«No es de recibo que un club como el Oviedo tenga un césped como este»

J.B. OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Gonzalo González

Tras cada partido en el Tartiere, los jugadores muestran su descontento con el estado del campo

19 dic 2016 . Actualizado a las 08:27 h.

El estado del césped del Carlos Tartiere lleva en boca de todos desde el inicio de la presente campaña. Las malas condiciones del estadio desde su construcción, unidas a las malas decisiones en cuanto a contrataciones, han provocado que se esté viendo el peor césped de los últimos años. Los resbalones son continuos, los jugadores temen sufrir lesiones y resulta imposible realizar un fútbol con el balón como protagonista. Una realidad que es así tanto para locales como para visitantes.

Desde el club ha ido evolucionando el discurso respecto al tema. En un principio se optó por la moderación con unas palabras pronunciadas por Joaquín Del Olmo en las que aseguró que «no es momento para buscar culpables si no para buscar soluciones». De esta manera, los azules tendían la mano al Ayuntamiento.

Con el paso de los encuentros, el tapete comenzó a verse cada vez peor, provocando quejas en jugadores y técnicos, locales y visitantes. En la Junta General de Accionistas que tuvo lugar el pasado miércoles, este era uno de los temas a tratar de manera inevitable. Fue el primer punto que se planteó en el turno de ruegos y preguntas.

Jorge Menéndez Vallina, Presidente del Real Oviedo, no dudó en tomar la palabra y aprovechar para «dar un capón al Ayuntamiento»: «Lo que cuesta 100 no se puede hacer por 50. Creo que se debía haber hecho una reforma más en profundidad. Lo que queda ahora es tener con el césped un cuidado y unos procedimientos más intensivos para que podamos ver un mejor juego».

Con estas últimas palabras, Vallina reflejó el nivel de frustración que existe en el club en cuanto al tema de césped y abrió la senda por la que continuó su discurso ayer Fernando Hierro. El técnico malagueño habló con resignación de un tema que ya parece cansarle. «Ojalá mejore el césped, pero poco más hay que decir. Es lo que tenemos, no hay otra cosa», espetó en sala de prensa.

Los últimos en hablar han sido dos de los jugadores que cada quince días sufren con el estado del verde. Rocha y Linares también mostraron su malestar, siendo este último el más duro en sus declaraciones: «El césped es una vergüenza. No es de recibo que un club como el Real Oviedo tenga el césped que tiene».

Veremos si de cara al próximo partido como locales, para el que aún queda casi un mes, el Real Oviedo encuentra alguna solución, al menos temporal, para que el tapete aguante lo máximo posible. Lo que parece claro es que la solución definitiva pasa por una obra duradera y costosa que no podrá tener lugar mientras esté la liga en juego.