«La variante fue un error gravísimo, dejó una lista negra de muertos»

Carlos Guardado, candidato de Foro a la Alcaldía de Avilés, carga contra la política del miedo y considera que las plantas de Alcoa todavía tienen futuro

Carlos Guardado, candidato de Foro a la Alcaldía de Avilés
Carlos Guardado, candidato de Foro a la Alcaldía de Avilés

Redacción

Carlos Guardado (Avilés, 1954) espera en un café al lado de la plaza España disfrutando del buen día que hacía en Avilés. «Este tiempo es un maravilla, hay buen ambiente en las calles, pero a partir de las 20.00 la ciudad está muerta», lamenta. Este ATS jubilado trabajó durante 34 años en la fábrica de Alcoa de San Ciprián en el ámbito médico, por lo que el conflicto que vive la empresa en la actualidad le toca «la fibra sensible», como confiesa. No obstante, además de la de Alcoa, la ciudad se enfrenta a numerosos retos, entre los que Guardado destaca la atracción arquitectónica y la cuestión de la variante. «Fue un error gravísimo para Avilés, dejó una lista negra de muertos», apunta. El candidato forista a la Alcaldía es una persona que se ha implicado activamente en el tejido social de la ciudad, ya que fue el propulsor de iniciativas como la cofradía de gastrónomos del Yumay, y en la actualidad es comendador de la Orden de Santiago en Asturias. No es un primerizo en la política, ya que fundó Alianza Popular en Cervo, Lugo, donde sería concejal desde 1987 hasta 1991, y fue edil en el Ayuntamiento de Avilés por el PP de 1991 hasta 1995. 24 años después de su última experiencia municipal, Carlos Guardado vuelve al ruedo electoral.

-¿Por qué ha decidido volver a la vida política tras tanto tiempo alejado de ella?

- Tengo dos formas de contestar, una porque lo decidí en un momento de locura, y otra porque a mi me convence la forma de trabajar de Carmen Moriyón. Yo soy de Foro desde que se fundó, pero nunca participé en un acto, salvo dos o tres mitines aquí en Avilés y el día de la fundación del partido en 2011. Siempre fui un militante de base que nunca nunca colaboré ni participé, pero la visita que tuve en el mes de febrero de Carmen Moriyón me hizo valorar más la política. No obstante, en política municipal más que política es gestión, un bache no es de izquierdas ni de derechas, ni una farola es de izquierdas o derechas. Veo Avilés como un municipio de 29 kilómetros cuadrados que hay que gestionar de forma igual centímetro a centímetro.

-¿Fue usted quien se acercó a Foro o fue la propia Carmen Moriyón quien le propuso ser candidato?

- Vino ella, lo cuál le agradezco. Yo he estado fuera de la política mucho tiempo. Un amigo común fue quien me dijo que Moriyón quería hablar conmigo, y que sobre lo que quería hablar ya me lo podía imaginar. Yo le dije en el momento que no, que no quería. Tengo una vida tranquila, diría que de lujo, porque tengo la costumbre de haber estado toda mi vida rodeado de mi familia. En el mes de febrero, después de los Carnavales me pidió que hablase con ella. Recuerdo que era de noche. Quedamos, y no le di la respuesta ese día. He de decir que tampoco me atosigaron. Simplemente, cuando quedé en darle la respuesta, y un poco en contra de la opinión familiar, que creo que tenían la razón, le dije que sí. Le respondí que sí porque cuento con un equipo en el que puedo aportar la gestión en esta empresa que se llama Aviés, ya que con 70 millones de euros se puede hace mucho. Yo tengo un matiz comarcal, un río o una raya que separa algo nunca puede dividir un lugar. Avilés es un poco nuevo en su configuración geográfica, y creo en la comarca porque se puede hacer mucho más no hay por que separarlos municipalmente. Yo estoy muy a favor de la idea de la comarca.

 -Su etapa política en Galicia coincidió con la refundación de Alianza Popular en el Partido Popular. ¿Cree que la formación liderada por Pablo Casado debería pasar por un proceso similar?

-Fundé el partido en Cervo. Formé parte tanto de Alianza Popular como del PP. Me tocó la época de Hernández Mancha. Creo que las refundaciones, los cambios y las nuevas formas de trabajar las dan los ciudadanos con sus votos. El resultado pasó de ser político a ser aritmético el dia 28, después de las elecciones. La aritmética te dice que algo tienes que cambiar y el que no lo entienda así y el que siga obceado con su tesis tendrán que hacer lo que obligue los resultados.

-¿Qué opina de la crisis del Partido Popular?

-No me corresponde a mí valorar ese asunto. Por salud democrática tendrían que hacer algo, seria bueno que hicieran algo porque se trata de un partido potente. Nosotros, en base a los resultados, tendremos también que hacer algo, somos un partido regionalista y los números mandan.

-Habla de aritmética electoral. ¿Se plantean ya pactos? ¿Tienen líneas rojas?

-El partido me ha dado libertad total y absoluta. Evidentemente, yo creo en las jerarquías porque existen, hay que creer en los mandos y estar de acuerdo con ellos. Los números apuntan que va a haber muchos partidos. Puedo ser alcalde incluso no ganando las elecciones. El 26 de mayo a la noche acaba el resultado político y empieza el aritmético. Son los números los que te dan la alcaldía y el gobierno, nada mas. La Ley D´Hont para las municipales no sirve para nada, cuando se hizo tendría su lógica pero ahora mismo viendo los resultados esto no sirve para nada. La política ha cambiado, antes en una casa daban tres sobres con el mismo voto, ahora los cinco integrantes votan distinto. Eso ha cambiado y me parece extraordinario.

-¿Qué opina del uso de la política del miedo?

-Hay que el voto de las personas. Por eso no me gustan las políticas del miedo. El otro día, el numero dos del PSOE de Avilés ya lanzo el miedo de que «viene la derechona» y no. Esas cosas hay que quitarlas porque el que vota es un ciudadano que es normal y es un hombre competente. Hay que respetar el voto, ya que aquí no viene nadie a robar a nadie. Vienen personas demócratas que están en partidos avalados por la Constitución española. 

-¿Cuál sería su primera medida como alcalde?

 -Un diagnostico. No estamos dentro del ayuntamiento, por mucho Internet que tengamos. Lo primero es un diagnostico hasta que no lo conozcamos en profundidad. Pero no hacemos este diagnóstico por desconfianza, me parece que ya hemos pasado el tiempo de los políticos deshonestos y cuatreros que hemos tenido y que han hecho daño a este país y a la idea de político que tenemos. Creo en la honestidad de las personas ante todo. Consideramos ese diagnostico y una bajada de impuestos como algo vital para la ciudad, pero con los números bien echados.

-¿Cuáles considera como los retos clave a los que se enfrenta la ciudad?

- Un reto es el de la natalidad. Para que Avilés siga viva tiene que nacer gente o que venga aquí gente. Por eso se debe realizar en este sentido un gran pacto, al igual que en muchas otras cosas. Hay que olvidarse de izquierdas y derechas, y aquí es necesario un gran pacto entre todos los que representamos a todos los votantes. El tema de fomentar la natalidad lo llevamos en el programa.

Respecto a la educación, hablar de un campus universitario en Avilés habiendo ya tres en Asturias… Sin embargo, Avilés ha sido siempre una gran cultura laboral y eso lo viví en Galicia, ya que todos los mandos intermedios de Alcoa eran o de Avilés o de Gijón que se habían formado en La Laboral. Un campus de excelencia de formación profesional es una forma de que las familias vean que hay futuro en la ciudad y vengan a estudiar aquí. Un campus de excelencia de formación profesional en el PEPA, por ejemplo, en el que participen los empresarios sería una forma perfecta de conjugar la formación profesional con unas prácticas activas. 

Otro reto es el hacer Avilés atractiva desde el punto de vista arquitectónico. Tenemos un casco histórico precioso, lo que ocurre es que la ciudad no invita a entrar, ya que los alrededores están muy feos, así como la abundancia de matorrales en los accesos. La gente de fuera se sorprende por el centro de Avilés, por la calle La Cámara, por Sabugo... Es como si hubiese dos Avilés. Hay muchas zonas de la ciudad que están en Avilés. pero Avilés no está en ellas, como es el caso de Valliniello o El Bustiello.

 -¿Cómo explica esta problemática urbanísitica y qué soluciones plantea?

-Avilés se configuró a toda prisa y corriendo. No creció de dentro para fuera, que es lo urbanísticamente lógico, sino que se hizo alrededor en terrenos baratos. Se trata de un problema que tendremos toda la vida, y para el que debe haber algunas soluciones en el plan de ordenación urbana. A eso le añadimos el fatal error que se cometió en a ciudad que es la variante, que tiene su lista negra de víctimas. Le pegó un tajazo brutal al concejo del que es imposible arreglarlo, salvo que se clausure y se llene, porque además va en trinchera. No va como estaba previsto. Abrir esta variante fue meter un trafico brutal pasando muy cerca del casco histórico, ya que pasa a no muchos metros de la calle Rivero. Las soluciones en este sentido son complejas, ya que como no se haga con puentes voladizos...

-¿Qué medidas proponen para hacer frente a la reforma urbanística de las zonas más abandonadas de la ciudad?

-Soluciones técnicas. Tenemos que ponernos en manos en equipo técnico, se trata de un trabajo claro de ingenieros, arquitectos y sociólogos, no de intereses políticos, de darle a un botón y levantar la mano para votar en ese pleno. Es necesario hacer caso a esos técnicos y ver hasta donde podemos llegar. Al 100% de la calidad no podremos llegar, debido a la propia configuración urbanística de Avilés, pero es manifiestamente mejorable. Otra problemática relacionada con este asunto es la movilidad urbana. El no poder ir caminando al PEPA no tiene sentido. Es algo peligrosísimo, ya que vemos cómo pasan los camiones al lado. Estamos en 2019, en eñ siglo XXI. Hemos cambiado de milenio pero veo que hay cosas del otro milenio todavía en la ciudad.

 -La lentitud de la concesión de licencias municipales es otro tema que preocupa mucho al ciudadano avilesino. ¿Cómo agilizaría estos trámites?

-No sé qué pasa, pero esto no ocurre en toda España. No creo que sea culpa solo de los técnicos o políticos, considero que debe ser una falta de comunicación o de canalización, porque los medios cn los que contamos ahora son de una agilidad tremenda que puedes. No puede ser que tengas la posibilidad de estar hablando en cualquier momento con Japón y tengamos un problema de comunicación municipal así. La agilización es urgente porque haces al autónomo y a la persona que lleva un negocio que no emplee a dos o tres personas porque se retrasa varios meses la licencia.

-Usted trabajó 34 años como ATS en la fábrica de Alcoa de San Ciprián. ¿Cómo vive este conflicto?¿Por dónde cree que debe pasar la solución a esta crisis?

-Aquí tocas fibra sensible. Hay una diferencia de edad industrial tremenda. Estas fabricas fueron quedando obsoletas y no sé si aquí se ha hecho la renovación, ya que es muy difícil porque los costos son espectaculares. El futuro de estas fábricas pasa porque alguien haga una empresa solvente, que espero que exista y que lo valore bien el Ministerio, que les debe ayudar con el tema energético porque son fuentes de electricidad para las que se necesitan consumos brutales. Hablamos de puestos de trabajo que mantienen otros puestos de trabajo. Nos encontramos en un sitio logístico importante, que cuenta con puerto y con una cultura empresarial. Además, se trata de una fabrica de 400 trabajadores que pueden hacer cosas importantes. Es capital que hayan mantenido las cubas con vida porque se pueden activar. Eso ha sido una decisión acertada porque, si se hubiesen muerto las cubas, esto no lo arranca nadie. Creo que hay futuro, el problema es la producción que se hace del aluminio en otros países. Pero creo que hay una cultura del trabajo que el que venga, o la propia Alcoa, tiene que valorar con qué trabajadores cuenta y eso también es rendimiento y producción, calidad. Claro que hay futuro porque hay presente.

 -¿Qué balance hace del gobierno de Mariví Monteserín?

-. Estamos yendo a remolque de como va Asturias, Asturias no va bien y Avilés no va todo lo bien que debería ir. Mariví es una mujer que sabe mucho de la política, pero algunas Concejalías no me parecen que estén muy acertadas. El equipo tiene varios concejales que no han hecho cosas que deberían como el de los accesos, que es tema de gestión. Además, no se llevaron a cabo proyectos que permitan que Avilés sea una ciudad que invite a vivir en ella. El Camino de Santiago también es una asignatura pendiente del gobierno de Mariví. Tenemos un reto importantísimo y no se esta trabajando nada bien, en 2021 tenemos el año santo compostelano después de los 12 años de parada y hay que coger ese tren, hay que incentivar la ciudad como punto de partida de los peregrinos. El equipo de gobierno no potencia, además, la única reliquia que hay en el mundo del Camino de Santiago de la cruz de Cristo, es el lignum crucis. Lo llegan a tener otros y estarían locos de contentos. Se trata de una astilla de la cruz de Cristo que data de ese siglo y que pertenece a un árbol de ese siglo que llegó a la ciudad. Es una astilla que para un peregrino, ya sea o no creyente, es algo que busca. 

Valora este artículo

4 votos
Comentarios

«La variante fue un error gravísimo, dejó una lista negra de muertos»