Llano Ponte teme una nueva inundación

Noelía Rodríguez Álvarez REDACCIÓN

AVILÉS

Vecinos afectados por las inundaciones en Avilés
Vecinos afectados por las inundaciones en Avilés

Comerciantes y vecinos desconocen aún qué falló en la de hace un año y cómo evitar otra cuando vuelven las grandes mareas

19 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

«Tengo aplicaciones en el móvil para ir mirando si llueve y si hay mareas altas», asegura Marcos. Es uno de los comerciantes de la calle Llano Ponte, los que hace un año vieron como en poco menos de una hora el agua de lluvia crecía y crecía en la calzada inundando locales y garajes, estropeando mercancía e instrumental y obligándoles a cerrar durante varios días, incluso semanas. Desde entonces hasta ahora no ha habido ningún tipo de cambio, a pesar de que desde el Ayuntamiento de Avilés se habían comprometido a revisar la obra de reurbanización de la plaza de Los Oficios, a la que la gente de la zona responsabilizaba, en parte, de lo ocurrido. La razón principal de que la calle se inundara era que coincidieron en el tiempo una marea alta y unas lluvias muy abundantes en un corto periodo. El 16 de septiembre del año pasado se registraron casi 60 litros de lluvia caída por metro cuadrado y las alcantarillas no dieron abasto porque coincidió con una pleamar. Las mareas grandes se dan durante el mes de septiembre, por lo que los comerciantes temen que lo ocurrido hace un año pueda volver a producirse ahora. Por lo que saben siguen igual de expuestos que entonces.

En las últimas semanas, con imágenes de inundaciones en otras localidades españolas, incluso con los huracanes que han arrasado países americanos, el temor entre algunos habituales de Llano Ponte de que pudiera repetirse lo ocurrido hace un año resurge, especialmente en cuanto el cielo de Avilés se vuelve gris y empiezan a caer gotas. Eso mientras recuerdan que desde el consistorio no se les ha dado aún ningún tipo de respuesta a sus dudas acerca de si la obra de Los Oficios podía haber empeorado las cosas. «Nadie nos ha dicho nada ni nos han mandado ningún tipo de comunicación», asegura Marcos Fernández, portavoz de los 20 comerciantes de la calle. Hace un año que él, junto a otros de sus vecinos, trasladó su preocupación al consistorio porque detectaban que desde que se hiciera la obra de la plaza de Los Oficios la calle se inundaba con más frecuencia. El equipo de gobierno negaba que fuera responsabilidad de esa urbanización, pero se comprometía a revisarla, así como otras infraestructuras de saneamiento que pudieran influir en las inundaciones. También hablaba de que tenía en marcha la redacción de un plan de emergencias en que se contemplaba, entre otras cosas, cómo debían actuar los cuerpos y fuerzas de seguridad y los propios vecinos en caso de una situación sobrevenida como una inundación. Ni de una ni de otra cosa se tienen noticias.

Coincidiendo con el aniversario de la gran inundación de Llano Ponte los responsables de los negocios de esta calle tenían previsto contactar con la Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (UCAYC) -la entidad que representa a todo el comercio de la comarca- y con la que esperan hacer una mayor fuerza ante el consistorio para que al menos les dé algún tipo de respuesta sobre qué se ha hecho. E insisten que mientras no coincidan fuertes lluvias con una marea grande no pasa nada, «pero cada vez que dan alerta de lluvias empiezo a mirar las aplicaciones del móvil», reconoce Fernández. Eso fue lo que ocurrió hace un año, cuando la calle sufrió la inundación más grave de las vividas en los últimos tiempos. De ahí que quienes no habían tomado medidas para evitar que les afectara el agua ya lo han hecho. Colocar las mercancías en alto, no dejar aparatos eléctricos a ras de suelo o bloquear la entrada de agua mediante bloques que forman parte del local son algunas de las acciones emprendidas por los comerciantes de la zona que, por otra parte, se mantiene igual que estaba.

Quejas por la ausencia de aparcamiento

La inundación de hace un año no ha hecho que ningún local de la calle haya echado la persiana, del mismo modo que tampoco se han abierto negocios nuevos. Los comerciantes aseguran que el riesgo de inundaciones es algo conocido y lo asumen, pero que hay otra cosa que afecta más a sus establecimientos y es la falta de estacionamiento desde que reurbanizaron la zona. «Hicieron el aparcamiento del puente Azud y está muy bien, pero el consumidor no entiende que tenga que caminar diez minutos para venir a una tienda, no lo ve». Las escasas plazas de aparcamiento que hay en la calle son para carga y descarga, y al eliminar el tercer carril que daba acceso al cruce las posibilidades de aparcar en doble fila para recoger una mercancía voluminosa es inviable. Esta queja tampoco es nueva, ya la trasladaron en el momento en que se planificó cómo reurbanizar la calle y los estacionamientos desaparecieron del mapa. Llano Ponte sigue instaurada en ese mismo aire de normalidad que un año atrás -incluso antes, cuando prácticamente por sorpresa se inundó y fue noticia nacional por el ingenio de algunos que navegaron en una piragua por la calle.