Los parabrisas inteligentes avilesinos llegan al mercado norteamericano

Noelia Rodríguez AVILÉS

AVILÉS

El presidente del Principado, Javier Fernández, acompañado por el máximo responsable de la Delegación General Mediterránea de Saint-Gobain, Gianni Scotti (2i), visita hoy el complejo industrial que la multinacional del vidrio Saint-Gobain tiene en Avilés
El presidente del Principado, Javier Fernández, acompañado por el máximo responsable de la Delegación General Mediterránea de Saint-Gobain, Gianni Scotti (2i), visita hoy el complejo industrial que la multinacional del vidrio Saint-Gobain tiene en Avilés Alberto Morante

Saint-Gobain elabora 25.000 unidades anuales para el modelo Lincoln de Ford

27 mar 2018 . Actualizado a las 17:19 h.

Hay coches circulando por Estados Unidos de los que una parte ha sido hecha en Asturias, en la planta de Saint-Gobain de Avilés, concretamente. La vidriera, a pesar de estar centrada en el mercado ibérico, es la que produce un modelo concreto de parabrisas inteligente destinado a uno de los coches de Ford. Su característica particular radica en que en él se proyecta el cuadro de mando del coche, lo que permite que el conductor no tenga que retirar la vista de la carretera para consultarlo y así evita las distracciones. Se trata de un modelo, el Lincoln, que sólo se comercializa en Estados Unidos, así que de momento esta tecnología no llegará a España, pero sí se fabrica aquí por las condiciones innovadores de las instalaciones. Las plantas de México no cuentan con la tecnología necesaria, por lo que  cada año Avilés exporta 25.000 parabrisas inteligentes al otro lado del océano.

Los parabrisas que proyectan el cuadro de mandos suponen apenas el 1,6% de la producción anual de la línea de automóviles de Avilés, que elabora un millón y medio de unidades. Lo que se tarda en producir cada uno de estos parabrisas son ocho horas, aunque en Avilés el proceso se hace por lotes, por lo que esta mañanal por ejemplo, están acabando los que se iniciaron ayer. Todos ellos siguen un cuidado y pormenorizado sistema de control, realizado por medios mecánicos mayormente, que hace que únicamente el 7% de las unidades sean desechadas. El porcentaje es algo mayor, aunque no llega al 10%, cuando se trata de incluir piezas que han tenido que ser elaboradas de manera manual, prácticamente artesana.

Saint-Gobain desarrolla en Avilés varias tecnologías propias, como la de este parabrisas que se basa en la tecnología denominada HUD (Head-up display technology) o una por la que se incorpora una capa de plata para evitar que entre la humedad, que le ha supuesto el reconocimiento de excelencia industrial Saint-Gobain World Class Manufacturing Silver. Algo similar ocurre con los diversos grosores que tienen de cristal, que va desde 1,1 a 1,6. ¿La diferencia? Que en función del elegido el peso final del vehículo puede variar varios kilos, puesto que además de los parabrisas hay que tener en cuenta las ventanillas del automóvil. La planta de Avilés, una de las mejor valoradas por la multinacional, las pone al servicio de sus clientes y estos deciden qué necesitan. Entre ellos se encuentran Opel, Citröen, Nissan, Mercedes, Renault y la ya mencionada Ford.