Los azules ya vencieron allí la pasada campaña con doblete de Toché, remontando el gol de Álex Ortiz (1-2)
09 feb 2017 . Actualizado a las 18:01 h.Después de cinco derrotas consecutivas fuera del Carlos Tartiere, el Real Oviedo tiene una necesidad imperiosa, y no es otra que sacar algo positivo de Anduva, campo que visitó hace catorce meses, donde cosechó la victoria por 1-2.
Esta fue la última que consiguió el equipo azul en la 2015-16. La racha sin victorias lejos de su feudo se rompió en Cádiz, ya en la presente temporada, cuando los de Hierro se llevaron el triunfo por cero goles a dos, con tantos de Linares y Toché. Fue de largo el partido mas serio que hicieron los oviedistas fuera de su estadio en este primer tramo liguero.
Volviendo al encuentro ante el Mirandés, apuntaba este miércoles en sala de prensa el propio Toché, que la de diciembre de 2015 en Anduva fue de las victorias más satisfactorias a nivel de grupo. Señaló que a pesar de no realizar un gran partido, el equipo supo sufrir para darle la vuelta al marcador, tras adelantarse Álex Ortiz de cabeza para el equipo burgalés.
El delantero murciano apelaba a la unión del vestuario para cambiar esta dinámica negativa en la que se ha metido el Oviedo en las últimas salidas a domicilio, donde ha caído goleado en cuatro de los últimos cinco partidos. El de Santomera reconoce que si no logran cambiar esta dinámica negativa, será harto complicado que puedan meterse en puestos de playoff de ascenso.
Uno de los grandes males que tiene el equipo carbayón le está costando mucho sobreponerse a cualquier contratiempo. La fragilidad del equipo es manifiesta en cuanto encaja un gol, y a partir de ahí se bloquea y no es capaz de revertir la situación.
El domingo a las 18 horas veremos si las palabras de Toché han surtido efecto dentro del vestuario. Si sobre el campo se presenta un Oviedo mentalmente fuerte, con claridad de ideas, y que no se rompe a la mínima adversidad. Los azules tienen que convencerse que la puerta a cero es casi indispensable si quieren volver con los tres puntos de Miranda. Tienen y deben ofrecer una mejor versión de si mismos, para no defraudar de nuevo a los más de 700 aficionados que apoyarán a los suyos, algo habitual cuando el equipo juega fuera de la capital asturiana.