La reacción llegó tarde

El Oviedo cayó 2-1 en La Romareda a pesar de su mejoría en el tramo final del encuentro

Varela celebra su gol frente al Zaragoza
Varela celebra su gol frente al Zaragoza

Oviedo

Llegaban a La Romareda dos equipos con mucho que demostrar ante sus aficionados. El Zaragoza estaba más necesitado de puntos para no descolgarse de los puestos altos de la tabla, mientras que el Oviedo estaba inmerso en una guerra que era más de sensaciones que de resultados.

Los de Fernando Hierro necesitaban resarcirse de las últimas dos goleadas recibidas lejos del Tartiere y para eso decidió confiar en la misma alineación que le dio la victoria en la pasada jornada frente al Nástic.

Las malas noticias no tardaron en llegar para los azules. En el minuto 4 Michu ejecuta un tiro lejano que suponía la primera ocasión de los visitantes, el ovetense se hace daño en el golpeo y provoca el primer cambio del encuentro. El elegido para entra fue Jonathan Pereira.

A partir de ahí, nuevo partido con nuevo planteamiento. Pereira aportaba más a la hora de presionar pero obligaba a enfocar el ataque de una manera completamente distinta. Los azules tardaron en sentirse cómodos prácticamente hasta que se vieron por debajo en el marcador. En el minuto 17, después de un tramo inicial en el que el Oviedo se dedicó a aguantar sin hacer daño, un despeje del portero zaragocista, Irureta, llegaba a las botas de David Fernández. El central madrileño realizó un mal control que dejó a Ángel en una situación de uno contra uno con el 5 azul. El delantero demostró su calidad y no perdonó. Autopase, potencia en el arranque, velocidad y golpeo de interior al lateral (1-0).

El Oviedo se ponía por debajo y regresaban los fantasmas del pasado. Lejos de confirmarse la actitud de anteriores ocasiones, parecía que el conjunto azul daba un paso adelante pero continuaban sin llegar las ocasiones.

Poco dura la alegría en casa del pobre. El Zaragoza volvió a las andadas comandado por Cani, Lanzarote, Javi Ros y Ángel. Los locales realizaban pequeñas embestidas para desesperación de los zagueros azules.

Hasta tal punto llegó la desesperación que en una incomprensible acción, Héctor Verdés se borró del encuentro con una tarjeta roja clara e innecesaria. Lanzarote llegaba a un balón en banda que aparentemente no suponía gran peligro. Incomprensiblemente, el central valenciano llegó en velocidad y realizó una entrada de «tijera» a la altura de las rodillas del extremo.

Linares era el sacrificado tras la expulsión y Óscar Gil el elegido para entrar al terreno de juego. Llegaba el descanso y el Oviedo perdía 1-0, con diez jugadores, sin Michu, sin Verdés, y con un solo cambio para realizar.

Remar para morir en la orilla

La segunda mitad se planteaba como una gran cuesta arriba para un Oviedo con pocas opciones.

El Zaragoza salió a matar el partido y así lo hizo. Después de algún acercamiento y una gran triangulación, un balón le llegaba a Ángel en el segundo palo en una situación manifiesta de gol. Cuando el 9 solo tenía que empujarla, Óscar Gil llegó desde atrás para llevarse por delante al delantero y evitar, al menos en primera instancia, el segundo gol.

Al ariete no le tembló el pulso a la hora de ejecutar la pena máxima y puso el 2-0 cuándo aún quedaban 40 minutos por delante.

Desde ese instante se vio un partido muy distinto. Con algún fogonazo de los hombres de ataque y dos equipos que parecían sentirse cómodos mientras corriese el reloj. Los azules parecían más preocupados de no encajar que de marcar y los maños olían la sangre e intentaban aumentar la cuenta en jugadas aisladas.

Por su parte, Fernando Hierro buscó una tímida reacción dando entrada a Varela en banda izquierda en el minuto 75. Así alineaba una defensa de tres formada por: José Fernández, David Fernández y Christian Fernández; y un centro del campo de cuatro hombres, en el que Varela actúa de volante.

El Oviedo continuaba con tímidos acercamientos, gran parte de ellos a balón parado, pero poco había que hacer mientras siguiese corriendo el tiempo. A punto estuvieron Torró y Toché de lograr el 2-1 cuando se rondaba el minuto 80. Al menos la actitud era bien distinta a la mostrada en las últimas salidas.

En el 86 la presión cambiaba de bando. Una falta a Toché en la frontal del área terminaba en el 2-1. Varela cogió la pelota decidido y, tras recibir los ánimos de Christian Fernández, la puso lejos del alcance de Irureta de falta directa.

El nerviosismo llegaba a La Romareda con 4 minutos por delante. Y a punto estuvo David Fernández de poner el empate en el 89 con un remate de espuela que no logró conectar bien con el esférico.

El Zaragoza perdió tiempo y dejó morir un encuentro en el que se llevaron unos merecidos tres puntos a pesar de mostrar una pobre imagen.

Ficha técnica

Real Zaragoza: Irureta; Bagnack, Marcelo Silva, Cabrera, José Enrique; Zapater, Javi Ros (Erik Morán, min.83); Lanzarote (Casado, min.89), Cani, Xiscu (Dongou, min.74); y Ángel.

Real Oviedo: Juan Carlos; José Fernández, David Fernández, Héctor Verdés (expulsado, min.44), Christian Fernández; Torró, Erice, Susaeta (Varela, min.76), Linares (Oscar Gil, min.44); Michu (Jonathan Pereira, min.5) y Toché.

Goles: 1-0 (Ángel, min.18), 2-0. (Ángel, min.49 (p.)); 2-1. (Varela, min.85)

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