Entrenadores en el punto de mira

Tras 18 jornadas, ya son siete los técnicos despedidos, una de las cifras más altas de los últimos años


Oviedo

Dos días después de la abultada derrota en casa del Mallorca ante el Valladolid (0-3), el club bermellón anunció el despido de Fernando Vázquez. El entrenador gallego es el séptimo técnico en lo que va de Liga123 en ser destituido.

El primer entrenador en caer fue Esnáider. El Getafe despidió al argentino tras la disputa de la séptima jornada. Dos semanas después, el Alcorcón relevaba de su cargo a un Cosmin Contra que había llegado en verano al club alfarero. Luego llegaron los despidos en el Zaragoza, Rayo, Mirandés, Córdoba y por último el ya mencionado Mallorca.

Temporada tras temporada, podemos observar a equipos que mejoran sus resultados con un cambio de técnico y equipos que siguen igual o incluso empeoran. Vamos a ver cómo está afectando el cambio de entrenador a los dos clubes que antes despidieron a su primer técnico, es decir, el Getafe y el Alcorcón.

Los azulones destituyeron a Esnáider al término de la jornada 7. Para sustituirlo eligieron a Bordalás, técnico que ascendió la temporada pasada con el Alavés. Esta es la trayectoria del Getafe, siendo señalada con un punto rojo la jornada en la que Bordalás se hizo cargo del equipo:

Resulta evidente que el cambio de entrenador ha beneficiado al Getafe. Bordalás cogió al equipo penúltimo en la jornada 7. Ahora, en la 17, es cuarto.

El caso del Alcorcón es distinto. Contra fue despedido tras jugarse la jornada 9 y su lugar lo ocupó Julio Velázquez. Esta es la trayectoria de los alfareros:

En dos meses, el conjunto de Santo Domingo no ha sufrido una revolución considerable. Los madrileños siguen en la parte baja de la tabla y, de momento, el juego no es muy diferente al realizado anteriormente.

Cabe destacar que cinco los entrenadores despedidos lideraban un proyecto que tenía como objetivo claro el ascenso. Los clubes españoles en general, y los de la Segunda en particular, no destacan por su paciencia. Al mínimo resbalón se opta por dar un giro al proyecto y relevar al entrenador de turno. Sandoval, Oltra, Milla, Vázquez y Esnáider contaban, a priori, con la confianza de la directiva y el apoyo de su afición, pero un comienzo de temporada no deseado les ha llevado al paro.

Sorprende el caso del Mirandés. El club de Miranda ascendió a la división de plata por primera vez en su historia en la temporada 11/12. Desde entonces solo han contado con tres entrenadores. Tras salvar el equipo, Carlos Pouso abandonó el club en verano de 2013, siendo Gonzalo Arconada el elegido para dirigir al equipo. Tras 18 jornadas, fue despedido y su puesto lo ocupó Carlos Terrazas. Un Terrazas que ha sabido liderar el proyecto, salvando al equipo holgadamente en las dos temporadas completas que ha estado. Por esto sorprende tanto su sustitución, anunciada la semana pasada.

Lo del Real Zaragoza ya no sorprende tanto. Los aragoneses llevan con esta cuatro temporadas consecutivas en Segunda División, y en las cuatro han tenido dos entrenadores. Nunca se ha destacado La Romareda por ser una plaza sencilla para técnicos y jugadores, pero esta inestabilidad es demasiado hasta para ellos. Como curiosidad, las otras dos temporadas que el Zaragoza ha estado en esta categoría en el presente siglo, el entrenador (Paco Flores en la 02/03 y Marcelino en la 08/09) aguantó en el cargo todo el curso y el conjunto maño acabó ascendiendo.

Desde la temporada 09/10 no se habían despedido 7 entrenadores antes de la jornada 18. En los últimos 10 años, solo en la 08/09 (9 entrenadores) y en la 06/07 (8 entrenadores) se ha superado esta cifra. En una categoría en la que la distancia entre los equipos llamados a ascender y entre los que se juegan no bajar es cada vez menor, llegando al punto de ser casi inexistente (la actual temporada es, con los datos en la mano, la más igualada desde que nació el formato de 22 equipos), no tiene sentido que se siga confiando tan poco en los proyectos. 

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