Un tique de la ORA boca abajo obliga a cambiar una ley

Avilés modifica la normativa de la zona azul después de que un conductor lograra en los tribunales anular una multa


Redacción

Un tique de la ORA que terminó boca abajo en el salpicadero de un coche en Avilés ha sido el culpable de que el ayuntamiento de la ciudad haya tenido que modificar el cuadro de infracciones de la ordenanza municipal de tráfico. El problema comenzó cuando un controlador de parquímetros vio el papel dado la vuelta, por lo que no pudo comprobar ni el día ni la hora, así que colocó una multa por valor de 90 euros al propietario del vehículo. Dicho propietario llevó a juicio al consistorio para recurrir a la sanción, alegando que él había puesto el documento de manera que pudiera ser visible pero que, en un momento determinado se había puesto del revés. Lo llevó a juicio y ganó. La Administración local ha tenido que blindarse para evitar que esto vuelva a suceder.

¿Cómo lo ha hecho? El Gobierno local ha tramitado una modificación del cuadro de infracciones de la ordenanza municipal de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial y la ha publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) este mes de septiembre. Lo que ha hecho ha sido un cambio puntual, pero a la luz de lo sucedido relevante. Ha añadido un texto en el que explica a los conductores cómo tienen que colocar el pequeño recibo que extraen de las máquinas de la zona azul. En concreto, la nueva redacción dice lo siguiente: «No colocar el tique físico en la parte interior del parabrisas del vehículo de forma que resulte perfectamente visible desde el exterior». Lo que no ha tocado es la cuantía. Los infractores siguen teniendo que desembolsar 90 euros.

Los antecedentes

Los hechos que han desencadenado esta curiosa reforma normativa se remontan al mes de septiembre de 2018. Ese día un conductor aparcó su vehículo en una calle con el estacionamiento regulado de Avilés y pagó el tique de la ORA. Pero al dejarlo en el salpicadero, el papelito se giró sin darse cuenta. Al regresar a su vehículo, se encontró con la multa. Podía haberlo dejado ahí y pagar la sanción. Pero su enfado le llevó a recurrir a los tribunales. En la sala pudo demostrar, incluso con fotos, cómo había pasado todo y, sobre todo, que sí había pagado. Durante el juicio el abogado que representaba al consistorio explicó que la falta de atención del denunciante había sido la causa de que el empleado de la ORA no viera el recibo e insistió en que la sanción económica se ajustaba a lo que marcaba la normativa.  

La sentencia del Juzgado de lo Contencioso-administrativo Número 4 de Oviedo ha dado la razón al indignado conductor. El fallo judicial viene a decir que no se pueden sancionar los despistes. En concreto, reconoce que la normativa vigente en Avilés en septiembre de 2018 recogía que «el tique físico del estacionamiento deberá ser colocado en la parte interior del parabrisas del vehículo, fijándolo convenientemente para evitar su caída y de forma que resulte perfectamente visible desde el exterior». Sin embargo, nada dice de qué se debe hacer con el que no es así de cuidadoso. Es decir que la normativa no establece ninguna multa para aquellos que sí tiene tique pero no está visible para el controlador de la zona azul. Con todos estos argumentos dejó sin vigor la sanción.

Ante esta situación, el Ayuntamiento de Avilés se puso a trabajar con rapidez. El concejal del Área de Recursos Humanos y Tráfico, Graciano Raúl Marquínez, realizó el trámite correspondiente para modificar el cuadro de infracciones y sanciones de la ordenanza municipal de tráfico y así cerrar esa brecha que había abierto la sentencia judicial. La sentencia es de finales de julio y la resolución, fechada el pasado 19 de agosto, ya está publicada en el BOPA y ha entrado en vigor. Los avilesinos tienen una nueva causa de multa establecida. Si no está debidamente colocado el recibo de la ORA y es perfectamente visible desde el exterior, tendrán que abonar esa multa de 90 euros.

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