Jon Erice, pieza clave del vestuario carbayón y referente para la afición, hace un repaso a la actualidad del conjunto azul
20 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.No está siendo un año fácil para Jon Erice en el Real Oviedo. Pieza clave durante las tres últimas temporadas dentro del vestuario carbayón y referente para una afición que, en parte, ha perdido su fe en él. Erice no se muerde la lengua al hablar de lo sucedido hasta ahora en el conjunto azul, pero también es consciente de la oportunidad que su equipo tiene ante sí. El 6 del Oviedo vuelve a hablar claro y reconoce en esta entrevista a LA VOZ DE ASTURIAS que «con la ayuda de nuestra afición podremos soñar. Sin ella será imposible».
Voy a utilizar palabras de un amigo suyo dentro de la plantilla del Oviedo que es Néstor Susaeta, que decía que «al que no le gusten estos cuatro partidos que restan para acabar la liga tendría que dejar el fútbol».
Totalmente de acuerdo, y? nos haría un favor. Si no está con la cabeza bien puesta en sumar para el equipo y en conseguir algo que podría ser tremendamente bonito, lo que tiene que hacer es apartarse y dejar a los que tengan ganas.
-¿Tiene ganas?
-Pues muchas, la verdad. Después de un año muy largo, van 38 semanas, que sería una temporada completa en otra categoría, aquí todavía nos quedan 4 que además son las más difíciles de la temporada. Esto quiere decir que estamos en el buen camino y que nos puede dar mucho a todos.
-En la temporada pasan muchas cosas, ¿cree que a lo largo de las jornadas se han desgastado demasiado?
-Sí, hemos pasado una época de altibajos a todos los niveles, emocionales y futbolísticos y creo que ya lo hemos superado. Entramos en una fase decisiva, sin vuelta atrás que empieza este domingo en Almería.
-Si pudiese rebobinar, ¿cambiaría algo de lo sucedido en los últimos meses?
-Pues no lo sé. Las cosas pasan en los momentos que pasan y en la vida prácticamente es imposible que dos situaciones se repitan de la misma manera y con los mismos condicionantes. Quizá a nivel individual, en momentos puntuales, hubiese actuado de alguna otra manera internamente, siempre desde el punto de vista de Jon Erice.
-¿Lo dice por no haber atajado antes el tema de la salida nocturna en Mallorca?
-Puede que esa sea una de las cosas pero, haciendo balance de todo el año, han sucedido acontecimientos que he dejado pasar y no debía haber hecho. Pero formamos parte de un colectivo y lo primero y lo más importa es el club. Las cosas hay que arreglarlas de puertas para adentro y no dedicarse a hablar fuera. El Real Oviedo está por delante de intereses individuales y para mí siempre ha sido así.
-¿Le da la sensación de que se está siendo injusto contigo?
-No lo sé, no controlo mucho lo que pasa fuera. Hay gente que trabaja en el club para que nos llegue lo menos posible y no estar influenciados. Para hacer determinados juicios, prefiero esperar a que acabe la temporada. Sé de primera mano que el club me protege y se interesa por mí, me siento valorado y eso para mí es muy importante, porque entiendo que he hecho las cosas como se deben hacer. Aunque seguro que habré cometido errores, sin ser consciente de ellos a día de hoy, seguro que en junio y con la temporada acabada, rebobinaremos y con la cabeza fría, me sentaré a hablar con algunas personas e intentaré dejar todo bien claro.
-Noto cierto resentimiento con algo o con alguien.
-Resentido no. Ahí dentro (refiriéndose al vestuario), a nivel individual, siempre he antepuesto el club a mis propios intereses y creo que así se debe hacer. Siempre he actuado a cara descubierta y ello me ha costado situaciones que no esperaba, pero en junio me sentaré con quien tenga que hacerlo y dejarlo todo claro. Ojalá sea con el objetivo cumplido y no haya nada malo que recordar de esta temporada.
-¿Le sorprendió la salida del club de Carmelo del Pozo?
-Sí, sinceramente me sorprendió el momento. Controlo la parcela deportiva como es lógico, pero ni quiero ni debo hacerlo sobre la institucional. Realmente, no me lo esperaba, pero el club decide y nosotros debemos respetar sus decisiones. Creo que Carmelo antepuso el interés del Real Oviedo al personal y seguro que no fue una decisión fácil por parte de la entidad. Ahora solo queda pensar en estas cuatro semanas.
-Ser capitán del Oviedo conlleva trabajo extra, ¿verdad?
-Sí, está claro pero yo siempre he dicho que Diego Cervero es el capitán del Real Oviedo y los demás somos segundo, tercero y cuarto capitán. El trabajo extra depende de cada uno. Yo suelo implicarme mucho en lo que hago. Llevo tres años aquí y son de los mejores tanto en el plano personal como el profesional y por eso me implico al máximo. No soy quien para juzgar mis errores o aciertos como capitán, pero me siento muy protegido por el club.
-Su filosofía es el partido a partido, pero permítete la licencia de soñar. ¿Dónde se ve el 19 de junio?
-Depende de la hora (se ríe). Me veo ascendiendo a primera división, igual ha sido antes o ese día, no lo sabemos, si es por soñar me veo consiguiendo el ascenso con el Real Oviedo a primera división. Un año después estamos en una situación privilegiada en otra categoría y con otro objetivo. Nosotros vamos a dejar absolutamente todo lo que tenemos para conseguir dar otro paso más.
-Quedan dos partido en casa, Leganés y Osasuna, ¿le pide algo al aficionado del Oviedo?
-Nunca le he pedido nada. El jugador no se tiene que dedicar a pedir, tiene que dar, pero cuántos más seamos mejor. Necesitamos el empuje de nuestro campo y de nuestra gente y estoy seguro de que lo van a hacer. La afición siempre ha estado con el Real Oviedo en los momentos malos y en los buenos y van a tirar del equipo y del Club. Con ellos podremos soñar pero sin ellos es prácticamente imposible.