Aprovechando las dos jornadas consecutivas fuera de casa se intentará poner solución al problemático verde
07 mar 2017 . Actualizado a las 19:21 h.Una vez más los focos se vuelven a fijar en el terreno de juego del templo carbayón, que por enésima vez se tratará de arreglar con el único fin de proteger el físico de los jugadores que tienen que jugar sobre él, una vez cada dos semanas en caso del Real Oviedo. Son tantas la quejas de los futbolístas carbayones como los de otros equipos que no quedaba otra que hacer algo al respecto, sólo queda esperar por los resultados.
Si bien es cierto que desde hace varios partidos parece notarse una leve mejoría en el verde, también cabe comentar que la situación de la que venía era fácilmente mejorable. Tropezones, resbalones y caídas por causas ajenas al fútbol dejaban claro que arreglar este problema era algo vital para el devenir del equipo ovetense.
Esta mañana daban comienzo las obras y, en el partido que enfrentará a los de Hierro contra el Girona en la celebración de 91º aniversario del club asturiano, se resolverá la duda acerca de la eficacia de estas.