El fútbol queda en un segundo plano en Getafe para ayudar al pequeño Aitor, que sufre una rara enfermedad genética
14 sep 2016 . Actualizado a las 23:16 h.El próximo domingo en Getafe se juega un partido mucho más importante que el del Real Oviedo. Los protagonistas de la campaña «El sueño de Aitor» estarán cerca del Coliseum Alfonso Pérez vendiendo unas pulseras que, costando dos euros, tienen un gran valor.
Conoce a Aitor
Aitor es un niño de siete años que padece el síndrome de Wolf-Hirschhorn, el cual consiste en una deleción en el cromosoma 4, es decir, carece de una parte de ese cromosoma, y le sobra parte del cromosoma 8. La complicada situación del pequeño se ve agravada por los problemas económicos que esta supone, ya que las terapias que ayudan a este tipo de pacientes no son en absoluto baratas.
Gema, la madre de Aitor, está en contacto con la madre de una niña con la misma enfermedad que, gracias a la terapia a la que acude, ha mejorado notablemente. Aitor y esa niña tan sólo se llevan tres meses pero la mejoría de la pequeña es evidentemente mayor que la de él. Es ahí donde nace la idea de vender pulseras, con el único fin de mejorar la vida del pequeño Aitor y conseguir que este goce de una mayor independencia en un futuro.
Esta iniciativa surge a finales de junio, pero cuando realmente explota es al cruzarse con el mundo del fútbol. La familia de Aitor logra ponerse en contacto con el jugador del Getafe, Jorge Molina. Este les invita a ir a un entrenamiento del equipo para promocionar allí sus pulseras y conseguir así hacer más visible su situación. Después de esa visita y tras colgar en Twitter una foto de Aitor con la camiseta del club madrileño, una radio relacionada con el equipo se pone en contacto con la familia de Aitor y da comienzo un rápido crecimiento de esta bonita iniciativa. La asociación de peñas azulonas también se suma al movimiento y les ofrece poner un stand en las inmediaciones del estadio para vender allí sus pulseras, haciendo así que toda la afición del Getafe supiera del problema de Aitor. «Jamás pensé que pudiera llegar a tener tanta repercusión», comenta la madre de Aitor.
Las tres terapias a las que el joven madrileño tiene que acudir suman un total de 500 euros al mes, una cifra difícil de abarcar para una familia de clase media-baja. Estas cuotas mensuales se suman al gasto que supondrá cambiar la silla adaptada con la que Aitor se mueve. La silla ya tiene cuatro años y una nueva rondaría los 2.500 euros. Gema sueña con poder ver caminar a su hijo: «Está empezando a dar unos pocos pasos y este es el comienzo a un futuro más independiente para Aitor». «Si un hijo ya supone un gasto importante, esta enfermedad hace que todo se multiplique, supone un gasto constante», ha comentado.
Cómo ayudar a Aitor
Este domingo, antes del partido que enfrentará al Real Oviedo con el Getafe, habrá un puesto donde comprar las pulseras «El sueño de Aitor» en «La casa del aficionado», sede de la asociación de peñas azulonas. Debido a un problema de imprenta quizás no haya pulseras suficientes para satisfacer toda la demanda que se espera tener este fin de semana, pero la familia de Aitor se pondrá en contacto con las peñas que deseen colaborar y les mandarán las que quieran en cuanto las tengan disponibles de nuevo.
Las pulseras cuestan dos euros cada una, pero esta no es la única manera de colaborar. Aitor tiene una cuenta en la que quien quiera puede aportar su grano de arena, que al fin y al cabo es lo importante y bonito de esta iniciativa.
AITOR CABA GOMEZ
ES75 2100 6883 8201 0009 0485
CaixaBank
Es el turno de los oviedistas
El domingo la afición azul que se desplace al Coliseum Alfonso Pérez tiene la oportunidad de ayudar al joven madrileño acudiendo al stand previamente mencionado donde se podrán adquirir sus pulseras. Gema espera que este partido supere las ventas que se produjeron la pasada jornada, donde no hubo la colaboración esperada. Si hay algo que motive a la afición oviedista es un reto de estas características, y no hay ninguna duda de que, tanto los getafistas como los carbayones, harán de esta jornada una fecha para recordar por Aitor y su familia.