El Oviedo se enfrenta a sus fantasmas

Í. Domínguez OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Los jugadores del Oviedo se conjuran antes de un partido en el Tartiere.Los jugadores del Oviedo se conjuran antes de un partido en el Tartiere
Los jugadores del Oviedo se conjuran antes de un partido en el Tartiere

Los azules no han ganado fuera en todo lo que llevamos de año y pierden más del 50% de los puntos ante los rivales de abajo

18 may 2016 . Actualizado a las 20:24 h.

El de este fin de semana no va a ser un domingo cualquiera para el Real Oviedo. Su partido ante el Almería no solo cerrará la jornada número 39 de la Liga Adelante --cuando salten al Estadio de los Juegos del Mediterráneo los azules ya sabrán que es lo que han hecho sus rivales-- sino que además supondrá un doble reto en la lucha por ahuyentar los fantasmas del fracaso. Que en el caso carbayón vienen disfrazados de equipo que lucha por la permanencia y de encuentro lejos del Carlos Tartiere. Porque esos están siendo el verdadero talón de Aquiles para un equipo que, a pesar de todo, mantiene casi intactas todas sus aspiraciones. Se suele apelar a la frialdad de los números y estos pueden incluso dejar congelados a los aficionados cuando se fijan en ciertos detalles.

Hay que quedarse primero con lo que ocurre cuando el equipo sale de la capital del Principado. Los hombres de David Generelo llevan sin ganar fuera de casa 5 meses y 6 días o lo que es lo mismo, una vuelta entera sin sumar los tres puntos como visitante. La última vez que lo hicieron fue el año pasado, el 13 de diciembre para ser exactos. Por aquel entonces, el equipo dirigido por Sergio Egea vencía por un gol a dos al Mirandés, casualmente el último equipo en pasar por el Tartiere el pasado fin de semana. Desde entonces los carbayones han jugado fuera 10 partidos, acumulando 6 empates y 4 derrotas. Es decir, en lo que va de 2016 el equipo azul solo ha sido capaz de sumar media docena de los 30 puntos en juego. Sin duda un lastre demasiado grande que no está permitiendo que la escuadra azul se haya disparado en la clasificación.

Pero si los partidos fuera son un fantasma, los emparejamientos ante los equipos que luchan por evitar el descenso no lo son menos. Si se analizan únicamente los enfrentamientos con los seis últimos clasificados -- Bilbao Athletic, Albacete, Llagostera, Almería, Ponferradina y Mallorca-- el Oviedo no ha conseguido sumar ni si quiera el 50% de los puntos en liza. A día de hoy el registro es de 15 de los 33 en juego. Dándose incluso el doble caso --ante Bilbao Athletic y Mallorca-- de haber sumado solo un punto en el doble enfrentamiento. O haber dejado de sumar 5 y 5 para aquellos que ven el vaso medio vacío.

Por eso no son de extrañar arengas del estilo: «Vamos a por los tres puntos sin fijarnos en que llevamos mucho sin ganar fuera. Tenemos que olvidar esa losa y ser positivos». Palabra de Néstor Susaeta, uno de los hombres fuertes de este vestuario que remataba su reflexión con un contundente «los partidos con estos rivales son incluso más complicados. El Almería tiene muchas urgencias pero nosotros más».

El Oviedo lo tiene en su mano. A cuatro jornadas para el final de la liga lo mejor que se puede decir es que los carbayones dependen de sí mismos para meterse en play off. Sin descartar que el más mínimo fallo de los de arriba les puede poner en bandeja un regalo de Reyes con siete meses de antelación. Pero todo eso pasa por hacer frente a esos fenómenos paranormales que tanto le quitan el sueño a la afición azul. El domingo toca ponerse el traje de Cazafantasmas.