Lanzarote y Michu, nueve años después

Ambos jugadores fueron miembros del Real Oviedo en la fatídica temporada 06/07

Michu y Manu Lanzarote, jugador del Zaragoza y ex del Real Oviedo
Michu y Manu Lanzarote, jugador del Zaragoza y ex del Real Oviedo

Oviedo

Si hay una temporada (además de la 02/03) que el oviedismo recuerda amargamente es la 06/07. El conjunto carbayón afrontaba su segundo curso en Segunda B y Toño Velázquez fue el entrenador elegido por la directiva. Puesto que la temporada estaba siendo decepcionante, el Oviedo acudió al mercado de invierno, fichando a varios jugadores para intenta mejorar la plantilla. Así llegó un joven zurdo de 22 años llamado Manu Lanzarote. Lo cierto es que su llegada, junto con la del resto de fichajes, no supuso una mejoría en el equipo. Pasaban los partidos y el Real Oviedo cada vez tenía peor pinta.

Veinticuatro jornadas después y con el equipo en decimosexta posición (fuera del playoff de descenso a 3ª), Toño Velázquez es destituido y Ramiro Solís le releva en el cargo. El Oviedo estaba en caída libre y con Solís lo confirma: Seis partidos que acaban con un balance de una victoria, dos empates y tres derrotas.

Ya con Ismael Díaz Galán en el banquillo, el club carbayón afronta los últimos ocho partidos de Liga en puestos de descenso, de los que no saldría en toda la temporada. Galán no consiguió ganar ni un partido y el Real Oviedo se vio abocado a un terrible descenso a 3ª. Y esta vez en el campo, no en los despachos.

En medio de este ambiente caótico tanto institucional como deportivo, Lanzarote y Michu fueron durante casi cuatro meses compañeros de equipo. Mientras que el ovetense seguía siendo considerado como la gran esperanza del oviedismo, el barcelonés era un completo desconocido para la afición del Tartiere. Desde su llegada a Oviedo, Lanzarote no contó mucho para ninguno de los tres técnicos que tuvo, saldándose su estancia en el club carbayón con un total de 272 minutos jugados y dos goles. Goles que llegaron a cinco jornadas del final, en el Real Oviedo-Real Sociedad B disputado en el Carlos Tartiere. Con 0-2 en el marcador, Díaz Galán dio entrada a Lanzarote y este respondió anotando dos goles de bella factura. Al final, el filial donostiarra marcó en el tiempo de descuento y el Oviedo quedó al borde del abismo de la Tercera.

Tras aquella nefasta temporada, Michu y Lanzarote separaron sus caminos y ambos abandonaron el club carbayón. El catalán se fue a su ciudad, a jugar al Sant Andreu, por entonces en 3ª. Allí fue héroe y consiguió el ascenso a 2ªB. Ya en la categoría de bronce, jugaría dos playoff de ascenso a 2ª con los cuatribarrados, pero en los dos cayeron eliminados.

Tras un brevísimo paso por el Atlético Baleares, Lanza fichó por el Eibar para la temporada 10/11. Allí firmaría un gran curso, quedando primeros del grupo 2 de la 2ªB y cayendo en la fase de campeones ante el Sabadell.

Precisamente el Sabadell, conjunto que privó al Eibar del ascenso, fue el siguiente equipo de Manu Lanzarote. Con los arlequinados jugó dos temporadas en Segunda a un altísimo nivel, tanto que en la Nova Creu Alta le consideran uno de los mejores jugadores de su historia.

Sus buenas temporadas en Sabadell le valieron su fichaje por el Espanyol, debutando en la máxima categoría del fútbol español a los 29 años. En la siguiente temporada, Lanza es cedido al Alavés en el mercado de invierno, donde firma una gran segunda vuelta. Luego vino una aventura nada afortunada por Grecia, en el Asteras Tripolis, que finalizó pronto cuando en el pasado invierno recaló en el Zaragoza, donde ya es pieza clave del proyecto.

Ahora, nueve años después, Lanza y Michu se reencontrarán en un campo de fútbol. Si bien las circunstancias no permitieron al oviedismo disfrutar de ambos en la 06/07, el domingo tendremos la oportunidad de vivir un duelo muy atractivo en La Romareda entre dos jugadores que, por caminos bien diferentes, han logrado ser reconocidos en el mundo del balompié.

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