, llegando a darse el caso de varios mortales. De hecho, uno de los puntos de los que partirá la redacción del plan es el análisis de la inseguridad y peligrosidad de los actuales itinerarios peatonales, así como aquellos problemas que afectan al tránsito a pie como es la ocupación de aceras, incidencias con el mobiliario público, la invasión de bados peatonales, la circulación y estacionamiento en las calles reservadas para peatones y los problemas de accesibilidad.

El casco histórico, a pesar de que ha reducido el tráfico rodado desde la puesta en marcha del sistema de bolardos, es uno de los lugares para los que habrán de plantearse medidas específicas que pasan por la creación de itinerarios peatonales. También se estudiarán formas de conectar las zonas verdes del municipio con los espacios residenciales mediante recorridos a pie y cómo unir el centro peatonalmente desde el barrio de Sabugo hasta la calle La Cámara o el parque de El Muelle. Y para favorecer que realmente la gente no use el coche para moverse por la ciudad o acercarse al centro otro de los aspectos a analizar es la oferta actual de estacionamiento y qué se puede hacer para mejorarla en el futuro, incluidas las plazas reservadas para los residentes. Una de las cuestiones a tratar es la posibilidad de crear más aparcamientos disuasorios a las afueras de la ciudad, como el que existe desde hace un año en la avenida de Gijón que presenta un elevado nivel de ocupación.

Además de las medidas que desde el Ayuntamiento se puedan poner en marcha para favorecer la recuperación de la ciudad por parte de los peatones hay que tener en cuenta otro factor: el de esos ciudadanos que siguen prefiriendo coger el coche para moverse por el concejo. Si no se da un cambio de mentalidad que les haga dejar el vehículo propio en casa de poco servirán las iniciativas municipales. De ahí la importancia de concienciarles sobre los beneficios de moverse a pie -o en bicicleta- en vez de en vehículos motorizados. Por ello se crearán programas de divulgación y educación vial, con especial atención a los menores.