Jon Erice cumplirá ante el Leganés su centenario con la camiseta azul
25 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Suele decirse aquello de que la afición del Real Oviedo, para bien y para mal, es muy dinámica pero en ocasiones autodestructiva. Seguramente está en el ADN de quienes durante más de una década han tenido que sufrir, con y por su equipo. Quizá por esa capacidad de aguantar carros y carretas, o de obsesionarse hasta la tozudez en salvar a un equipo que estaba casi muerto, los carbayones tienen ciertos 'derechos' inalcanzables para otros aficionados.
Uno de esos privilegios debe ser el oscuro placer masoquista que sobrevuela sus cabezas después de un resultado negativo. Cada mal momento deportivo acaba convirtiendo en TT -tendencia- a quien ose cruzarse en su camino. Sin necesidad de que el árbitro pite el final del partido las redes sociales se incendian con kamikazes que rehuyen de su entrenador, de determinados futbolistas o incluso de sus trasatlánticos gestores. Pero nunca de sus colores o escudo.
Si a algo es fiel el oviedista es a ese trozo de tela azul convertido en patria querida 365 días al año. Quizá por eso, porque el sentimiento puede más que la razón, o porque también hay razones para ello, lo que el domingo es negro, el lunes adquiere tonos marengo y con el paso de los días, casi sin que se den cuenta, el blanco de la claridad vuelve a alumbrar su camino.
Y llegamos al miércoles, hoy, a 24 horas de un partido decisivo. Momento que aprovechan los carbayones para llenarse de argumentos que les permitan seguir creyendo, porque haberlos, haylos y en La Voz de Asturias hemos recopilado alguno de ellos:
1.- Porque el equipo vuelve a jugar en el Carlos Tartiere. Y ahí el Oviedo sí que es el líder de la categoría. Los azules encabezan la clasificación de los puntos sumados en casa y pueden presumir de haber sacado adelante el 70 por ciento de los que se han puesto en juego en el feudo oviedista.
2.- Porque siempre compiten ante los grandes. Y el Leganés lo está siendo en esta Liga Adelante. El Oviedo ha demostrado esta temporada que es solvente y fiable ante los clubes de la zona alta de la tabla. Sin ir más lejos lo demostró hace tres semanas ante el Córdoba y con un futbolista menos durante casi 45 minutos.
3.- Porque el '6' está de aniversario. Para uno de los capitanes, Jon Erice, el de mañana jueves será un partido especial. Ante el Leganés sumará su partido número 100 con la camiseta del Real Oviedo. La misma con la que hace hoy un año menos seis días se regalaba uno de los mejores momentos de su vida futbolística. Hace 12 meses en el Carranza y parece que fue ayer.
4.- Porque el play off ha sido el hábitat natural de este equipo. Desde que comenzara la temporada los carbayones han estado en puestos de promoción de ascenso a primera división en 26 de las 39 jornadas disputadas. Aunque a día de hoy sea de forma moral, esta regularidad les debería hacer merecedores del premio final.
5- Porque el Tartiere quiere albergar el partido con mayor asistencia de la categoría. Un privilegio que desde la pasada jornada ostenta la visita del Nàstic a Zaragoza. La Romareda computó un total de 23.763 asistentes. Superando así el registro del Real Oviedo vs. Alavés (22.650).
6.- Porque el destino ha fletado un último vuelo para soñar. El Oviedo ha fallado, pero también lo han hecho sus rivales. De no haber sido así todo el pescado estaría vendido. La fortuna o la falta de ella han jugado para que en la temporada del regreso aún haya otra oportunidad. Y ello no debe ser por casualidad.
7.- Y sobre todo porque la afición no va a fallar. El club ha puesto de su parte favoreciendo la asistencia de aficionados y estos volverán a estar a la altura. Colas en la tienda oficial, goteo en las oficinas... Cuando suene el pitido inicial habrán desaparecido fantasmas, rencores o reproches. Durante los 90 minutos de partido no habrá más rival o enemigo que el Leganés.