Cómo los avilesinos quieren ahorrar un 20% en la factura de la luz

Noelia Rodríguez AVILÉS

AVILÉS

Los vecinos plantean que las personas con dificultades económicas puedan acceder al precio del mercado libre como hace el ayuntamiento

11 ago 2017 . Actualizado a las 09:47 h.

La pobreza energética es una realidad en muchos hogares desde hace años y cada vez se buscan más fórmulas para que a nadie le corten la luz o consiga pagar menos en su recibo. Las ayudas de las administraciones son las más habituales, pero también hay otras más complicadas, como la que se le ocurrió a la Asociación de Vecinos Pedro Menéndez, que abarca el centro de Avilés. Ellos proponen que los ciudadanos, especialmente aquellos con menor capacidad económica, puedan acceder a la subasta del mercado libre de mayoristas para contratar electricidad a un precio más competitivo del que plantean las grandes empresas. Esta posibilidad viene del hecho de que el consistorio fue uno de los primeros en España en optar por dicha posibilidad y los vecinos creen que podría extenderse a determinadas viviendas. En caso de llegar a ser beneficiarias se encontrarían con un ahorro en el recibo de la luz que podría llegar al 20%.

«El ayuntamiento abarató el precio para el consumo de la luz y ya que está hecho ese trabajo creemos que pueden continuarlo», explica Pablo González Castañón, secretario de la entidad vecinal. Hace referencia a todo el trabajo previo que tuvieron que hacer los técnicos municipales para que el consistorio pudiera acceder al mercado libre. El precio fijado se aplica en parte del alumbrado público de la ciudad, aproximadamente la mitad de las luminarias que existen, pero el consistorio ha asegurado siempre que su intención es extenderlo a la red completa. Además, según apunta González Castañón, también se está estudiando la posibilidad de que pueda ampliarse al consumo de luz de edificios municipales. De ser así entiende que «no habría problema» para aplicar el mismo procedimiento en viviendas, especialmente aquellas que estén vinculadas con la administración local, como pueden ser las sociales o las que gestiona la Fundación San Martín y para las que hay que cumplir el requisito de no superar unos ingresos máximos determinados.

El Ayuntamiento de Avilés empezó a comprar energía en el mercado de mayoristas en 2014 y ha calculado que en dos años ha tenido un ahorro de 260.000 euros, que ha reinvertido en mejorar la red de alumbrado pública y en ir actualizándola. Su ejemplo ha servido para que otros consistorios, como el de Rivas-Vaciamadrid, se hubieran interesado por el proceso y hayan querido instaurarlo en sus municipios. Permitir que los vecinos pudieran acceder a ese mismo mercado, que es más competitivo, sería un paso más en ese proceso y desde la Asociación de Vecinos Pedro Menéndez reconocen que «tiene su grado de complicación, pero es de cara a seguir mejorando». Su idea es que los primeros que puedan hacerlo sean las personas con dificultades económicas, pero no descartan que más adelante pudiera solicitarlo cualquier avilesino, para acogerse a esa misma rebaja.

Presupuestos participativos para 2018

El Ayuntamiento de Avilés, de momento, está valorando la propuesta vecinal, que en un primer momento pide que el mismo equipo que impulsó la incorporación del consistorio a la subasta estudie la posibilidad de que se extiende a los hogares con pobreza energética. De hecho ha sido una de las ideas incluidas en el proceso de presupuestos participativos para el próximo año. Se han presentado más de medio centenar, tanto por parte de asociaciones de diversa índole como ciudadanos a título individual. De ellas 33 han pasado al proceso de valoración por parte de los técnicos, mientras que 11 serán analizadas en otros ámbitos -la mitad se incorporarían a la redacción del plan de movilidad, y las ocho restantes se han descartado porque o bien no son competencia municipal o ya fueron aprobadas con anterioridad.

La mayor parte de las sugerencias hechas por los ciudadanos tienen que ver con el mantenimiento de la ciudad y se refieren a aspectos muy concretos. Es el caso de pedir que se habilite un espacio del parque de Ferrera para los perros o la reurbanización de varias calles de El Carbayedo. Un protocolo para episodios de contaminación, un ascensor para el edificio consistorial o mejoras en las líneas de autobús son otras de las peticiones realizadas por los ciudadanos. En las próximas semanas se verá cuáles acaban por incorporarse en la propuesta de presupuesto que elabora el gobierno de cara a 2018 y deberá aprobar el pleno.