El lunes volvió a entrenar con el grupo y podría entrar en los planes de Hierro para Getafe
13 sep 2016 . Actualizado a las 19:03 h.Tras el partido del pasado domingo en el Tartiere, el centro del campo del Oviedo ha tenido un respiro. Las críticas por la falta de creación en Mallorca y Murcia se quedaron a un lado y el punto de mira pasó a centrarse en la falta de acierto de cara a puerta.
La primera parte ante el Mirandés dejó ver buen fútbol y buena circulación del balón ante un equipo que, cuándo veía traspasada su primera línea de tres, se mostraba claramente superado por la inferioridad numérica en esta parcela. En la segunda parte, ya con el cansancio físico propio de jugar tres partidos en siete días, volvió a hacerse patente la necesidad de alguien más creativo en el centro del campo. Un nexo entre el medio campo y, Michu y Toché. La única manera de que el balón llegase a los jugadores de arriba era entrando por las bandas y es entonces cuando se echó en falta la frescura de la primera mitad.
La figura de Rocha
David Rocha puede ser considerado como un centrocampista total, aunque con mayor fijación por las labores de ataque. Esto es lo que demostró en Segunda División B y como le recuerdan en el Nástic de Tarragona, equipo en el que tuvo mayor éxito.
El jugador cacereño ha sido definido tradicionalmente como un jugador creativo y de calidad, pero en Tarragona ya demostró su capacidad de sacrificio y su alma de capitán. De esta ciudad se fue como un auténtico héroe tras ser uno de los jugadores claves en el regreso de los catalanes al fútbol profesional. En su último año en la división de bronce jugó un total de 2946 minutos en 34 partidos y consiguió hacer siete goles.
Aún teniendo mucho que demostrar en esta categoría, parece que podría ser una pieza clave en el nuevo Oviedo de Hierro, como ya demostró en los poco minutos que disputó en pretemporada antes de caer lesionado.
En el doble pivote que plantea el técnico malagueño por detrás del mediapunta, parece evidente la necesidad de alguien que aporte más juego y ese podría ser el jugador extremeño. Erice y Torró responden a un perfil demasiado parecido. Edu Bedia no termina de confirmar las buenas sensaciones de la pretemporada y Vila, que también responde al perfil de los ya mencionados, parece no entrar demasiado en los planes del nuevo técnico.
Después de una temporada extraña en la que, tras jugar 20 partidos con el Nástic, Rocha decidió irse al Houston Dynamo de la MLS americana, llegó a Oviedo con muy buenas referencias. Ahora, a sus 31 años, podría tener ante sí su última oportunidad de hacer algo importante en el fútbol profesional.